El cinismo hecho alcalde

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Mauricio Zapata.-

Dicen que “para el mal peón, no hay buen azadón”. También dicen que el mediocre siempre le va echar la culpa a la piedra.

Y así, de esa manera, comenzó su discurso el Alcalde de Victoria al presentar su Segundo Informe al frente de la Comuna capitalina: echándole la culpa al pasado, al presente y, sí, también al futuro.

Comenzó su discurso de manera hostil, haciéndosela “de jamón” a quienes lo critican y lo cuestionan. Culpando a las administraciones anteriores y a la Federación por lo mal que hoy se encuentra la Capital de Tamaulipas.

Y al comenzar así su discurso al único que se pareció es al propio presidente López Obrador, justificándose y polarizando; enfrentando y culpando, pero además haciéndose la víctima, mostrando con ello su mediocridad.

Puso excusas, desafió a sus críticos, minimizó los cuestionamientos de la gente a la que llamó “vividores”, y también reprochó a los integrantes del Cabildo que le dieron la espalda.

Aunado a ello, le fallaron en las líneas de su discurso, al asegurar que es el primer alcalde no priista de Victoria, olvidándose que en 1992 Gustavo Cárdenas había llegado a esa silla por las siglas del PAN.

Fue un informe vacío, no solo por los que no llegaron, sino por el reporte que dio, en donde su máximo logro es una obra que él no está haciendo ni planeó, que es el cambio de tuberías, obra que presumió hace un año, asegurando que para marzo estaría lista. Y mire lo que son las cosas, no va ni a la mitad y ya estamos en septiembre.

El resto de sus “acciones” son trabajos de rutina que no deberían ni mencionarse, porque están dentro de sus atribuciones, que por ley debe hacer.

Hubo mentiras, claro que sí. Hay reportes que nomás no cuadran cifras y ni obras. Y omitió que no ha cumplido ni la cuarta parte de sus compromisos asumidos el día que tomó posesión como Presidente Municipal.

Aquí lo malo del asunto es la poca capacidad de los opositores. Me parece que el no presentarse no era un acto heroico de su parte, al contrario, como representantes ciudadanos debieron haber ido a la sesión y enfrentarlo, cuestionarlo y decirle en su cara el pésimo trabajo que está haciendo.

El síndico ex panista (si es que algún día lo fue), prefirió debatir y cuestionar desde la comodidad del sillón, cuando su deber era estar en el evento y ahí delante de todos, debatir lo que él ha calificado como “desgobierno”. Pero no, le ganó la cobardía.

Lo mismo pasó con los regidores de Movimiento Ciudadano, que en vez de representar a los ciudadanos en esa sesión edilicia, optaron por huir y no hablar.

Valientes representantes tienen los victorenses en el Cabildo.

Los que no tuvieron mamá fueron los panistas, que, no sé si con todo cinismo o ingenuidad, felicitaron al alcalde en redes sociales por su “trabajo y compromiso”. La verdad es que se vieron mal y la gente lo cobrará en las urnas el año que entra.

En resumen: un informe que solo sirvió para acrecentar el repudio de la sociedad hacia su trabajo, hacia su administración y, peor aún, hacia su persona.

EN CINCO PALABRAS.- Le quedó grande la ciudad.

PUNTO FINAL.- “Una persona inteligente se repone pronto de un fracaso. Un mediocre jamás se recupera de un éxito”: Séneca.

Twitter: @Mauri_Zapata