‘Abandonad toda esperanza’

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Pérez Ávila

Afirman los exégetas sabios que, «solo los compatriotas de Dante, que vivieron en su época, pudieron gozar, en toda su plenitud, la hermosura de su magnífico poema, La Divina Comedia». En efecto. Leer, ahora, el exaltado relato, nos obliga a consultar historias, leyenda y mitos. El original tiene rima. Nos llega traducido en prosa.

Cuenta Dante que a la mitad del camino de su vida, por haberse apartado de la recta senda, vino a extraviarse en un oscuro bosque, del cual lo saca el alma de Virgilio.

Virgilio y Dante llegan a la puerta, en cuyo dintel se leía la famosa inscripción: «Por mí se va a la ciudad doliente; por mí se ingresa en el dolor eterno; por mí se va con la perdida gente».

Resultaría fatigoso para el inteligente lector, obstinarme en la descripción con la cual, el poeta prepara a quien lo sigue, para el choque portentoso con los horrores del infierno, en cuya entrada se sentencia a los condenados, «Oh, vosotros los que entrais, perded toda esperanza».

«Lasciate ogni speranza», parece decirle a los expresidentes, el Jefe de las Instituciones, Andrés Manuel López Obrador.

Si aceptamos el inconmensurable universo, creado por la imaginación del florentino, como una advertencia seria de lo que sufrirán los transgresores de las leyes divinas, entonces, estamos viendo en el octavo de los nueve círculos del infierno, a los fraudulentos. Virgilio y Dante, conducidos por Gerión, la imagen del fraude, observan a los aduladores, a los rufianes, a los demoniacos, a los cortesanos, a los que traficaron con la justicia, a los hipócritas y los ladrones, a los malos consejeros, a los promotores de escándalos, cismas y falsas religiones. A los charlatanes y falsarios, divididos en tres grupos: Usurpadores de la personalidad ajena, a los monederos falsos, y los calumniadores.

 

Si en vez de alucinante delirio, fuese verdad, en ese infierno imaginado por Dante, estarían, en el octavo círculo, todos los políticos mexicanos, absolutamente todos, porque son algo, parte y, hasta tal vez todo, de charlatanes, usurpadores, fraudulentos, hipócritas, traficantes de la justicia, rufianes, aduladores….

Dante vivió 56 años de satisfacciones, logros y fracasos, de odios y aceptación; de tal intensidad fue su existencia que, supo de la fama y de la gloria, así como de la injusticia. Nació en Florencia en 1265, y murió en el destierro en 1321….

Lo he evocado, por considerar a Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, como expresidentes condenados al infierno, sin posibilidad de eludir el castigo al cual son acreedores, por incurrir, durante su gestión sexenal, en peculado, endeudamiento excesivo, intromisión indebida en elecciones, exacerbar la violencia y generar impunidad, así como causar un quebranto al presupuesto, por más de 200 millones de dólares, en solamente la compra de una planta de fertilizantes; de acuerdo con el crudo señalamiento del presidente López Obrador.

Siendo tan serio el tema de la Divina Comedia, pudiera parecer impropio citar a su lado, al inédito filósofo de Güémez. Lo hago con cuidado:

Si los morenitos no recabaron las firmas necesarias, para eso está la obstinación, que él llama terquedad, de Andrés Manuel López Obrador, quien solicitó al Senado, proceda a realizar una consulta.

En una democracia, inteligente lector, la firma del señor presidente, es mayoría…..

GIRÁNDULA MEFISTOFÉLICA: La Justicia es sagrada, quienes la imparten son humanos, algunos virtuosos, otros no.