Peligro en el sur

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Rogelio Rodríguez Mendoza.-

Las cifras no son precisas pero tienen una coincidencia: suman miles las familias tamaulipecas que viven en zonas de alto riesgo por inundación.

La zona más vulnerable la conforman los municipios de Tampico, Madero y Altamira, en el sur del Estado.

El dato es añejo, pero cobra relevancia en ésta temporada del año cuando los huracanes y tormentas tropicales amagan al territorio estatal.

Le cuento de ello porque la Comisión Nacional del Agua (Conagua) acaba de anunciar el inicio de la temporada de huracanes 2020 para el Océano Atlántico. Se prevén entre 15 y 19 ciclones.

Al menos cinco de los huracanes serán de categoría uno y dos. Es decir, sumamente peligrosos.

Pero también le abordo el tema para dejar clara una realidad: las autoridades de los tres órdenes de Gobierno siguen desdeñando o retando el poderío de la naturaleza. Solamente así se entiende el hecho de tanta apatía oficial para alejar a miles de familias del peligro en que viven.

Desde hace más de una década, la Comisión Nacional del Agua, (Conagua), su par en el Estado, y los respectivos ayuntamientos, han venido anunciando un proyecto para blindar las zonas inundables, pero todo ha quedado en una simple promesa.

Solo cuando llega un ciclón o una tormenta y cientos o miles de familias sufren la pérdida de su patrimonio, es cuando las autoridades se acuerdan del tema y vuelven a repetir el viejo discurso en el que anuncian inversiones millonarias para ahora sí solucionar el problema.

Pero nunca concretan nada. Todo queda en un mero anuncio o promesa política, porque tan pronto se calman las protestas sociales y se aleja el peligro de una nueva inundación, los gobiernos se olvidan de su compromiso.

La verdad es lamentable que sean así las cosas, sobre todo cuando está en juego la vida y el patrimonio de miles de familias. Le decía al inicio que las cifras no son coincidentes,  pero hay funcionarios que hablan de 15 mil, otros de 30 mil, e incluso hay quienes señalan que suman casi 150 mil los tamaulipecos en situación de vulnerabilidad.

Pero, cualquiera que sea el número el hecho es que resulta criticable tanta apatía oficial. Ojalá que la naturaleza no nos vaya a dar una zarandeada fatal porque entonces si sobrarán culpables.

 

EL RESTO

SE AVIENTAN LA PELOTITA.- Los tres órdenes de Gobierno se siguen aventando la pelotita con el tema de los miles de migrantes varados en la frontera tamaulipeca.

Los gobiernos estatal y municipales señalan a la Federación como la responsable legalmente de atender y proteger a hombres, mujeres y niños, en su mayoría centroamericanos, que están esperando una respuesta a su solicitud de asilo por parte de Estados Unidos, mientras que ésta simplemente se hace la desentendida.

El asunto es que mientras las autoridades se reparten culpas, todas esas personas siguen hacinadas en condiciones infrahumanas y expuestas al contagio del covid-19.

¿Dónde están los organismos defensores de Derechos Humanos?.

EL OTRO NEGOCIO.- Nos dicen que en la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el otro gran negociazo, además de la asignación amañada de contratos de proveeduría, es la venta de plazas.

El tráfico con los espacios laborales es de escándalo y en el mismo participan activamente los dirigentes sindicales.

Hasta las plazas de intendencia se negocian.

Así andan las cosas.

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