El afán de pertenecer

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Alicia Caballero Galindo.-

“A donde fueres, haréis lo que vieres.”

“Quien con lobos anda, a aullar se enseña.”

Adagios anónimos.

 

Los seres humanos al nacer, por su condición vulnerable, dependen de los adultos y por instinto, se apegan primero a la madre y posteriormente al padre también. La dependencia de los niños y jóvenes de los adultos, es natural y cuando se tiene conciencia, se afianza la necesidad de congraciarse con quienes le brindan amparo, en correspondencia a su protección. El instinto gregario, es sin duda alguna, resultado de esa condición de vulnerabilidad que, con el tiempo y el desarrollo del individuo, se convierte en una. Los primeros grupos humanos (hordas) se generaron de la necesidad de grupo para enfrentar las adversidades del medio y cazar animales mayores, con la unión de fuerzas. “La unión hace la fuerza”. El líder marca la pauta y quienes se someten a su autoridad, tratan de agradarlo para experimentar el sentido de aprobación y aceptación.

Posteriormente, el sedentarismo, depuró los grupos estructurándose las primeras culturas, constituidas por individuos de la misma raza, las mismas costumbres y misma ideología, compartiendo un territorio determinado, una misma tradición e historia en común, iniciándose así el surgimiento de las distintas culturas con sus religiones y su estratificación social. Los grupos más poderosos dentro de cada cultura, han sido el ejército, y los sacerdotes, en torno a un líder (rey, patriarca, faraón, emperador etc.) Todas las culturas, coinciden en reconocer la existencia de una esencia superior que no se alcanza a comprender, a quien se le atribuyen cualidades divinas y se le rinde culto, es otra forma de pertenencia a una comunidad.

En un mundo inhóspito y violento, se torna indispensable, identificarse como parte de una comunidad. Con el inicio de la Edad Media y el apogeo del cristianismo, las élites de poder, manejaron la religión como un instrumento político para el control de masas, el mundo europeo, se cobija bajo su bandera en busca de protección. Al decrecer el Medioevo, surge la presencia de Marín Lutero, formando un nuevo grupo religioso, surgiendo también derivaciones del cristianismo, la Iglesia Ortodoxa en Europa oriental y la Anglicana en Gran Bretaña, dividiéndose el mundo occidental en diversas vertientes religiosas con un mismo tronco común.

Con el racionalismo, surgen también distintas corrientes científicas a cuya sombra se abrigan quienes comparten un mismo pensamiento.

A medida que el planeta evoluciona y se universaliza, las ideologías religiosas, políticas, científicas, artísticas y sociales, se pluralizan las formas de pensamiento, y surgen distintos núcleos en todos los ámbitos.

El mundo se estremeció con la aparición de líderes que marcaron una huella de violencia en el mundo; Napoleón, Hitler, Lenin, Mussolini, Mao Tse Tung, etc, además de líderes en el arte y la ciencia, diversificándose aún más el pensamiento y los diversos grupos de toda índole, hasta llegar a nuestros días en que la carrera desenfrenada de las sociedades modernas que se debaten entre la libertad, el libertinaje, la apertura a las distintas tendencias sexuales y la ruptura de la moral rígida y tradicional, ha generado cambios. Desde el punto de vista sociológico, el concepto familia se ha modificado, ante la apertura de las sociedades a la participación de la mujer en todos los ámbitos.

Las familias disfuncionales, son cada vez más comunes y los hijos que se sienten solos, buscan identidad con grupos de jóvenes en las mismas circunstancias, porque la familia no ofrece el apoyo que requiere. La soledad los empuja a buscar un refugio en otra parte y llenar ese vacío de pertenencia a un grupo determinado, entre individuos afines. Recordemos los diversos grupos que se identifican con cortes de pelo extravagantes, ropa holgada, maquillaje de hombres y mujeres, etc.

En grupos cerrados, someten a los aspirantes, a duras pruebas que a veces los llevan hasta la muerte. En sociedades como la de EEUU, es muy común ese fenómeno, en las universidades de prestigio, se ven casos de este tipo que desencadenan violencia. Los grupos delincuenciales son fantasmas que acechan a jóvenes vulnerables y los arrastran a ese submundo oscuro donde se hunden para no salir más.

Debemos reflexionar y entender esta problemática cada vez más común, el único remedio para abatirla, es ofrecer a los jóvenes y niños en los hogares un refugio real donde habrán de fortalecerse a base de amor, comprensión y respeto a la individualidad. Establecer una comida del día por lo menos donde puedan convivir, observarlos, escucharlos apoyarlos y hacerlos sentir importantes para que el sentido de pertenencia a su núcleo familiar, sea más fuerte que cualquier influencia externa que los arrastre a un mundo nocivo para ellos. La solución está al alcance de la mano, debe entenderse y ponerse en práctica.

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