Bayern Múnich es campeón de la Champions League

0
29
Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

El Bayern conquistó la Champions League tras doblegar en la final al PSG. Su fútbol total y sin complejos, cero especulativo maniató la velocidad y el talento de Neymar y Mbappé.

Bayern y PSG no defraudaron. el partido se jugó a un ritmo frenético, quizá hasta por momentos más revolucionado de la cuenta.

Con dos torrentes ofensivos que no especularon ni un momento. Y oleadas de dominio por parte y parte. En los primeros 15 minutos los parisinos amenazaron con llevarse el partido de calle.

El daño que hacía Mbappé por izquierda, con Neymar moviéndose en total libertad por el centro, ponía a prueba las debilidades en defensa de este Bayern, que las tiene.

No anotó en la más clara Neymar, en un mano a mano con Neuer que sacó el alemán no se sabe si con la espuela o rezando. El fallo evidenciaba dos cosas.

Que Neuer aún sigue siendo de los mejores del mundo en su puesto aunque se le diera por muerto y que Neymar aún tiene que mejorar su definición para convertirse en el mejor del mundo como va camino de serlo.

El partido giró entonces como un partido de béisbol. Pasó el Bayern a batear y también buscaron la banda derecha. Por alguna razón Flick había sentado a uno de sus puñales hasta ahora, Perisic. Cambió el filo del croata por la habilidad de Coman para buscar el mano a mano directo con Kehrer.

Los franceses ya estaban demasiado pendientes con las ayudas para tapar a Davies y era Coman quien poco a poco hacia daño. Porque eso es este Bayern. Cuando tapas un ala saca la otra. Si no es el canadiense es el extremo.

Y cuando te descuidas está en el otro lado otro tren con Gnabry y Kimmich. En esas, los alemanes también avisaron con contundencia. Con un remate de Lewandowski al palo y otro que le sacó Navas a bocajarro. Fútbol alemán en su pura esencia, ataque total por tierra y aire.

Fue entonces cuando el PSG decidió jugarse el partido a cara o cruz. A aguantar los ataques alemanes y a esperar la velocidad de sus gacelas al espacio. Pero cada vez se veían mas solas. Por poco Ander Herrera conectaba con el trío Mbappé, Neymar y Di María, suficiente como para dar zarpazos que asustaran al Bayern.

Tras un excelente pase sin mirar de Ander, el argentino volvía a probar los guantes de Neuer. Al final el error le salía más caro al PSG porque con cada choque contra el muro alemán se alejaba mas la conexión entre los medios y los de arriba. La fractura también le dio convicciones al Bayern para asentarse en el partido.

Era la final de Neymar, pero el futbol es once contra once y al final siempre ganan los alemanes. El furor de su comienzo en el encuentro dio paso al desespero. Impotente. El Bayern le había desconectado del juego.

Con el PSG aún pensando como cambiar los planes llegó el gol del Bayern. Kimmich colgaba una comba suave al segundo palo, donde aparecía Coman para dar el mazazo.

Tuchel decidió entonces mandarle más ayuda a Neymar y Mbappé. Sacó al campo a un arquitecto como Verratti en lugar de Paredes para tratar de volver a construir esa conexión con los de alante.

Quizá demasiado tarde porque a Herrera ya casi se le había acabado el tanque o porque simplemente hubiera importado ya poco que estuviera uno u otro. El PSG nunca logró conectar con el trío en la segunda parte.

El Bayern conquista su sexta Copa De Europa volviendo a su vieja esencia. Al fútbol total. Con un equipo que pasará a la historia como el único que ha levantado la copa sin haber perdido un solo partido. Once de once y con una superioridad pocas veces vista.