Nuestro 2020

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Ricardo Gaviño.-

Comienza el 2020 con una serie de eventos desafortunados en el mundo; y en términos nacionales, se vislumbra un año de incertidumbre y polarización.

Empecemos con una serie de eventos lamentables que han estado encabezando las primeras planas en los medios más importantes a nivel mundial. La situación que enfrenta el gobierno de Trump contra el régimen de Irán, ha puesto a temblar a todos debido a las amenazas de ataques nucleares por el asesinato del general Soleimani. La tensa situación ha despertado a los grupos opositores del gobierno de Trump, argumentando que el enfrentamiento pone en riesgo a la población del país americano, así como las consecuencias mundiales que esto puede contraer.

Por otro lado, la complejidad política en el país de Venezuela sigue siendo el pan de cada día. El fin de semana se nombraría al próximo presidente de la Asamblea Nacional, en el que hasta el momento está entre la reelección de Juan Guaidó o el supuesto nuevo presidente Luis Parra.

El divisionismo y el fanatismos es el ambiente que gobierna en tierras venezolanas. En donde los grupos de oposición argumentan una revolución en contra del polémico gobierno de Maduro, así como los seguidores del gobierno reprochan la falta de legitimidad de Guaidó y sus seguidores. Lo más lamentable de todo esto, es que al final de cuentas los que limpian los platos rotos son la sociedad venezolana.

Por último, y no menos importante, México. Nuestra situación política puede ser que no esté sufriendo las complejidades de los países antes mencionados; no obstante, lo que sí es una realidad, es que la falta de liderazgos es lo que más le duele al país. Un gobierno legítimo en el que tanto el partido que representa, así como la como gran parte del gobierno, siguen descansando en la figura de un solo hombre. Los grupos opositores se notan más preocupados por no perder espacios en los gobiernos, que en crear los puentes para trabajar de manera conjunta y en verdad beneficiar a quienes representan.

Puede sonar algo idealista lo que estoy diciendo. Pero soy un fiel creyente que para que un país pueda vencer sus problemas, la única solución es la voluntad de todos quienes representamos una sociedad, de querer trabajar a favor de ella.

Este año, es una oportunidad para todos los ciudadanos. Es el momento de

poner a prueba a aquellas personas que nos representan, y en base a eso ir pensando qué es lo que queremos. Este año 2020, es el año de los ciudadanos.

 

¿Y nosotros qué?…

 

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