Xico, el mejor alcalde de Victoria

0
225
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

Mauricio Zapata.-

Desde hace meses la Capital de Tamaulipas, es otra. Es una ciudad muy diferente a la que dejaron el 30 de septiembre de 2018.

A casi dos años de aquella fecha, Ciudad Victoria es ya una ciudad atractiva para el turismo, la inversión privada es cada vez mayor, sus servicios públicos son de excelencia. Hay agua, las calles son hermosas y transitables.

El comercio está reactivado, y la proyección internacional es increíble. De hecho, es ejemplo en muchas partes del mundo, y el modelo que se aplicó ya se replica en varias urbes de Europa, Asia y Sudamérica.

Por ejemplo: desde el uno de octubre se activó un ambicioso proyecto de reparación de calles, que consiste, no sólo en tapar los baches con chapopote, sino en hacerlas prácticamente de nuevo. Hoy por hoy, no se ve ni un bache. Son extraordinariamente transitables. Y ni se nota cuando llueve.

Los camellones siempre lucen limpios y ordenados. Hay alumbrado al 90 por ciento, y el diez restante está en ese proceso. Los semáforos funcionan perfectamente y están sincronizados, lo que ha evitado que los accidentes se reduzcan en un 80 por ciento.

Pero no sólo eso, sino que hay un trabajo de destierro de la corrupción en las corporaciones de tránsito, en la que se multa con cero tolerancia a aquellos que no respetaban el reglamento. Esto propició, primero una recaudación importante que permitió que se aceleraran los servicios públicos, y por ende, también los accidentes viales se redujeron de manera importante.

El tren que viene de la zona de la Interejidal a la Capital se puso en marcha. Propició que el turismo aumentara en la Ciudad, pero también las inversiones privadas y el empleo. Hoy Ciudad Victoria es la localidad con mayor porcentaje en generación de empleos y con la menor tasa de desempleo del país.

Los parquímetros no desaparecieron luego de la consulta pública, pero se mejoró el sistema y ahora se respeta ese apartado. Pero no solo eso, sino que se reubicó y ordenó al comercio informal, tan es así, que ya es atractivo caminar a sus alrededores, porque sus puestos son uniformes, bonitos y con mucho orden.

La peatonal Hidalgo es ejemplo de modernización. Hoy el sector comercial logró incrementar sus ventas en un 68.3 por ciento, y esa arteria además de ser un modelo que ya usan ciudades como Monterrey y Guadalajara, es orgullo de los victorenses que llenan de fotos de ese lugar en las redes sociales.

Acabaron con la corrupción. Todo es transparente en el Ayuntamiento. La ciudad es eficiente, inteligente e íntegra. El alcalde tiene una imagen impecable y en la calle la gente lo saluda y pide que se reelija para consolidar su proyecto de trabajo.

De hecho, mucha gente se activó gracias a los programas de zumba. Todos bailan y hacen ejercicio. La obesidad se redujo en un 57.9 por ciento y por ende las enfermedades cardiovasculares también bajaron.

Se presentó un programa integral para acabar con el desabasto de agua, y como resultado, después de varios meses, la ciudadanía tiene el servicio sin interrupción, con presión y sin ningún problema.

En fin, todo esto gracias a un alcalde que desde el primer día de su gestión se puso a chambear con planeación, inteligencia, determinación y seriedad. Sin payasadas. Convirtió sus promesas en hechos cumplidos.

En resumen: Tamaulipas y México necesitan un Xico para progresar.

EN CINCO PALABRAS.- ¿A poco se la creyeron?

PUNTO FINAL.- “El orgullo de quienes no pueden edificar es destruir”: Alexandre Dumas.

Twitter: @Mauri_Zapata