El ‘guasón’ anda de esfínter solícito

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Fernando Acuña Piñeiro.-

Muy mal se vio Héctor Garza, El Guasón en su empecinamiento de venir a hacer grilla barata a Tamaulipas. Fuentes bien informadas, desde la CDMX nos revelaron que la doctora Olga Sánchez Cordero está muy molesta porque su subalterno no tiene facultades para viajar a las entidades federativas y abordar temas políticos, como ese de tratar de hacerle al mediador marca “patito”, entre el presidente AMLO y el gobernador Cabeza de Vaca.

De hecho la encomienda del Guasón se restringe a lo estrictamente administrativo, pero no a andar de esfínter solícito, tratando de arreglar asuntos que no le corresponden. Se sabe además, que Héctor Garza no tiene ninguna línea de mando sobre las estructuras de la función pública que integran la Secretaría de Gobernación. El changarro que le asignaron es de carácter estrictamente burocrático.

Por cierto, en sus declaraciones vertidas ante los reporteros que lo entrevistaron, Garza busca quedar bien con el Gobierno estatal en turno. Y le dedica palabras dulzonas a CV, y ya poco le falta para decir que cuando el presidente AMLO visite a Tamaulipas, entre el jefe político del país y Cabeza, va a haber un idilio parecido al de la Laguna Azul.

“Para que exista una pelea, hacen falta dos contrincantes. Hay que buscar un punto de conciliación, de apoyo, ese es el camino”, dijo el Guasón, con lo cual está transgrediendo las normas internas de la Secretaría de Gobernación. Y está poniendo en mal a su jefa la ministra de política interior, Olga Sánchez Cordero.

Lo anterior obedece a que su encomienda institucional, se limita, única y exclusivamente a rendirle cuentas a su jefa Sánchez Cordero, en temas de carácter interno y administrativo. Solo eso. Pero este señor, se está extralimitando en sus funciones. Se dice que por esta misma razón lo corrieron de la SEP, pues su jefe Esteban Moctezuma ya no aguantaba su protagonismo más inquieto que un cabrito en un aparador.

Hoy se sabe que Héctor Garza acaba de estar en Tamaulipas, y vino a reunirse con su antigua raza de los CBTIS en el estado, todo ello a pesar de que ya no tiene ningún vínculo oficial con el área educativa en el país. En suma se ve que el Guasón anda desesperado y no aguantó el confinamiento político, al que lo tiene sometido el presidente AMLO.

Ya es hora de que el Guasón entienda que en su futuro no está la gubernatura, y de que su nombre está muy alejado del primer escritorio de Palacio Nacional en lo que concierne al futuro sucesorio del 2022 en el estado.

Lo más prudente, es que ya se deje de andar haciendo el ridículo, porque con las grillas chicharroneras que viene a hacer a Tamaulipas, lo que puede suceder es que su jefa la secretaria Sánchez Cordero, le llame la atención, y le propine una regañiza de aquellas. Obvio, como primer apercibimiento. Porque ahora resulta, que el Guasón se anda metiendo en los terrenos del subsecretario de Gobierno, Ricardo Peralta Saucedo.

Por si fuera poco, ahora que vino Héctor Garza, en lugar de apoyar al presidente AMLO, se deshizo en elogios para el gobernador Cabeza de Vaca. El Guasón no le despista en su amor platónico que sigue sintiendo hacia su ex jefe político, en los tiempos de la alcaldía reynosense.

Lo cierto es que al parecer, ni el gobierno panista, mucho menos los altos mandos federales, le han pedido al Guasón su intervención en el diferendo que actualmente sostienen, el mandatario estatal Cabeza de Vaca y el Gobierno de la República, liderado por el presidente AMLO.

Bajo semejante orden de ideas, y de seguir protagonizando escenas que están fuera de lugar, y que no le corresponden dentro del estricto marco de la política interior del país lo más probable es que el Guasón se haga acreedor a una serie reprimenda por parte de la titular de la Secretaría de Gobernación.

Ya desde antes se sospechaba que el Guasón, buscaba la gubernatura, para ser un candidato a modo del gobierno panista. Pero después de lo que acaba de declarar, no hay duda de que por algo el presidente López Obrador, no le tiene confianza y busca mantenerlo alejado de los espacios políticos estelares relacionados con el tema estatal.

Por sus declaraciones los conoceréis. Hoy el Guasón se acaba de quitar la máscara para declararse cabecista al cien por ciento. Aun más el Guasón, está exhortando al Presidente para que cuando venga a Tamaulipas se conduzca con todo respeto ante la investidura local.

¿Qué acaso no hay niveles y en todo caso la prudencia y el respeto a la investidura presidencial, debe caber más bien en las autoridades anfitrionas hacia el jefe del Estado mexicano? Pobre Guasón, no hay duda de que ha perdido la brújula, y …el decoro.