Lo que se dice…

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Mauricio Zapata.-

PRIMER TIEMPO.- Tras el susto de hace 15 días, cuando se dio un caso positivo de un funcionario del Congreso del Estado y luego de dos diputados más, la Junta de Coordinación Política decidió aplazar una semana más las actividades en el recinto parlamentario.

Esta semana no hubo ni habrá comisiones ni sesión plenaria, es más, no está yendo ningún empleado de ese edificio, salvo los vigilantes. Nuevamente lo sanitizaron y esperan hacer otras dos limpias más (no espiritistas, sino de limpieza), además de establecer nuevos protocolos para evitar más contagios.

Por lo pronto, sigue paralizada la actividad legislativa en Tamaulipas.

MEDIO TIEMPO.- Los casos por covid-19 siguen al alza. El inicio a la “nueva normalidad” o “nueva realidad” traerá mucho más contagios. Tanto en Tamaulipas como a nivel nacional la curva ni se aplana ni se doma.

Me parece que el Gobierno federal aceleró el fin (gradual) de la emergencia y el retorno a las actividades. La situación, lejos de mejorar, empeora y no se le ve fin. Las medidas se han ido suavizando y, así como están las cosas, debe ser todo lo contrario, es decir, fortalecerlas. Si la situación sigue así, se tendrá que regresar al encierro y cierre de actividades.

Si bien parte de la responsabilidad es personal, es un hecho que las autoridades deben dar un mensaje duro de seguir cuidándose. Sin embargo, el que se supone que es el líder del pueblo anda paseándose en una de las regiones con mayor número de casos.

SEGUNDO TIEMPO.- A propósito del retorno a esa normalidad, en el sector comercial las cosas no andan bien. Al menos en Ciudad Victoria muchos negocios ya no pudieron regresar: tronaron… quebraron, no aguantaron la cuarentena y nadie, absolutamente nadie, alza la mano para el rescate. Pobre ciudad, sin autoridad, sin liderazgo, sin nadie que la defienda.

TIEMPOS EXTRAS.- En el Gobierno municipal de Victoria siguen haciendo las cosas al ahí se va. Su proyecto madre en los últimos meses es mandar pipas a diferentes colonias de la ciudad para llenarles cubetas y tinacos a la ciudadanía. Sin embargo, a pesar de que es lo único que hacen y boletinan, no tienen una labor de logística ni planificación, sin técnica ni movilidad ni estrategia. Cada día, el encargado se chupa el dedo lo levanta al horizonte y hacia donde le dé el viento manda los camiones. Pobres, nadie los asesora.

PENALES.- La buena: llovió en Ciudad Victoria, llovió mucho y bonito. Hasta el río creció y hay agua.

La mala: Con esa lluvia se crearon cuatro mil 389 baches más; se abrieron tres mil 799 que ya habían tapado y se deshicieron las pocas calles que habían sido repavimentadas.

EN CINCO PALABRAS.- Victoria, la ciudad sin autoridad.

PUNTO FINAL.- La “nueva realidad” es que no hay empleos y las finanzas están por suelos.

Twitter: @Mauri_Zapata

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