Se gradúa primer hombre en estudios ninja

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JAPÓN.- La alguna vez temida mística de los guerreros de Japón, difundida en películas y ficción, se plasma hoy en el primer graduado del mundo de una maestría en estudios ninja, que también cultiva sus propios alimentos como hicieron muchos de sus antecesores.

El ninja moderno vestido de negro es Genichi Mitsuhashi, de 45 años, quien dice que se dio cuenta de que el ninjutsu, o arte ninja, era la clave para la supervivencia después de que lo detuvieron a punta de pistola durante una estadía en Brasil cuando tenía 19 años.

«Se permite usar armas o el cuerpo de tu enemigo», dijo Mitsuhashi, al describir cómo se sintió atraído a aprender sobre los ninjas. «Puedes usar cualquier cosa que necesites para sobrevivir. Está basado en la realidad. Es liberador y flexible».

Mitsuhashi es el primero de siete estudiantes matriculados en terminar un programa de dos años en historia ninja, tradición, técnicas de lucha y supervivencia, completado con dos días de trabajo de campo, que fue lanzado en 2018 por la Universidad de Mie, al sudoeste de Tokio.

Mientras las películas de Hollywood dan a los luchadores habilidades sobrehumanas para correr sobre el agua o desaparecer repentinamente, muchos de ellos, cuando no estaban en misiones de espionaje, vivían como humildes granjeros, perfeccionando sus habilidades a través de tareas agrícolas.

Como los ninjas de antaño, que surgieron del campesinado en tiempos feudales, Mitsuhashi cultiva su propio arroz y vegetales.

Dirige una posada en Iga, una pequeña ciudad tradicionalmente conocida como el hogar de mucho ninjas, mientras enseña artes marciales y ninjas en su propio dojo, ofreciendo a los aspirantes una muestra de la tradición que algunos expertos temen que pueda desaparecer por completo.

«No deberíamos elegir un aspecto, sino tratar de aprender su forma de vida», dijo Mitsuhashi sobre los ninjas, mientras blandía una espada de madera.

«Esto incluye defensa personal, un estilo de vida sostenible (…) creo que deberíamos aspirar a una forma de vida integral y deberíamos aprender esto de los ninjas», concluyó.