Nuevas protestas en Hong Kong contra el aplazamiento de comicios y la ley de seguridad

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HONG KONG (Reuters). – Los habitantes de Hong Kong volvieron a salir a la calle el domingo para mostrar su rechazo al aplazamiento de las elecciones legislativas y a la nueva ley de seguridad nacional, mientras la policía empleaba gas pimienta contra los manifestantes.

A finales de julio, la jefa del Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, aplazó un año las elecciones legislativas de la ciudad autónoma china -previstas para el 6 de septiembre- por un aumento en los casos de coronavirus.

La medida supuso un duro golpe para la oposición, que esperaba obtener una mayoría histórica en el Consejo Legislativo. Pekín aseguró entonces que no había ningún motivo político detrás del aplazamiento.

Las elecciones hubiesen sido las primeras que se celebraban en Hong Kong después de que China impusiera, a finales de junio, una nueva ley de seguridad nacional.

«Hoy era el día de los comicios, debemos resistir para luchar por nuestro voto», dijo Wong, una manifestante de 70 años.

Miles de policías se apostaron alrededor de la bulliciosa península de Kowloon mientras los manifestantes agitaban pancartas y coreaban consignas populares antigubernamentales como «Liberad a Hong Kong».

Estos eslóganes están ahora prohibidos por la nueva ley de seguridad. La policía informó de que durante las protestas del domingo había arrestado al menos a 90 personas, principalmente por «reunión ilegal».

Entre los detenidos figuraban algunos de los activistas más conocidos, incluyendo a Figo Chan, del Frente Civil de Derechos Humanos, y el exlegislador Leung Kwok-hung, también conocido como «Long Hair» (Pelo Largo).

Las marchas antigubernamentales han disminuido este año debido sobre todo a las restricciones impuestas para frenar la propagación del coronavirus, pero también a causa de la nueva ley de seguridad, que sanciona las acciones que el Gobierno chino considera subversivas, secesionistas, terroristas o en connivencia con fuerzas extranjeras.

Los críticos dicen que esta ley tiene por objeto aplastar la disidencia en la ciudad, mientras que sus partidarios defienden que traerá más estabilidad tras un año de disturbios antigubernamentales a menudo violentos.

Hong Kong volvió al gobierno chino en 1997 con una garantía de autonomía, pero los críticos dicen que la nueva ley socava esa promesa.

Las autoridades se amparan en la necesidad de controlar posibles nuevos brotes del virus para restringir el derecho a reunión, que actualmente en Hong Kong se limita a sólo dos personas.

En este sentido, el Gobierno de la ciudad ha notificado unos 4 mil 800 casos de coronavirus desde enero, cifra muy inferior a la de otras grandes ciudades del mundo. El número de nuevas infecciones diarias ha disminuido sustancialmente, pasando de tres dígitos en julio a un solo dígito en la actualidad.