¿Qué le debe Xico a Matus?

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Rogelio Rodríguez Mendoza.-

El pasado seis de mayo un grupo de agentes de Tránsito en Ciudad Victoria arremetió a golpes y empujones contra el entonces coordinador operativo, Antonio Mora Matus.

Enojados porque, en su primer día en el cargo, el funcionario llegó gritándoles luego de haber sostenido una acalorada discusión, en público, con el subdirector, Jesús Cruz Chazari, lo corrieron de la corporación.

“Aquí nadie viene a gritar. Váyase a la chingada. Orale», le advertían los oficiales, al tiempo de echarlo a la calle.

Ambos episodios, primero la discusión con Cruz Chazari, y luego la forma humillante en que Mora fue sacado a empujones de las oficinas de la corporación responsable del orden vial, fueron grabados en videos, que rápidamente se volvieron virales en redes sociales. Victoria volvió a ser escándalo nacional.

A pesar de ello, cinco días después, en un hecho insólito el alcalde Xicoténcatl González Uresti nombró a Mora Matus subdirector de Tránsito, en sustitución de Cruz Chazari, a quien destituyó a pesar de su hoja impecable de servicio.

El enojo entre los agentes de vialidad fue inevitable. No entendían como se premiaba la prepotencia, arrogancia y altanería, de un sujeto que daba muestras claras de inestabilidad emocional, y por lo tanto de incapacidad para dirigir una corporación. Finalmente se disciplinaron

El punto es que, dos meses después de esos hechos, todos los agentes que participaron en la humillación a su ahora subdirector de Tránsito, recibieron instrucciones de someterse a un examen de evaluación y control de confianza.

Esa situación ha generado un gran malestar entre los involucrados, porque sienten que el Ayuntamiento, que preside González Uresti, está buscando un pretexto para despedirlos.

La Ley de Seguridad Pública dice que cuando una persona no aprueba la batería de exámenes de control y confianza, no puede ser parte de una corporación policial.

“El problema es que uno no confía en la evaluación y creemos que nos van a reprobar para tener un motivo para darnos de baja. Será una especie de venganza de Matus”, señaló uno de los agentes involucrados.

De concretarse el cese, los agentes de Tránsito no están dispuestos a quedarse cruzados de brazos.

“Nos vamos a defender porque lo que hicimos aquella ocasión fue simplemente actuar con dignidad”, explicó otro agente.

En esas condiciones, todo indica que se está gestando un serio conflicto para el edil victorense, y todo por el capricho de proteger y defender a uno de sus funcionarios.

La pregunta surge obligada: ¿Qué le debe Xico a Matus? Algo le debe o algo le sabe el subdirector de Tránsito a su jefe, para que éste haya decidido premiarlo, primero con el cargo, y ahora ordenando la evaluación de aquellos que se atrevieron a humillarlo.

 

EL RESTO

ABANDONO TOTAL.- Las representaciones que el Gobierno federal tiene en Tamaulipas, están en el completo abandono total.

Lo que hasta antes del 2018 eran poderosas delegaciones, por ejemplo, de Sagarpa, Sedesol, Secretaría de Economía, y otras, hoy son simples oficinas burocráticas que no resuelven nada.

Bajo el pretexto de la “austeridad republicana”, la mayor parte del personal fue despedido, quedándose solo un reducido grupo de trabajadores cuya tarea se limita a nutrir de información estatal a las oficinas centrales en la Ciudad de México.

Por eso, cuando ocurren conflictos como el de los agricultores en el norte del Estado, que reclaman un precio de garantía para la tonelada de sorgo, los interesados deben acudir directamente a la Ciudad de México.

¿A quién se le ocurrió tan “brillante” idea?

Así andan las cosas.

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