Breve historia de Michael Faraday

0
46
Tiempo aproximado de lectura: 6 minutos

Rodolfo A. Echavarría Solís.-

El día de hoy se cumplen 152 años del fallecimiento de Michael Faraday, quien a pesar de ser un niño muy pobre, se convirtió en uno de los mayores científicos de la historia. A él le debemos los principios del electromagnetismo, que lo llevaron a desarrollar el motor eléctrico, el transformador y el generador eléctrico, indispensables para nuestra civilización actual. A continuación comentaremos sobre su vida y obra.

El electromagnetismo es un fenómeno que nos acompaña en nuestra vida diaria desde hace muchos años. Una gran cantidad de aparatos modernos funcionan basados en sus principios: el motor, el generador, y el transformador, por ejemplo. Incluso, toda la tecnología inalámbrica, la cual nos permite el uso de la radio, la televisión, los teléfonos celulares, y las redes Wi-Fi, son posibles gracias al uso del electromagnetismo.

Todos hemos tenido contacto con la electricidad, y sabemos bien de qué trata el magnetismo (aunque un físico quizás se vería en aprietos para explicarnos sus principios). Ahora se sabe que estas dos fuerzas de la naturaleza, la electricidad y el magnetismo, son parte de una sola fuerza electromagnética. Sin embargo, hace doscientos años, se les veía como fuerzas separadas.

Fue gracias a varias personas que cambió nuestra comprensión de estos fenómenos, entre ellos Michael Faraday fue uno de los más importantes. Un científico que apenas tuvo acceso a la educación básica, pero con una gran curiosidad, así como ganas de aprender, y pasión por su trabajo, con lo que fue capaz de desvelar los misterios del electromagnetismo.

 

EL MENTOR

Antes de hablar sobre Michael Faraday es necesario que comentemos sobre la vida de Sir Humphry Davy, quien fue su descubridor y mentor (se dice que la principal aportación a la ciencia de Davy fue descubrir a Faraday).

Humphry Davy nació el 17 de diciembre de 1778, en Cornwall, Inglaterra. Hijo de un escultor de madera, fue un niño muy precoz que se interesó en la historia, la pintura y la poesía, así como en la ciencia, en particular en el estudio de la química, rama en la cual destaca debido a sus descubrimientos. Además, gracias a su carisma e inteligencia, comienza a moverse en los mejores círculos sociales.

Davy presentaba conferencias –el teatro se llenaba en cada uno de ellas–, en las que combinaba la presentación de fenómenos químicos y eléctricos, con ciertos elementos teatrales (uno de sus mayores espectáculos consistía en la presentación de un arco eléctrico). Esto aunado a su encanto personal, que lo volvía muy popular, en especial entre las mujeres. Humphry Davy fue director de la Royal Institution y presidente de la Royal Society, además de que se le otorgó un título nobiliario.

 

EL ENCUADERNADOR

Michael Faraday nació el 22 de septiembre de 1791, en Londres, Inglaterra, en el seno de una familia muy pobre, que formaba parte de la secta protestante de los Sandemanianos (cuyos principios éticos y religiosos rigieron el comportamiento de Faraday durante toda su vida).

Su niñez fue muy dificil –a veces tenía solo una pieza de pan para su comida de una semana– y su educación formal terminó muy pronto. A la edad de 14 años comienza a trabajar como aprendiz de encuadernador de libros, lugar donde da rienda suelta a su pasión por el conocimiento, al mismo tiempo que adquiere una gran habilidad manual (la cual pondría en práctica en sus experimentos de los años posteriores).

Cierto día, llega a sus manos un tomo de la Enciclopedia Británica, el cual contiene un artículo sobre los recientes descubrimientos en la nueva ciencia de la electricidad, y al leerlo Faraday queda fascinado. Otro acontecimiento importante sucede varios años después, cuando un amigo suyo, quien compartía su gusto por la ciencia, le regala un boleto para asistir a la próxima conferencia de Sir Humphry Davy, en la Royal Institution.

Michael Faraday queda tan impactado por dicha conferencia, que toma nota de todo lo dicho por Davy, después agrega los dibujos correspondientes de cada uno de los experimentos, y forma un pequeño libro que encuaderna, para enviárselo a Davy. En la carta que acompaña a las notas encuadernadas, Faraday le solicita trabajo como aprendiz de científico –a pesar de que ya contaba con la experiencia necesaria para iniciar su propia empresa de encuadernación de libros–, y después de un cierto tiempo, Davy acepta tomarlo bajo su tutela. Esto cambiaría el curso de la historia.

 

LOS DESCUBRIMIENTOS

A pesar de que Davy fue su mentor, muy pronto empezó a manifestar celos profesionales hacia su ayudante, por lo que le encargaba trabajos difíciles y sin futuro, que lo hacían demorar meses en su desarrollo, y al final no llegaban a conclusiones satisfactorias.

Davy lo lleva como acompañante en una gira por Europa, pero en calidad de ayudante y mozo. En esta gira sostienen entrevistas con los grandes científicos de la época, pero a Faraday no le estaba permitido participar en las discusiones sobre ciencia (para disgusto de los anfitriones).

