La fascinación del populismo

0
27
Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

Pérez Ávila.-

Fui a conocerlo, más que a escucharlo. A petición de una abogada, se lo describí con el poder de la síntesis: Es de mi estatura. Tiene barriguita cervecera. Estrecha manos con fuerza. Es muy moreno. Tiene voz tipluda, chillona. Mi percepción del instante define a la masa, no a él: Le llega a la gente, sobre todo cuando grita “para que este país se salve, primero los pobres”, que le aplauden, hasta señoras enjoyadas, súper maquilladas.

Ya pasó mucha agua bajo el puente. Si en ese lejano, y al mismo tiempo cercano primer encuentro con AMLO, algo me quedó muy claro, fue su indiscutible aceptación por gente de los más diferentes estratos, convencidos, supongo, de que su solución, su diagnóstico político sobre los males padecidos por la nación, eran y son acertados: Primero los pobres.

Para corroborar la influencia, no del todo definitiva, emanada del pronunciamiento prístino del expriista, experredista, expresidente de Morena, hoy Jefe de las Instituciones Nacionales, basta con ojear, a vista de pájaro, dos resultados electorales recientes, uno federal, el otro local.

En la primera apuesta colocada sobre las ánforas, como es notorio por su indiscutible desenlace, se llevó de calle la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador y, en nuestro estado, ganaron con holgura los dos escaños en la Cámara de Senadores, Lupita Covarrubias y Américo Villarreal Anaya, hijo de un exgobernador.

En la disputa por las 22 curules del Congreso local tamaulipeco, se abrió el foso del desencanto para los morenistas, confiados en repetir la hazaña pueril, demeritoria y ventajosa.

¿Es posible explicar la victoria dual de Lupita y Américo, y el fiasco de 21 de los 22 morenistas que aspiraban llegar al Congreso local de Tamaulipas? Sí.

En la elección federal, Morena registraba el nombre de Andrés Manuel López Obrador, no así en la elección local. En muy pocas palabras: El hijo de Américo Villarreal Guerra y la profesora Lupita se apoyaron con buen éxito en la presencia del tabasqueño en las boletas.

Le he contado todo cuanto ha leído, por una razón, un motivo que confío comparta conmigo: ¿No le parece bastante extraño que pocos, hasta hoy ninguno de los colaboradores de la prensa fo fo, la que le da cuerda y aplaude, se ocupe con datos, con visión, con sugerencias y exaltaciones, del primer gran informe presidencial del tabasqueño?.

Me adelanto. Afirma el señor Presidente que “la transformación” se está dando en paz, sin conflictos, ni enfrentamientos, lo cual se estrella ante el muro de una realidad dolorosa, de luto, orfandad, viudez y sufrimiento.

Siendo el populismo la tendencia de un régimen, reiterando su propósito de ser apoyado por las masas, yo antepondría al populista: “Primero los pobres”, lo que me parece urgente: Primero la seguridad, la salud, la educación….

 

MI ÚLTIMA INTERVENCIÓN EN RADIO-RAMA

Hablé para mi leal audiencia el martes 13 de agosto sobre la consumación de la conquista. En apretada sinopsis se lo hago ver y saber: Quienes cristalizaron la epopeya no fueron los peninsulares. 200 mil guerreros nativos de Anáhuac, de etnias diversas, se unieron al capitán español para saciar su odio a los tenochcas. Incurrieron en aberraciones inhumanas y en atrocidades bárbaras. Cuauhtémoc se entregó a Cortez a las dos de la tarde, de ese sombrío día….

Fue la última vez que mi voz se escuchó en la frecuencia 101.5 FM del Grupo Radio-Rama en la frontera. Yo seguiré, en mi tarea de normatividad ética, sin permitir restricciones. Lo haré en otro complejo radiofónico.

Me susurran colegas avispados de un soborno abultado. De eso, el único que puede rendir cuentas es Víctor Noguez. No creo que lo haga.

 

 

Comentarios