El error de Medina Mora

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Marco A. Ramírez.-

Eduardo Tomás Medina Mora Icaza se graduó en la UNAM como Licenciado en Derecho en el año de 1980. Aún como estudiante universitario empezó su carrera en la administración pública en la Secretaría de Programación y Presupuesto de 1977 a 1979 para luego brincar a la Conasupo como Jefe de Departamento donde permaneció hasta 1982. Ya en el sexenio de Miguel de la Madrid se acomodó en la Secretaría de Pesca como achichincle (Secretario Particular) del mero mero Secretario hasta 1987 cuando salió para establecer su despacho jurídico especializado en derecho mercantil. En 1990 se integró al Consejo Nacional Agropecuario, una asociación civil afiliada con el Consejo Coordinador Empresarial en donde desempeñó diferentes roles hasta 1999. De 1991 a 1993 se desempeñó como asesor en el equipo de trabajo que negoció el Tratado de Libre Comercio. De 1996 al 200 fungió como Consejero Nacional del Consejo Coordinador Empresarial. También de 1991 al 2000 tuvo diferentes puestos de alto nivel en Grupo Desc S.A. de C.V. El año 2000 marca su regreso a la arena pública cuando Vicente Fox lo nombró Jefe Nacional de Espías, perdón, Director del CISEN; ¿Por qué lo nombra Fox sin tener experiencia alguna en el tema de inteligencia del estado? La respuesta es simple, porque así convenía. En 2005, tras la muerte de Ramón Martín Huerta, Fox lo nombró Secretario Federal de Seguridad. Al llegar Calderón es nombrado Procurador General de la República donde se sostuvo hasta el 2009 cuando lo premian con la embajada en Reino Unido donde estuvo hasta el 2013 a pesar de la transición de Calderón a Peña Nieto en 2012. Con Peña Nieto se movió a la embajada de Estados Unidos donde sirvió hasta el 2015 cuando es postulado y aceptado como Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el año 2015 por un periodo de 15 años. Sin duda alguna es una carrera de ensueño, en la superficie parece que todo le salió bien a Lalito.

Eduardo Medina Mora es referente de diferentes eventos de la vida pública del país; la guardería ABC, Atenco, el Michoacanazo, avaló la operación Rápido y Furioso a través de la cual miles de armas entraron al país de forma ilegal pero con permiso, el caso Florence Cassez, los Amigo de Fox, la indagatoria a Elba Esther Gordillo en la que obviamente no encontraron nada, la investigación a Rosario Robles por desvío de recursos en el PRD en la que tampoco encontraron nada, la liberación de 73 millones de dólares en cuentas congeladas de Raúl Salinas de Gortari desde el 2009 siendo que el juicio se cerró en el 2014. En octubre del 2018, con Peña Nieto ya de salida, otorgó un amparo a la Consejería Jurídica de la Presidencia para impedir que la Fiscalía General del Estado de Chihuahua pudiera girar orden de aprehensión en contra del presidente o cualquier miembro del gabinete. La lista podría seguir.

 

ERROR DE CÁLCULO

En octubre del 2017, el Ministro Jorge Pardo Rebolledo, resolvió que la SHCP no puede ordenar bloqueos de cuentas bancarias. En marzo del 2018, Medina Mora anuló la facultad de las Procuradurías para asegurar cuentas bancarias durante investigaciones según por petición de la CNDH. En abril del 2019, el mismo Medina Mora dice que siempre sí se pueden bloquear cuentas siempre y cuando la petición venga de una autoridad extranjera… y ese fue su error. No le midió bien el agua a los tamales.

Por ayudar a Alejandro Quintero, exvicepresidente de Televisa, sujeto a investigación por parte de la UIF, Medina Mora cometió el error de revelar durante el juicio los nombres de los agentes encubiertos del FBI y la DEA que participaban en la investigación. Un agente encubierto ya no sirve de nada si su identidad es conocida.

En un escenario imaginario, la DEA y la CIA deciden cobrarle cuentas al Ministro Medina Mora por revelar la identidad de los agentes encubiertos en la investigación a Alejandro Quintero. Así ya con la lupa puesta, detectan movimientos bancarios inusuales, algunas operaciones tienen origen en Inglaterra y entonces le empiezan a cerrar el círculo. La información se “filtra” para que el todavía Magistrado escuche los pasos en la azotea. La presión crece, Medina Mora trata de limpiar su nombre enviando cartas aclaratorias, la investigación sigue y las noches de no dormir se vuelven constantes y eternas. Hay que renunciar. El cálculo no salió, se puso a las patadas con Sanson.

El presidente López Obrador puede decir que él no ordenó investigación alguna, ni que lo acosaran pero el registro de las cosas cuenta una historia de diferente. Cuando Peña Nieto postuló a Medina Mora, AMLO señaló que el candidato a la Suprema Corte de Justicia “pertenece a la mafia del poder que sirve a Salinas, a Fox, a Felipe Calderón, a Beltrones y Azcárraga”. El Presidente puede decir lo que sea, da igual, pero de que lo tenía en la mira, lo tenía en la mira. El asunto está tan avanzado y tan caliente que hasta Félix Salgado Macedonio la cantó desde el mes pasado, sin aclarar sus fuentes desde luego. ¿Quién sigue? ¿Ya le toca a Peña Nieto?

Se dijo primero aquí. En una semana, otro escenario.

Avui no és demá.

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