A pesar de todo, pronto empieza a destacar debido a sus descubrimientos en química. Por lo tanto, en 1824 es aceptado como miembro de la Royal Society –con un solo voto en contra, de Davy– y el siguiente año es nombrado director del laboratorio de la Royal Institution.

Sin embargo, las principales aportaciones de Faraday serían en el área de la electricidad, unos años más adelante. Recordemos que en 1820 Oersted había descubierto que una corriente eléctrica produce un campo magnético, por lo que Faraday tuvo la idea de que la fuerza electromagnética podía fluir en sentido inverso, esto es, que un campo magnético podía generar una corriente eléctrica.

Le tomó casi diez años llegar a la demostración de su teoría, cuando en 1831, mediante el uso de un imán, que introducía y sacaba del hueco formado por un alambre enrollado –al cual le había conectado un galvanómetro–, observó que la aguja del medidor indicaba la generación de corriente.

Este fue el gran descubrimiento que permite que actualmente disfrutemos de la energía eléctrica producida en las centrales de generación. Básicamente, se aplica el mismo principio de inducción electromagnética descubierto por Faraday: a partir de otro tipo de energía –como el vapor o la caída del agua–, se hacen girar unos alambres enrollados (de longitudes kilométricas) a través de un campo magnético, con lo que generan la energía eléctrica que nos llega a las ciudades.

Otro de sus descubrimientos lo obtuvo cuando enrolló dos alambres en un anillo de hierro, uno conectado a una pila de Volta, y el otro a un galvanómetro; observó que al cerrar el interruptor en el primero de ellos, en el segundo alambre se generaba un pico de corriente. Esto representó el inicio de los transformadores, los cuales se siguen utilizando hasta el día de hoy.

La siguiente gran aportación de Faraday a la ciencia fue la invención del motor eléctrico. Su experimento consistió en suspender un alambre en medio de un campo magnético, y pasar una corriente eléctrica a través de él. Dicha corriente produce un campo magnético en el alambre, el cual se repele con el campo del imán y ocasiona que el alambre se mueva.

Lo anterior es el principio de operación de uno de los más importantes aparatos desarrollados por el hombre, el motor eléctrico, el cual convierte la energía eléctrica en energía mecánica. No hay mucho que aclarar respecto de la importancia de estos equipos en el mundo actual, baste decir que más de la mitad de la energía eléctrica que se genera en el mundo, se consume en los motores eléctricos.

Todo lo anterior se puede resumir en los dos principios básicos del electromagnetismo: una corriente eléctrica produce un campo magnético, y un campo magnético variable induce una corriente eléctrica.

Sus descubrimientos los dejó plasmados en su libro “Experimental researches in electricity and magnetism” (investigaciones experimentales en electricidad y magnetismo), en el cual explica sus descubrimientos de una forma detallada y ayudado por dibujos (recordemos que su formación en matemáticas era sumamente pobre). Además, otra de sus grandes aportaciones fue el concepto de líneas de campo, que utilizó para explicar la acción a distancia que ejercen los campos magnéticos (parecida a la fuerza de gravedad).

Su gran aportación al progreso de la ciencia fue la demostración de que la electricidad –ya sea en forma de una pila voltaica, un rayo, o de forma estática– y el magnetismo, son manifestaciones particulares de una sola fuerza electromagnética.

 

EL DIVULGADOR CIENTÍFICO

Debido a que él mismo sufrió la falta de una mejor educación, y con el fin de difundir los avances de la ciencia, Faraday estableció una serie de conferencias. La más famosa de ellas es “The Christmas Lecture for Children” (conferencia de navidad para niños), la cual se imparte hasta nuestros días (Carl Sagan y Desmond Morris, entre muchos otros importantes científicos, han sido invitados a impartirla).

Faraday estaba convencido de que debía dedicarse por completo a sus investigaciones, por lo que rechazaba todo aquello que consideraba como distracciones, tales como títulos honorarios, oportunidades de hacer fortuna, y compromisos con la alta sociedad. Debido a su comportamiento ejemplar, así como a su energía, integridad, inteligencia, tenacidad, y una dedicación por completo a la ciencia, se volvió un ejemplo y motivación para otros científicos. Falleció el 25 de agosto de 1867.

 

EL LEGADO

Antes de finalizar, hay que recordar lo siguiente: uno de los más grandes científicos que han existido pudo haberse quedado en la calle, sin pasar de ser una persona pobre. Sin embargo, tuvo a su favor dos cualidades: un amor por la lectura, así como una gran tenacidad, con lo que superó su condición adversa y accedió a otro nivel de vida, en la cual estuvo dedicado a la ciencia, así como a la transmisión de esos conocimientos a muchos niños y jóvenes.

Gracias a sus descubrimientos podemos utilizar la energía eléctrica producida en las grandes centrales generadoras, así como los motores eléctricos y los transformadores. Además, estableció los principios del electromagnetismo, básicos para el desarrollo de la radio, la televisión y las redes de Wi-Fi. Nada mal para un niño que a veces solo tenía un pan para comer en una semana.

 

Comentarios