Se la cobran a una mujer

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Carlos Marín.-

Aunque su vergonzoso desempeño se reafirma cada mañana en las transmisiones públicas de las conferencias de Andrés Manuel López Obrador, lo que vengo publicando sobre los lambiscones de Palacio se le quiere cobrar a Jannet López Ponce, la reportera del Grupo MILENIO que tiene a su cargo la cobertura de las actividades presidenciales.

Uno de mis primeros aludidos, luego de cumplir su papel de patiño en el salón de la Tesorería, se refugia en la señal cibernética de baja estofa Sin Censura para lanzar, al alimón con un tal Vicente Serrano (al parecer el director), una cobarde campaña contra la periodista, insinuando que mantiene extraños nexos con otros compañeros de esta casa editorial, mismos que dizque le tiran línea.

A partir de esos ataques, Jannet ha estado recibiendo amenazas desde cuentas anónimas de Twitter (quienes saben de esto me dicen que son evidentemente falsas) y que, ¡vaya casualidad!, solo siguen a ese canal de YouTube. “Te pueden dar un susto”, le escribieron ayer, inmediatamente después de que ese par de bribones azuzaron a linchadores protofascistas contra ella.

Serrano afirma no ser “chayotero” y se ufana de odiar los medios tradicionales. No obstante, incongruente confeso, con patético descaro suplica ser mencionado en este espacio, que lo inviten a Televisa y hasta se hizo ya de un chairo programín en Radio Centro. Imaginándolo necesitado por carecer de identidad oficial, no tengo la menor objeción en darlo a conocer aquí, aclarando que lo hago como un servicio a la comunidad para que ésta tome sus precauciones de cuanto haga y diga porque, en mancuerna con Marco Servilleta Olvera, se dedica a difamar a periodistas y medios de genuina entraña.

De Jannet afirman que “llega tarde” a las mañaneras por no formarse desde antes de las 5 de la mañana para lograr un asiento en las primeras filas de la sillería que por lo regular ocupan los “periodistas” patito. Lo cierto es que a este tipo de individuos alguien de la 4T los amamanta por sabotear las preguntas periodísticas y aplaudir dos horas los mensajes presidenciales, en tanto que mi compañera y los demás reporteros de la fuente presidencial permanecen en Palacio Nacional para cubrir toda la agenda de López Obrador.

Por eso esas lacras consentidas no figuran entre los accidentados en Sonora: Pedro Villa, de El Universal (policontundido con fractura de clavícula y laceración); Sara Pablo, de Radio Fórmula (policontundida y con laceraciones por vidrio); Gabriela Jiménez, de El Sol de México (policontundida); Alma Muñoz, de La Jornada (policontundida y con trauma de tórax); Alberto Muñoz, de Radio Fórmula (contusión en rodilla y cadera, esguince cervical y trauma toráxico); Héctor Álvarez, de Notimex (policontundido); Romina Solís, de Notimex (también policontundida y con lesión de hombro); y de MILENIO Nicolás Galván (doble fractura de clavícula), Rafael Montes (lesión de hombro y esguince que lo obliga a usar collarín) y Omar Franco (policontundido).

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