Analizando a ‘Nueve Reinas’

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Hace 20 años vimos la atractiva trama de una de las mejores películas argentinas contemporáneas que he visto en mi vida, con la interesante historia de un estafador veterano y su socio novato que tratan de hacer un gran negocio vendiendo una colección de sellos falsos. Este filme es del talentoso cineasta Fabián Bielinsky (1959 – 2006) que lamentablemente solo llegó realizar dos cintas.

Lo anterior porque murió prematuramente; él junto a la directora Lucrecia Martel, formó en su momento la dupla más interesante del reciente cine argentino. Exhibiendo una clara fibra cinéfila influenciado por las películas del gran director y guionista norteamericano David Mamet en “Nueve Reinas” (2000) que fue su estupendo debut y que Hollywood convirtió en un buen y correcto remake con el filme “Criminal” (2004).

El director y guionista argentino en 2005 se volvió a reunir con su actor fetiche, el gran histrión Ricardo Darín para su segundo largometraje «El Aura» y también nos entregó un estudio psicológico de thriller ambientado en la sierra de Tandil, parte de la provincia de la ciudad de Buenos Aires que funge como esfera anímica. En «El Aura» sigue el itinerario de un taxidermista epiléptico que, merced a un accidente de caza, halla el modo de consumar su mayor obsesión: llevar a cabo el asalto perfecto.

Pero la perfección, se sabe, es un arma de doble filo, y Bielinsky la esgrime con competente sagacidad para construir una atmósfera de minuciosa inquietud. Ese segundo largometraje de Bielinsky se movió de menor a mayor, y lo hace con mejores armas cinematográficas que las de “Nueve Reinas”. El guión, que vuelve a ser de Bielinsky, ya no le salió de un tirón, y todas las etapas ulteriores parecen haber sido el fruto de un trabajo más tortuoso, más sufrido incluso, que el que demandó su genial ópera prima.

Esta sorprendente ópera prima de Bielinsky lo tiene todo, para devolverle al público –de decepción en decepción, últimamente– la fe en un cine argentino posible. Ciertamente, el artífice total de esta brillante comedia policial, llena de apuntes críticos y sabrosas viñetas que remiten a nuestra actualidad, es del realizador, además de autor del guión y capaz de convocar a un elenco casi sin fisuras, lo que redunda en el relieve y lucimiento de hasta el último de los personajes secundarios.

La película es, además y por fuera de todos estos elementos, un notable filme policial de comedia negra con unas vueltas de tuerca que funciona, en otro nivel, como una reflexión sobre esos años de menemismo que supimos conseguir. En su 20 aniversario los invito si no la conocen a ver “Nueve Reinas”, película que ya es todo un clásico contemporáneo de culto.