¿Quién es la mano que mece la cuna de Muñoz Ledo?

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Fernando Acuña Piñeiro.-

Pareciera que, Mario Delgado cometió el error  de ignorar y lastimar el ego de Porfirio Muñoz Ledo en la Cámara Baja. Hoy, aprovechando el río revuelto, el tigre dientes de sable más longevo del sistema político, está aprovechando la coyuntura para tratar de agriarle la fiesta, al alfil de Marcelo  Ebrard. ¿Lo logrará? 

 No es descartable la hipótesis de que los duros estén amagando con PML, para enrarecer el escenario y meter  a una cara nueva, como tercero en discordia. 

 También puede interpretarse como una jugada en el tablero del ajedrez donde los grupos  obradoristas de la línea dura, están colocando  al Presidente AMLO, ante la disyuntiva de entregarle por anticipado  el partido  a Marcelo Ebrard, o bien, designar a un personaje como Muñoz Ledo, que de obtener la dirigencia nacional de MORENA, podría ser garantía de equilibrio. Pero también buscaría irse a gol, como candidato a la Presidencia. 

 Por estos tiempos, el partido del Presidente, pareciera no tener pies ni cabeza, y  ello se ve reflejado en la cruenta  y encarnizada batalla que  vienen librando,  las dos poderosas corrientes de  los moderados y los radicales, con miras a influir  en la elección del 2021. Pero con una estrategia de largo alcance, que ya desde ahora contempla al heredero de la silla de AMLO, en el 2024. 

 Los tiempos que se viven pondrán a prueba la unidad morenista, y de paso  la alianza que parece existir entre los grupos  de Marcelo  Ebrard  y Ricardo Monreal. Se habla de la fórmula M&M, como una metáfora de lo que sería, los chocolates rumbo al poder. Se dice que ambos están haciendo el uno-dos, rumbo al 2024. Donde el botín a repartir, sería, según la condición  en que ambos se encuentren: la Presidencia de la república y el gobierno de la ciudad de México. 

 La disputa entre los radicales y los diplomáticos de la 4T, está a todo lo que da. 

 Expresiones  de esta lucha cerrada  son la reciente derrota del petista Gerardo  Fernández  Noroña en su pretensión de presidir la cámara baja, pero también  la llegada de los nuevos consejeros del INE, donde los duros, en la persona  de John Hackerman, perdieron otra batalla decisiva, que mucho tendrá que pasará por el 2021  e influirá en el 2024.  

  Todos estos capítulos, han generado un clima de polarización hacia el interior del partido gobernante. 

     Personajes como Bertha Luján  y el mismo Gabriel García  Hernández, así como  Héctor  Polanco y otros de los llamados de la línea dura,  incluido  el actual  Presidente  de MORENA, Ramírez Cuellar, se inclinan por Muñoz Ledo, el hombre que más  ha torpedeado públicamente a Ebrard, y a su alfil morenista Mario Delgado.   

 Por ahora, el  Presidente López Obrador pareciera estar cobijando a Mario delgado. Pero  las pifias del ebradorista, ante los recientes conflictos de la cámara baja, donde tuvo que acudir la Secretaria de Gobernación, para rescatarlos del problema en que se habían  metido, para imponer a Dulce María Sauri, demostraron la verdadera estatura política del pastor morenista en San Lázaro. 

      El enrarecimiento actual del morenismo, se parece mucho, al escenario  donde surgió  la dirigencia de  Alfonso  Ramírez  Cuellar, hombre muy cercano al matrimonio de Palacio Nacional, Pero sobre todo a la señora Beatriz  Gutiérrez Muller, con quien también coinciden Bertha Lujan, y una buena parte del ala dura del morenismo, donde destaca la gobernadora de la CDMX, Claudia Sheinbaum. 

  Como bien se puede observar, en la 4T,  el proceso es mucho más complejo. Y es que, tanto los rudos como los técnicos, tiene fuertes padrinazgos… y madrinazgos. 

  Si Muñoz Ledo llega  a la dirigencia nacional de MORENA, podría ser un mediador entre  las dos alas morenistas, la  radical y la moderada, pues  una personalidad  como  alguien que ha pasado ya por la dirigencia nacional del PRI, del PRD, y fundador de la Corriente  Democrática, por fuerza impone respeto. Y tiene autoridad moral, para imponer el orden. 

 Me parece que por ahora, lo  que AMLO necesita en MORENA  es alguien  que modere y que concilie los  ánimos exacerbados de las principales parcelas de poder, del morenismo. Aun que también, entregarle el partido a Muñoz Ledo, equivaldría a  revivir en él, la ambición por la silla presidencial, que siempre  ha tenido. 

  Con Muñoz Ledo, MORENA  podría vacunarse contra las pugnas internas, que constituyen su enfermedad  crónica, desde la llegada al poder en el 2018. 

 Incluso , personajes como  Alejandro Rojas Díaz  Durán, quien siempre  ha dicho que es alumno de Muñoz Ledo, no podría patalear tanto ante su maestro politico  de toda la vida. 

 De llegar Muñoz Ledo a la dirigencia nacional de MORENA, ninguno de los grupos en pugna perdería, y si ganaría el Presidente AMLO y la democracia morenista, pues  se abriría el partido a la sociedad mexicana, cosa que hasta ahora, desde el triunfo en 2018, no ha sucedido. 

 Pero además,  de darse el arribo de PML  en la presidencia de MORENA,  este  partido  adquiriría  una mayor independencia política,  en materia de posicionamientos, en materia de política interior y a nivel internacional.  

  Aunque Muñoz  Ledo, se le ha ido a la yugular  al Presidente. Por estas y otras causas..¿Lo dejarán  llegar?  Aqui, la pregunta clave es: ¿quien es la mano que está meciendo la cuna de Muñoz Ledo?