De las pandemias podemos extraer principios de avanzada

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Héctor F. Saldivar Garza

En estos últimos meses, las pláticas que tenemos con familiares y amigos se relacionan con los múltiples virus que nos asolan; y cuando el tema a comentar es la multiplicación infecciosa que generan, difícilmente puede resaltarse algo que favorezca a la sociedad. Por ello, es común escuchar que el experimentar la pandemia actual ha sido de grandes pesares para todos en lo general, sin embargo, reflexionando podemos establecer como conclusiones algunos elementos que podrían considerarse promovedores de desarrollo, pero para disponer de ellos se tendrá que luchar intensamente, hasta que formen parte de nuestra cultura.

A continuación procederemos a revisar algunos comentarios que han compartido conmigo o he escuchado de algunas personas con quienes interactúo en la cotidianidad, de los cuales extraigo dos principios, que de promoverse impactarán en un mayor avance social.

En cuanto al primero, empezamos por señalar que casi la totalidad de las personas lamentan el encierro en que se encuentran, ya que ha roto con el orden de sus actividades, de tal manera que no se sienten libres de disponer de su tiempo por el temor a sufrir malestares graves.

Aquí comprobamos que uno de los principios básicos de los que pretende disfrutar el ser humano es la libertad. Con el deseo de profundizar un tanto en este término, empezaremos por acudir a la definición que al respecto plasma el diccionario de la Real Academia Española, “Libertad es la facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.”

Este vocablo, pretendiendo instalarlo como principio, ha sido motivo de grandes disputas en movimientos sociales efectuados en diferentes partes del mundo, como por ejemplo en los Estados Unidos de América, que a la postre cristalizó en su Constitución Política firmada en 1787. Asimismo en la Revolución Francesa, que fue una gran epopeya concluida en 1789. A su finalización, la historia afirma que tres grandes fundamentos se obtuvieron de esa lucha, y fueron los siguientes: libertad, igualdad y fraternidad.

Después de esto, como es del conocimiento generalizado los logros obtenidos tanto por la sociedad norteamericana como por la francesa, se difundieron en diversas partes del mundo sirviendo de estructura para sus procesos desarrollistas, formando parte de las leyes que actualmente les rigen.

Un caso significativo fue la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1857, donde igualmente el término libertad fue fundamental en los logros que se pretendían alcanzar, a través del accionar de la sociedad mexicana. Esta construcción legal, si bien todavía en la primera mitad del siglo XX la reproducían las diversas instituciones nacionales como un documento de aplicación obligatoria y condición de permanencia, los gobiernos emanados de la Revolución Mexicana fueron paulatinamente siendo laxos en su exigencia, hasta el arribo de Carlos Salinas de Gortari de Gortari, quien le aplicó una serie de amplias modificaciones, para modernizarla, según el discurso que manejó; abriéndole de par en par la puerta a la inversión extranjera, y por ende al neoliberalismo.

Con el devenir del tiempo, las iniciativas neoliberales que se pregonaba serían exitosas, se han clarificado como nefastas para el desarrollo equitativo nacional, las cuales, unidas a un contubernio existente entre múltiples gobernantes y cierto sector empresarial, han conducido a la nación a un extraordinario deterioro patrimonial, que si no ha colapsado, es consecuencia de los enormes bienes naturales con los que la naturaleza le proveyó.

Contemplando el principio de libertad desde otra arista, es algo a lo que en el fondo de nuestra conciencia, un alto porcentaje de la sociedad lo hemos colocado distante de nosotros, y la razón principal de esta conducta es que la libertad exige responsabilidad, toma de decisiones, eficiencia y eficacia, y otras acciones unilaterales que nos vemos obligados a realizar, dado el compromiso que asumimos al ser libres.

Recordemos que el confort, la comodidad y una serie de elementos con los que todos deseamos contar, es un anhelo solapado, pero que lo esperamos obtener de ser posible sin esfuerzo propio. Y esto puede presentarse si participas ligeramente a la retaguardia, cuando te has adherido a una persona o grupo exitoso.

Por otra parte, si las acciones en que participamos no generan los resultados esperados por los líderes de mayor nivel, el responsable principal es quien se maneja a la vanguardia, y los que le apoyan en sus acciones operativamente, quizá sólo carguen con una ligera amonestación.

En cuanto al segundo principio empezaremos por afirmar que sobre el contenido de las conversaciones realizadas por las personas de formas diversas en sus acciones cotidianas, el exceso de peso que se incorpora en el organismo actualmente, es un punto que de manera regular está presente. De ahí que otro elemento en posibilidades de destacar en cuanto se supere esta pandemia, son los cuidados que se deben ejercer sobre nuestra persona para estar saludables.

Este principio, no obstante ser elemental porque en la misma familia debe fomentarse, nosotros como profesores universitarios que atendemos jóvenes de 18 a 23 años, aproximadamente, observándolos con detenimiento concluimos que de manera común descuidan los horarios para alimentarse; asimismo el tipo de productos que ingieren y las condiciones higiénicas que existen donde los preparan.

Otro tanto sucede con lo relativo al tipo de calzado, espacio donde entrenar, y posición correcta al dormir y sentarse, que como es del conocimiento generalizado se aconseja no variarlo mucho para mantener en forma adecuada la columna vertebral, rodillas, pies y articulaciones, las cuales si carecen del trato correcto suelen deteriorarse fácilmente.

Por otra parte, es prudente profundizar en la orientación sobre mantener un peso acorde con la estatura y complexión física; lo cual se debe exigir con mayor urgencia si las personas acumulan altos niveles de colesterol, triglicéridos o hipertensión arterial, e igualmente si sufren diabetes o algún órgano importante de su cuerpo se encuentra atrofiado. Insistimos en esto, porque es muy probable que igualmente los jóvenes estudiantes carezcan de esa información,  ya que tampoco estos lineamientos se encuentran incluidos generalmente en la cultura familiar de los jóvenes.

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