Alcohol, servicio esencial

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Mauricio Zapata.-

No lo digo de manera irónica ni de broma.

Tampoco lo menciono porque ya quiera tomar alcohol. No soy muy afecto a la bebida.

Pero hay gente que sí, y de verdad, la falta de cerveza se convirtió en un problema social.

Insisto, el tema es serio.

De acuerdo con autoridades la falta de alcohol ha salido peor que cuando sí hay.

Una persona sin tomar resulta más peligrosa que estando borracha.

La violencia doméstica se incrementó por la desesperación de no poder tomar. Los números así lo indican. La gente se desesperó y cayó en crisis de ansiedad y nerviosas.

Hubo otros, que al no haber “cheve” bebieron otras cosas, quizás más fuertes, y se supo de casos de congestión alcohólica, algunos de ellos con consecuencias fatales.

Hubo casos de “enloquecimiento” que provocó que cometieran barbaridades, tanto en casa como fuera de ella.

Muchas personas, de verdad, se desesperaron mucho por no tener su caguama o su bote a un lado.

Si los que no toman mucho se apresuraron a comprar un six hasta en 150 pesos, imagínese los alcohólicos o los que sí acostumbran, al menos el fin de semana, a echarse sus cervezas.

Lo anterior indica que, a pesar de todo, este servicio, es decir, la producción de este producto, debe considerarse como esencial.

No es lo mismo una Ley Seca por un fin de semana que el no haber bebida ¡dos meses!

Cuando a una persona alcohólica la llevan a una clínica de rehabilitación o a un grupo de apoyo, tienen eso, ayuda para salir delante de los días de más ansiedad ante la falta de bebida. Hay médicos o gente preparada para poder sobrellevar su desesperación.

En este caso no la hubo y hay consecuencias de ello. Sin contar el económico, la venta ilegal y el abuso que se dio.

Por eso creo que la producción de bebidas embriagantes debe considerarse servicio esencial para evitar muchos problemas que vimos, se dieron durante esta emergencia, que, a como van las cosas, se podría alargar.

EN CINCO PALABRAS.- Combatan el mercado negro embriagante.

PUNTO FINAL.- Qué ironía: en Ciudad Victoria entre más llueve, menos agua hay.

Twitter: @Mauri_Zapata

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