Oseguera rescata el corazón de Madero

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Fernando Acuña Piñeiro.-

Junto al oleaje del océano, el palpitar civil y político maderense renovó su energía. Hay motivos de sobra. Recuperaron el quiosco y con ello su historia, su corazón.

Hace dos años, Adrián Oseguera puso de pie a Madero, y los músculos de un renovado y modernizador urbanismo empezaron a dibujar una sinfonía de desarrollo y belleza. El proyecto social del empresario de izquierda nació justo en el punto donde se unen los remos participativos de la sociedad civil y las olas de Miramar.

Fue así como se pusieron en marcha dos universos, dos polos de energía que se complementan, para decirle a México y al mundo que Ciudad Madero tiene luz propia y una personalidad social y política definida.

Pero…algo hacía falta… algo que la pequeñez ideológica neoliberal le había arrancado al pueblo: su alma, su centro, su corazón.

Hoy la historia, de un oleaje social imparable, ha vuelto a latir con fuerza, en el poderoso retorno de su quiosco con todo y su arquitectura art decó, testigo de las décadas proletarias del sur tamaulipeco, y que tuvieron su esplendor en el cardenismo en los años treintas.

Fue en este lugar donde cayó abatido el luchador Isauro Alfaro Otero, gigante fundador del cooperativismo internacional. Las familias del sur tamaulipeco acaban de atestiguar la recuperación de este emblemático zócalo, donde ahora, de la mano del ayuntamiento, renace la esperanza, bajos los ejes trazados por el presidente Andrés Manuel López Obrador y la Cuarta Transformación.

La administración oseguerista, respetuosa del pasado maderense, le acaba de devolver a los ciudadanos de este municipio un tesoro invaluable, que constituye la mirada común de un pueblo y de un gobierno, orgullosos de su tránsito por la historia.

La plaza Isauro Alfaro Otero estaba olvidada. En su rostro soplaban vientos de soledad y de abandono. Pero ahora, la identidad de la antigua “Doña Cecilia” está garantizada.

Y no solo eso, sino que las obras definitorias de un nuevo rostro social y urbano han abierto un camino alterno hacia un futuro turístico sin precedentes, y una cultura ecológica y de progreso, que había estado cubierta por la hierba del menosprecio, como sus lagunas, que hoy resplandecen, como espejos de agua, fuentes de esparcimiento y generación de pujantes empleos.

Recientemente, en un evento de fulgores artísticos y culturales presidido por el alcalde Oseguera, cientos de familias se reencontraron con la obra del quiosco y la visión de una plaza principal que está de regreso, para irradiar su luz de cohesión social y de refrendar su alianza con el Gobierno municipal.

La fiesta ciudadana empezó a las cinco de la tarde. Fue un convivio amenizado por cantantes como Victoria García y Kika Edgar, quienes se sumaron a la algarabía y al entusiasmo de la población.

El mensaje fue el siguiente: “En Ciudad Madero estamos recuperando nuestra grandeza y devolviéndole a los maderenses el orgullo de vivir en esta tierra, de sentir de nuevo el palpitar de una ciudad que vive, trabaja y progresa”.

“Con este quiosco que representa el corazón de nuestra gente, dijo Oseguera Kernion, surge el nuevo latir del sur de Tamaulipas”. El Alcalde estuvo acompañado en el evento, por su esposa Ana Cristina Organista de Oseguera. La Presidenta del DIF maderense, que en todo momento ha trabajado por los sectores más necesitados de la comuna, estuvo junto a sus hijos Paulina y Adriana.

La tecnología de los drones, que filmaron este emotivo episodio del municipio, registró puntualmente la arquitectura de la nueva obra que empodera y define a Madero. Sin lugar a dudas, toda una carga de significados, en la mirada del tiempo, cuyo proyecto fue concebido y desarrollado por la Dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento.

Con un gesto, no exento de legítimo orgullo, el alcalde Oseguera dijo: “Esta será una obra que sonará (trascenderá) en México y en el extranjero”.

Oseguera hizo alusión a la dinámica y al liderazgo turístico maderense, impulsado por su ayuntamiento, al señalar: “El nuevo quisco de la plaza Isauro Alfaro será, sin duda, un ícono que represente la vocación turística de nuestra ciudad, y que refleje el esfuerzo de un pueblo, que ha sabido construir su historia, con visión, voluntad sacrificio”.

Se refirió también Adrián, al enorme vacío que viene a llenar la vistosa infraestructura, que luce, como una joya arquitectónica, al centro de la plaza: “Con el quiosco refrendamos nuestra voluntad por un mejor futuro. “Y a partir de ahora, dijo, la soledad de la plaza Isauro Alfaro se acabó. La vida ciudadana vuelve alrededor de este corazón, del que todos somos dueños. Que viva nuestra cultura y nuestra historia, que viva nuestra gente, que viva ciudad Madero”, concluyó.

Junto a la ciudadanía y el Cabildo, encabezado por Adrián Oseguera, estuvieron también presentes como invitados, los diputados federales Olga Sosa Ruiz y Julio Carranza Arias, la alcaldesa de Altamira, Alma Laura Amparán, el secretario del Ayuntamiento jaibo, Arturo Basaldúa Guardiola, en representación del alcalde Jesus Nader Nasrrallah. También con la presencia de autoridades del XV Batallón de Infantería y de la Primera Zona Naval. Desde luego, pasaron lista de presentes, síndicos y regidores del ayuntamiento oseguerista.

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