Emiten recomendación por fallecimiento de un obrero

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Rogelio Rodríguez Mendoza.-

Cd. Victoria, Tam.-
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) responsabilizó al personal médico del hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Nuevo Laredo de la muerte de un obrero, ocasionada por la deficiente atención recibida.

El organismo nacional emitió la recomendación 64/2019 y ordenó al director nacional del IMSS, Zoé Robledo Aburto, reparar el daño a la familia de la víctima, sancionar administrativamente a los involucrados, y colaborar con la Procuraduría General de Justicia del Estado en la carpeta de investigación que inició sobre los hechos.

Luego de las investigaciones realizadas, la CNDH concluyó que la muerte del obrero, de 26 años de edad, se originó por una inadecuada atención médica por parte del personal del hospital fronterizo.

El 21 de septiembre de 2018, la madre de la víctima denunció que el tres de octubre de 2017 acudieron a la Unidad Médico Familiar 76, pues su hijo de 26 años presentaba dolores en columna vertebral, espalda y pies, por una caída de un metro de altura en su centro de trabajo.

Un médico le aplicó dos inyecciones, sin informar qué medicamento suministró, y a las tres horas del día siguiente, en su domicilio, lo encontró en el piso de su habitación, gritando por los dolores y sin poder caminar.

Dijo que lo trasladó en ambulancia al Hospital General de Zona, en la misma ciudad de Nuevo Laredo, donde ingresó una hora después al área de urgencias, sin que personal médico o de enfermería lo revisara o tomara sus datos.

Narró que le pusieron suero y oxígeno, y lo llevaron a un cuarto donde él comentó que no sentía las manos, por lo que ella solicitó ayuda a dos doctores que no atendieron su llamado, aunque más tarde le revisaron el “nivel de azúcar” y le informaron que le harían unas radiografías y necesitarían un médico que las leyera, ya que “la máquina” estaba descompuesta.

El paciente habló con su padre alrededor de 25 minutos, mientras su madre esperó afuera; cuando el padre salió del cuarto se dieron cuenta que un médico presionaba el pecho del enfermo y le daban primeros auxilios, y a las siete horas fueron informados que su hijo perdió la vida por un infarto.

Posteriormente, personal de la funeraria se llevó el cuerpo y cuando lo entregaron a sus padres se veía “muy inflado y arrojando líquido y sangre por oídos y nariz”, por lo que un familiar presentó denuncia ante el Agente del Ministerio Público, y personal de la Procuraduría Estatal acudió a la funeraria por el cuerpo del fallecido.

“Esta Comisión determinó que su fallecimiento fue consecuencia de una inadecuada atención médica, debido a omisiones en el interrogatorio, valoración, diagnóstico, monitoreo de signos vitales, incluida la presión arterial, al haberle suministrado un medicamento que disminuye la presión arterial de manera súbita en lugar de uno que lo hiciera de manera paulatina. El joven falleció debido a que presentaba potasio bajo en la sangre y no se suministró su reposición, lo que provocó el infarto”, detalló la CNDH.

Ante los hechos, la CNDH recomendó al Director General del IMSS la reparación integral del daño a los familiares de la víctima, incluida la compensación y atención médica, psicológica y tanatológica.

También deberá colaborar en las quejas e integración de las carpetas de investigación contra el personal médico que intervino en el caso.