¿Atrapados sin salida?

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Ma. Teresa Medina Marroquín.-

Quienes nos dedicamos a observar los acontecimientos que transcurren en este país y el orbe, podríamos expresar que ya no hay nada nuevo bajo el sol.

Antes, conscientes de que el tema derivará en lo político, deberíamos considerar el trabajo y responsabilidad enormes que pesan sobre el presidente Andrés Manuel López Obrador.

No podemos alentar sobre el primer mandatario de la nación juicios precipitados que resulten injustos, básicamente porque la inmensa mayoría de los mexicanos no hemos sabido y ni sabremos lo que es estar sentados en la Silla Presidencial y a cargo de uno de los países más difíciles de gobernar, y por tantos momentos incontrolable y peligroso.

Punto y aparte del expediente “Culiacán” o del escándalo de moda y de todo aquello que ya se asemeja a las plagas que cayeron sobre el remoto Egipto, también es apremiante que los 32 gobiernos dejen por el momento la tradición de respeto (reverentemente excesiva) hacia el Ejecutivo federal e intervengan en un sinfín de decisiones donde no tiene exclusividad el Presidente de la República.

Y todo aunque la fuerza de la costumbre nos diga lo contrario y a pesar de que la democracia participativa esté siendo combatida por las grandes mafias políticas, por su temor a quitarles a sus jefes su “aura” de pequeños reyes.

Asimismo, sea como Gobernadores de Acción Nacional (GOAN) o de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), lo impostergable es expresarle (cara a cara) al licenciado López Obrador lo que 32 mandatarios ven con profunda consternación, y que uno solo (en este caso el Presidente) no logra ver.

 

LOS ALCALDES FUERON RECIBIDOS EN PALACIO NACIONAL CON GAS LACRIMÓGENO

Por lo pronto un contingente de 250 presidentes municipales acudió ayer a tocar las puertas de Palacio Nacional, exigiendo una audiencia con el presidente López Obrador, pero fueron recibidos con gas lacrimógeno.

Un método agresivo que ni el ejército utilizó contra los sicarios el pasado jueves en Culiacán, y sólo porque los ediles, en uso de sus derechos, habían acordado solicitar la aprobación de un presupuesto mayor para hacer frente a los proyectos en cada uno de sus municipios.

Entre los alcaldes tamaulipecos que intentaron dialogar con el Presidente de la República estuvieron Enrique Rivas Cuéllar de Nuevo Laredo y Xicoténcatl González Uresti de Ciudad Victoria.

Los presidentes municipales informaron que a pesar de haber sido recibidos violentamente, subrayaron que su único propósito fue exigir —en forma pacífica— más recursos para sus municipios. Precisando que previamente a su viaje a la Ciudad de México gestionaron numerosas citas que jamás fueron atendidas.

También hicieron del conocimiento público que el Presidente de la República nunca se ha reunido con ellos y que su obligación es recibirlos y escucharlos. Reclamaron finalmente que en el presupuesto se perfilen recortes en seguridad pública, salud, educación e infraestructura carretera.

 

COMO SI LA CARTILLA SE LAS ESTUVIERA LEYENDO DIOS

México no puede estar siendo gobernado por decisiones tomadas por un gabinete presidencial que desconoce las necesidades de cada una de las 32 entidades de la República.

Una de esas grandes necesidades de estados y municipios es luchar contra el monstruo de la violencia urbana y otra es avanzar en el desarrollo y crecimiento. El grave problema con el que se topan alcaldes y gobernadores es el de un burócrata que, detrás de un escritorio, les indica, sin aceptar la mínima interpelación, el presupuesto recortado que recibirán para el 2020.

De acuerdo con las poses autoritarias de la Federación, se supone que cada gobernador y cada alcalde deberán levantarse de la mesa donde les leyeron la cartilla, regresándose a su estado o municipio que poco a poco se irá convirtiendo en un callejón sin salida, atrapados como cada uno de los 32 mandatarios en una oscuridad presupuestal, y para colmo obligados a aguantar callados como si las órdenes las hubiesen recibido de parte de Dios.

 

FGCV: LOS MÉDICOS SALVAN VIDAS Y BRINDAN ESPERANZA

Y dándole la vuelta a la página y a las mañaneras donde lo de la “república amorosa” es sólo de dientes para afuera, les comento que hoy, con motivo del Día del Médico, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca reconoció a las y los médicos de Tamaulipas, dedicados a salvar vidas y a brindar esperanza ante cualquier padecimiento de la salud. Desde Tampico el mandatario expresó que “si es la salud el tesoro más preciado de las personas, los médicos de Tamaulipas son los custodios de la mayor riqueza que tenemos”.

¡Feliz miércoles!

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