Morena es un fantasma; el poder real es ‘La Mañanera’

0
81
Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

Fernando Acuña Piñeiro.-

Ya desde 1974, durante el sexenio de Luis Echeverría, el escritor Daniel Cosío Villegas, en su libro “El estilo Personal de Gobernar” se atrevió a diseccionar el poder político del Presidente de la República, una facultad que rebasaba el ámbito institucional, para colocarse en una dimensión personal.

Ese es el caso que se está viviendo con el Presidente AMLO. Hemos regresado a los tiempos de la centralización del poder. Partiendo de esta premisa, lo que define el rumbo del país ya no son las instituciones y quienes las presiden. Lo que realmente determina el futuro es el punto de vista del Presidente.

Este punto de vista se expresa diariamente en una rueda de prensa, convertida en automático en la verdadera sede del poder del Estado mexicano.

Ciertamente de Echeverría a AMLO hay algunas variantes. Y es que durante muchos años los dos ejes sobre los que se movía el sistema político eran el partido oficial y el Presidente como su líder máximo. Hoy, podemos ver que MORENA ha dejado de ser la caja de resonancia de lo que opina López Obrador. El verdadero partido del Presidente es “La Mañanera”.

Las corrientes morenistas se están peleando por el control político de un fantasma llamado MORENA. Como herramienta electoral, este movimiento social cumplió su objetivo, que le permitió al actual Presidente de la República arrasar en los comicios del 2018.

Sin embargo, tan pronto como llegó al bunker de Palacio Nacional, Andrés Manuel López Obrador se encargó de rediseñar de inmediato la nueva plataforma de su liderazgo institucional. En lo sucesivo, MORENA dejaría de ser la caja de resonancia, de sus posturas y de sus comunicados.

Una vez ya como dueño del poder presidencial, AMLO relegó a MORENA y estableció una nueva vía, más dinámica y de mayor penetración. Me refiero a la conferencia de prensa conocida como “La Mañanera”, desde la cual cumple con dos propósitos fundamentales: por un lado divulga los avances de sus obras emblemáticas, como el Tren Maya, la refinería Dos Bocas, y algunas más.

Pero también el horario de “La Mañanera” es el espacio donde el Presidente ataca y descalifica a sus enemigos políticos. Los amaga, y en suma centraliza todo el gobierno, corrigiendo y desmintiendo a los miembros de su gabinete. Desde ahí AMLO deslizó sugerencias sobre la manera como se debía llevar a cabo la elección de una nueva dirigencia morenista en el país.

O sea, el método de la encuesta no surgió de un congreso nacional morenista. La idea sobre la encuesta se derivó de lo que AMLO opinó en “La Mañanera”. Por lo tanto, en términos de política fáctica, el verdadero partido del Presidente no es el Movimiento de Regeneración Nacional, sino la rueda de prensa, desde la cual López Obrador centraliza de una manera contundente la vida nacional.

 

MASSIVE CALLER, TAMBIÉN LE DA BAJAS CALIFICACIONES AL GOBIERNO PANISTA

Siguiendo los pasos de Mitofsky, la empresa Massive Caller coincide con la encuestadora de Roy Campos, en cuanto a otorgarle una baja calificación al Gobierno estatal del PAN en Tamaulipas.

Dicha casa encuestadora coloca al Gobernador tamaulipeco en el top ten de los mandatarios estatales con menor aprobación de la ciudadanía, con apenas un 34.6 por ciento. O sea, esta firma especializada en encuestas le otorga una calificación un poco más baja a Cabeza, de la que le pone Mitofsky, misma que lo evalúa con un 36 por ciento.

Aunque en el tema de la inseguridad, Massive Caller le otorga a nuestro estado y al grupo cabecista en el poder una calificación intermedia. En este renglón, de los 32 estados evaluados, Tamaulipas aparece en el lugar número 20, con un 35.8 de calificación.

¿Será cierto eso de que el pleito con el Presidente de la República está afectando al Gobierno estatal para efectos de percepción ciudadana. En nuestra opinión, el morenismo no debería de confiarse, porque de aquí a la elección todavía falta un buen trecho. Y todavía no sabemos cómo van a salir los de MORENA de su proceso interno por la dirigencia nacional.

Hay que ver las cosas con cautela.