El proceso educativo debe formar un hombre nuevo

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Héctor F. Saldívar Garza.-

Como sociedad subdesarrollada, nuestro país tiene problemáticas muy importantes que a criterio propio deben revisarse a la brevedad posible. Si operamos con sentido crítico comprenderemos, que uno de estos elementos sociales a mejorar es el sistema educativo, el cual durante mucho tiempo se ha dicho, adolece de fallas estructurales. Esto es así porque por principio, no existe una visión holística que contemple como objetivo general, formar un nuevo ser que se integre a la sociedad para promover desarrollo.

Asimismo es común que en países del nivel de México, al cambio de Gobierno federal se presenten propuestas de mejora, las cuales suelen contemplar una parte del todo, en vez de tomar medidas transformadoras. Esto, finalmente incidirá en resultados magros, ya que lo trascendental es que a través del proceso educativo se forme un nuevo tipo de hombre que con su accionar impacte en los demás logrando avance social.

Otra de las carencias observadas en educación, es que no se establece una planeación adecuada donde se muestre inicio y término de cada nivel educativo, lo cual debería hacerse con alto nivel de puntualidad, para que a la postre se avanzara de una forma ordenada. Algo más sobre lo señalado es que los planes de estudio de las carreras universitarias, suelen constituirse generalmente con elementos que preparan a las personas para la actividad laboral, en el mejor de los casos, lo cual los define impropios para considerarlos formadores de educación integral. Asunto que desde tiempos inmemoriales se ha señalado como prioridad a lograrse.

Otro aspecto crucial que en educación se omite o relega, es la preparación para la vida, donde puede incluirse los cuidados personales, el construir un proyecto de vida y finalmente cumplir con el compromiso de formar y responsabilizarse de una familia.

A continuación explicaremos cada uno de los puntos especificados como carencias educativas. Empezaremos por aclarar que cuando se diseña un modelo educativo, obviamente que es necesario precisar el objetivo general que se persigue, y posteriormente se recurre a los diversos niveles donde operará, para revisar con detenimiento cada paso que se tiene que cumplir y si existe un orden suficiente para lograr el propósito pretendido. Por supuesto que si uno de los elementos no funciona en armonía, es necesario realizar la corrección para reacomodarlo.

De acuerdo a nuestro criterio, es importante que el proyecto comprenda a partir del nivel preprimaria. En la primera parte deberá aplicarse más drásticamente, exigiendo, en la medida de lo posible, el apoyo de la familia nuclear para alcanzar los propósitos educativos.

La forma en que esto puede enseñarse, es mediante videos, conferencias complementarias y diálogos programados entre padres y maestros, para posteriormente aterrizarlo en los niños; y se debe acentuar en este periodo de la vida del ser humano, porque es cuando responde mejor al moldeo de su figura psicológica.

Las temáticas que se impartirán en cada nivel educativo, deben encontrarse en armonía con las competencias medias alcanzadas por un estudiante común, a través del  desarrollo intelectual y emocional, que dada su edad, debió haber alcanzado. Al respecto es importante recordar, para aplicarlo, que el momento actual presenta características propias, y por lo consiguiente diferente a otras épocas, por diversas razones.

Por ejemplo, actualmente la tecnología y los jóvenes están en relación directa en múltiples acciones de lo cotidiano, y también es real, por otra parte, que lo definido en algún momento por Jean Piaget, en cuanto a las etapas evolutivas del niño y púber, han variado con relación a lo observado en estos tiempos.

Siguiendo esa línea de análisis, deberá definirse lo correspondiente a los contenidos que deben y pueden aprender los estudiantes de todos los niveles, para encontrarse en opción de resultar competitivos al momento de concluir sus estudios superiores.

Como ya lo hemos mencionado en artículos periodísticos publicados, la actualidad en México son momentos de cambios significativos, por lo que los técnicos de la educación deben aprovechar para proponer la incorporación de objetivos suficientes que encaminen al alumno a desarrollar por ejemplo el sentido crítico. Estamos convencidos que una sociedad que promueve esa conducta, prepara para el futuro inmediato un desarrollo más equitativo, donde la persona con formación crítica tendrá una participación contundente, ya que por principio estará informado pero con los contenidos bien analizados, ya que el sentido crítico rompe con la ingenuidad política de creer todo lo que se afirma en los medios de difusión; y podemos asegurar que también confronta férreamente a la reproducción social.

La preparación para la vida, es otro asunto omitido que debe irse forjando en los primeros niveles. Uno de los temas clave en su interior son los cuidados personales. Estos comprenden desde aspectos realmente simples como lo que corresponde realizar al despertar después del sueño nocturno. A ese respecto, a mediados del siglo pasado era común que los adultos de edad avanzada aconsejaran cuidarse de los cambios de temperatura; recomendaban por ejemplo que al despertar pisaran en un objeto más templado que la temperatura que tenía el cuerpo al estar en la cama; y asimismo se cubrieran la espalda para proteger los bronquios con alguna bata u objeto similar.

Otros cuidados al respecto son, que si se pretende abrir el refrigerador, lo hagan después de transcurridos diez o quince minutos de haberse despertado y no fijar la mirada para que los ojos se adecuen a la temperatura ambiente; y que se cubriera similar protocolo al lavarse las manos.

En fin, si la cuarta transformación pretende un hombre nuevo, la educación es un elemento clave al que debe recurrirse, para que con sus principios sea moldeado. Y en paralelo a este accionar, los medios de difusión tendrían que contribuir, adhiriéndose al propósito reproduciendo sus iniciativas.

 

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