La nueva normalidad

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Diego López Bernal.-

Definitivamente nada será como antes. Un virus desnudó nuestra conciencia colectiva y estremeció nuestra fragilidad; parece que nadie escapará de una mala noticia en este fatídico 2020. Ha sido impactante, por decir lo menos.

Ayer tomé una decisión difícil. Ir al panteón a acompañar a mi amigo RAÚL JUÁREZ ROBLES representaba un riesgo de contagio, pero a un hermano de la Tuna Universitaria no se le puede negar el último adiós con la música que nos hizo vibrar tantos años. Menos a un maestro de su tamaño.

El dolor en toda su expresión. Familiares y amigos nos estremecimos al despedir a un hombre aún joven, las miradas de desconsuelo llevaron mi mente a las más de 35 mil familias que han perdido a un ser querido por el canijo covid-19. Y en Tamaulipas cada dos horas muere un paciente más.

Esto es una tragedia mayúscula que pone a prueba nuestra templanza, nuestra voluntad y convicciones. Porque muchos de los que tardaron en creer a los gobiernos terminaron en el hospital, entubados, arrastrando a sus familias a un dolor inmenso.

¡Qué fácil era escuchar, entender y atender las indicaciones de los especialistas! Pero no, ahora mismo no hacemos caso y nos negamos a ver esta realidad que nos golpea durísimo, porque creemos que a nosotros no nos tocará… Y ojalá que así fuera.

Pero los contagios están a la orden del día. Hoy no es momento de buscar culpables, aunque todos criticamos a uno de los gobiernos, ya sea el federal, el estatal o el municipal, porque todos tienen parte de culpa de que esto esté fuera de control. Pero no, solo es un intento de invitar a la reflexión.

Por favor, quédense en su casa si no tienen nada a qué salir. El virus está prácticamente en todos lados y el riesgo de contagio es tan real como cualquier gripa, pero el covid-19 sí te puede matar de rápida manera y, lo peor, sin poder despedirte de tus seres queridos.

Descanse en paz nuestro amigo RAÚL JUÁREZ ROBLES, a quien dedicamos estas palabras por la deferencia de su amistad. Él no falleció del coronavirus, pero ver el dolor de su familia este lunes en el panteón fue suficiente para movernos a la reflexión.

Perder a un ser querido es impactante y necesitamos conservar nuestra salud mental en estos momentos. Así que, cuidémonos y cuidemos a los más vulnerables de nuestros hogares. Dios nos acompañe a todos.

 

LOS RETOS DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

¿Qué nos depara a partir de ahora? Sobre ello trabajan incansablemente especialistas, para preparar el terreno de lo que viene; por ejemplo, en la UAT, la directora general del Consejo de Acreditación de la Enseñanza de la Ingeniería, MARÍA ELENA BARRERA BUSTILLOS, dictó la charla “Evaluación del Proceso de Aprendizaje ante la Virtualidad”.

Durante la ponencia desarrollada de manera remota, habló de los retos que habrá de enfrentar la educación superior en México ante el covid-19 y la nueva normalidad. “El covid-19 nos ha cambiado el camino del mundo, y la crisis actual no hace más que reforzar la idea de que se necesitan profesionales que puedan enfrentar, gestionar y anticiparse ante un contexto de incertidumbre”.

“La percepción que tenemos del mundo y de nuestra propia vida se ha visto afectada, por eso tenemos que estar comprometidos en generar la excelencia educativa que México necesita, aquella que estimule a nuestros estudiantes a contribuir en el desarrollo exponencial de un futuro mejor”, indicó la doctora Barrera.

Y me quedo con el siguiente concepto: “Se hace evidente que debemos construir sociedades que transformen, sociedades resilientes a lo desconocido, y por tanto todos los aportes tecnológicos deben apuntar al bien común”.

Tenemos tarea.

A sus órdenes en: [email protected]

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