Fomentemos el crecimiento de la sociedad civil

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Héctor F. Saldívar Garza.-

En artículos previos se ha comentado sobre la situación política esperada en el país y su relación con el gobierno actual. Incluso, el análisis se ha profundizado hasta revisar el sistema económico-político-social capitalista en el que se vive, su modelo neoliberal y la incongruencia de múltiples acciones comprendidas en la denominada 4ª Transformación, que como es del conocimiento de la generalidad contiene el proyecto de trabajo a realizar por este régimen.

Por supuesto que desde que se vio crecer políticamente a López Obrador y la ideología que profesaba, fue accesible observar con mayor detenimiento cómo se estaban constituyendo dos líneas políticas de acción, aquella que se identificaba con el neoliberalismo y la otra de corte nacionalista. Pronto también pudo detectarse cómo los miembros de los partidos políticos fueron alejándose de los idearios que los habían acercado a donde militaban, para establecer vínculos entre sí que resultaron de mayor envergadura. Esto fue realizado de tal manera que incluso la supuesta izquierda representada por el PRD (Partido de la Revolución Democrática) fue cooptada, para terminar respaldando al sector neoliberal.

En cuanto a la postura nacionalista, surgió nuevamente con fuerza hasta la constitución del partido MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional), el cual al obtener el triunfo electoral impactó de inmediato en los grupos neoliberales que para protegerse asumieron el compromiso de dificultar en la medida de lo posible el trabajo que realizara el nuevo gobierno.

Lo escrito hasta este momento son apreciaciones personales sin embargo, para un observador político es evidente en la actualidad detectar a un Gobierno federal siendo objeto de grupos opositores diversos, que pretendiendo seguramente no cumpla con sus propósitos, realizan actividades de diversos tipos; algunas incluso ilegales, que están requiriendo de la sociedad civil en lo general su atención para denunciar los acontecimientos, ya que no resulta justo lo que está sucediendo porque se está partiendo de una evidente buena intención gubernamental, alejada en lo absoluto de las prácticas comunes que han existido en la política nacional a través del tiempo, donde el interés primordial de los gobiernos ha sido básicamente negativo para el avance de la nación.

A continuación haremos una revisión de lo que en lo personal detectamos en las lecturas realizadas, notas televisivas y el medio que nos rodea, que pueden incluirse en la temática que expresamos.

Bien sabemos que el caso del incremento en los feminicidios es algo doloroso que forma parte de múltiples problemas que está experimentando la nación y debe priorizarse, pero quienes ejercen liderazgo en las manifestaciones también deben asumir responsabilidad extra sobre lo que acontezca. Esto incluye desde la invitación al evento y elementos a portar buscando que la protesta logre su cometido.

Debe recordarse que el problema de la inseguridad es añejo y no se solucionará en corto tiempo, pero si es importante que se observe la actitud y medidas asumidas por la policía para cuidar el orden, y considerarlas en la correspondencia de los manifestantes.

Un caso muy reciente a comentar es el de la manifestación del viernes próximo pasado, la cual supuestamente se generó como protesta por un incidente ocurrido a una menor de edad, fruto de una acción indebida de la policía, lo cual no se ha comprobado del todo su acaecimiento. De acuerdo con los reportes finales aún se continúa investigando al respecto, ya que con el contenido actual de información no puede dictarse ninguna solución que sea justa. Y resulta cierto que en casos anteriores la policía ha resultado abusiva, sin embargo no todos los guardianes del orden presentan un mismo proceder, lo cual obliga a revisar cada caso con detenimiento para determinar el nivel de culpabilidad de los  participantes en el hecho.

Respecto a las iniciativas de los organizadores a través de las redes sociales, es importante revisar lo que invitan a portar, para evitar se increpe a las autoridades. Por otra parte, los bienes de la nación como monumentos, el servicio colectivo de transportes y otros, son para bienestar de la ciudadanía, por lo que si se les afecta, esto impacta a muchas personas y de diversas formas, lo cual es importante resaltar.

Recordemos que para no endeudar más a la nación, se pretende gobernar con austeridad, y esto implica el empleo estricto de los recursos económicos, lo cual se afecta con erogaciones imprevistas y en renglones no considerados.

Otro de los últimos casos que se han presentado y trataremos en esta ocasión, es el de la periodista Fernanda Familiar quien dirige el programa radiofónico  “Qué tal Fernanda” quien difundió un comentario en las redes donde afirmó que una fotografía del presidente aparecía en uno de los libros gratuitos para primaria.

Ella reveló que lo había visto en la red y por ello lo extendía, pero lo difundió como algo real sin informarse sobre la veracidad del hecho. Por supuesto que de inmediato se expusieron múltiples comentarios negativos sobre la conducta del primer mandatario y también sobre ella, que la obligaron a publicar que había sido una broma.

Después de todo lo que se sabe sobre el asunto, no se tiene conocimiento sobre la verdad, pero se mantienen múltiples conjeturas dada la postura asumida generalmente contra el régimen por la periodista referida.

Finalmente queremos dejar claro que dada la cantidad de problemas que tiene una nación y más en el caso de México que pretende un nuevo camino opuesto a lo generalizado en el mundo, es importante considerar que  si de diferentes flancos se ataca al Estado mexicano, representado ahora por un gobierno que justo está adquiriendo experiencia, es posible doblegarlo. Pero como medida preventiva debemos pensar en cuál sería el futuro que nos esperaría, y para nuestro criterio podría ser el siguiente.

Un Estado débil, que facilitaría a la sociedad civil adueñarse de las acciones gubernamentales. Esto en sí mismo podría ser promotor de desarrollo, pero sólo resultaría adecuado en una sociedad con alto nivel, y no en el caso de México que la pobreza impera y el gobierno apenas está buscando crear riqueza para después distribuirla de manera equitativa.

De la sociedad civil mexicana, el sector que realmente está organizado es la banca el comercio y la empresa en lo general y a ellos regresaría nuevamente el poder, pero en esta ocasión ya con conocimiento de causa, y esto sería que la izquierda no puede gobernar.

 

 

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