¿No hacen caso? ¡Es el descrédito!

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Diego López Bernal.-

La epidemia de coronavirus ha entrado en la fase más peligrosa y las autoridades del ramo de la salud comienzan a usar el “hubiera” para intentar explicar que esto se pone mucho peor de lo que imaginaban.

Y no, aún mucha gente no hace caso a los llamados de los responsables de frenar al covid-19 en el país, esos de quédate en casa y “Susana Distancia” (¡qué ingenioso “personaje”!), entre otros.

Una de las principales razones que encuentro a esta actitud desafiante de la gente es el descrédito en el que se encuentran los funcionarios públicos, como es precisamente el caso de los de la salud.

¿Cuántas veces nos dijeron que el abasto de medicinas estaba en niveles aceptables y si caías en un hospital público te dabas cuenta que no era así, pues tenías que desembolsar mucho dinero en recetas?

¿Cuántas veces avalaron al proveedor de medicamentos de Tamaulipas para que siguiera ganando las licitaciones y después nos enteremos que está bajo investigación federal?

¿Cuántas veces han tenido que protestar los trabajadores de la salud para exigir que les entreguen cubrebocas y gel antibacterial, cuando los “de arriba” decían que estaban listos los hospitales?

Las declaraciones fueron muchas y al toparnos con la realidad nos dábamos cuenta de que habían mentido; corroboramos que las “cifras alegres” solo eran eso y nos daban “atole con el dedo”.

Así, pues, ¿cómo creer ahora que nos están hablando con la verdad cuando durante muchos años nos mintieron sistemáticamente? Sí, el razonamiento es muy simple, tanto que pueden desacreditarlo en dos patadas.

Sin embargo, el descrédito hacia la clase política en general es tal que mucha gente fácilmente echa mano de esta verdad para hacer lo que crea mejor para sus familias, pero…

Claro que no los justificamos. Simplemente porque las indicaciones de medidas de prevención no las inventaron los funcionarios mexicanos, ya que vienen desde organismos internacionales, como la OMS.

Así que, una vez aclarado el punto, lo mejor que podemos hacer es tomar en cuenta estas recomendaciones que medios responsables, como el que tiene en sus manos, publican con puntualidad.

Si no quieren creer a los funcionarios mexicanos lo entenderemos, pero la experiencia vivida en naciones como China, Italia, Japón, Corea del Sur y España es la mejor maestra en estos momentos.

Así pues, sigamos los consejos que nos dan, por el bienestar de nuestras familias, porque en ello se nos puede ir la vida misma. Y sí, ayudemos quedándonos en casa.

Dejemos que esos héroes civiles que hoy portan batas blancas, cubrebocas y guantes hagan su trabajo y no les demos más, pues ellos también arriesgan su vida por la de todos.

Para cerrar estos comentarios deseo expresar mi reconocimiento a los reporteros de El Diario de Victoria, pues a pesar de los embates de algunos titulares de las áreas Comunicación Social continúan arriesgándose para traernos la nota todos los días.

Información veraz y oportuna caracteriza a nuestra empresa, y hoy por hoy nuestros reporteros han hecho de esta máxima su estandarte ante los funcionarios que sobreviven en sus puestos, a pesar del descrédito social.

 

A sus órdenes en: [email protected]

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