Parte final de la teoría de la Identidad

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Héctor F. Saldívar Garza

En la sesión anterior comentamos sobre las etapas del desarrollo humano de acuerdo con la teoría de David Armstrong, denominada teoría de la identidad. En este estudio se observa un marcado acercamiento con lo experimentado por las personas en la realidad; comprende doce etapas, pero hoy sólo revisaremos de la etapa diez a la doce, estableciendo un vínculo estrecho con experiencias propias y de los demás, que hemos detectado en vuestras conductas y vivencias.

La etapa diez se denomina “Madurez”, y comprende de los cincuenta a los ochenta años. Si en la etapa previa, nombrada de la “Mediana edad” que se presenta entre los treinta y cinco y los cincuenta años, las personas fueron reflexivas y manifestaron una vida plena de actividad y buen sentido en torno a sus propósitos, lo más común es que en escaso tiempo de haberse integrado a ella, o quizá desde un poco antes, muy probablemente hayan alcanzado sus objetivos básicos, y a continuación su mente se aplicará en acciones que quizá anhelaron realizar desde la niñez, pero por diversas razones se vieron imposibilitados de ejecutarlas.

En esta época, de acuerdo con el autor lo que se trasluce es que las personas suelen brindarse más a la sociedad. Entre las cuestiones a las que se dedican son formar parte de “Organismos no Gubernamentales”, brindar apoyo a grupos vulnerables, o algunas más que vayan en sentido similar. Por supuesto que esto es más común en los países con buen desarrollo. En el caso de México, si ya tienen satisfechas sus prioridades como una familia plenamente integrada, condición económica solvente para sus pretensiones, entre los caminos que empiezan a construir, de acuerdo a observaciones propias está el agruparse en organismos que brindan apoyo a los niveles sociales con mayores carencias en diversos aspectos como lo económico, lo emocional, y otros.

 

Con recursos económicos para los desamparados, no es muy normal que cooperen las personas maduras y que concluyen su periodo de vida laboral, porque la jubilación no permite grandes excedentes a quienes viven casi al diario como un gran porcentaje de la población, pero en cuanto a aplicar parte de su tiempo y conocimientos, que suelen ser vastos en múltiples aspectos, no existe de nuestra parte duda, que un gran sector lo realice.

Es tan eficiente el hombre en este lapso de tiempo, que si revisamos la historia por ejemplo, de los “Premios Novel”, encontraremos información que refuerza la idea que los grandes descubrimientos científicos se han alcanzado a realizar por personas que están transitando  por estos tiempos de su vida.

Queremos precisar de manera especial, que las personas que vivimos en esta etapa, un campo que hemos abordado recientemente es la política, donde, no obstante la pésima imagen que han construido las conductas de una gran parte de quienes se dedican a esta noble misión, un grupo considerable de personas estamos participando influenciados por el deseo de apoyar una nueva transformación, que rompa con el sistema indigno de corrupción que durante décadas ha frenado el desarrollo nacional. Asimismo, después de lograrlo, anhelamos contribuir a crear un ambiente diferente donde impere la honestidad, justicia y valores fundamentales, que faciliten alcanzar, al transcurso del tiempo, una patria que sea motivo de orgullo para todos los que provenimos de sus entrañas, y un ejemplo para el mundo.

Al tratar este periodo de la vida de las personas, es prudente especificar algunos procederes que regularmente se presentan en el ámbito del magisterio tanto de educación básica como medio superior, el cual me es ampliamente conocido. Como los padres de familia solemos proteger mucho a nuestros hijos, en ocasiones cometemos errores en su formación, que podemos evitar. Uno de ellos es emplear la compensación económica recibida al momento del retiro, en bienes que les regalamos; en ocasiones incluso, sin contar los propios padres con una casa propia invierten en adquirir por ejemplo automóviles, que si bien en algunos casos son una necesidad, en otros no; representando una erogación indebida porque a futuro, de presentarse una urgencia, hará falta el contar con una cantidad de dinero o bienes convertibles en pesos para zanjarla y esto les generará serias dificultades.

 

Continuando con el tema de los docentes y en este periodo, al profundizar en torno al punto del destino que resulta adecuado concederle al excedente, en su caso, es invertirlo para que produzca ingresos adicionales. Comprendemos que no es sencillo esto, porque según experiencia propia y del ámbito donde nos desenvolvemos, la educación tanto del hogar como la pública donde estudiamos, sus objetivos básicos son prepararnos para desempeñar un empleo y en los últimos tiempos el agregado ha sido que resultemos competitivos, y levemente se promueve un proyecto que se titula “Emprendedores” donde se pretende forjar en los jóvenes universitarios el ánimo de generar micro empresas, para no depender de empleos que ofrezca el Estado mexicano, y por qué no decirlo, asimismo se busca fomentar realicen estudios de posgrado, tanto en el país como el extranjero, y de esta forma prepararse mejor para solicitar salarios de mayor nivel. Algunos críticos sobre esto piensan que el deseo del Estado es  posponer la exigencia de empleo, lo cual se encuentra en déficit desde tiempos pretéritos y no ha sido posible reponerlos.

La etapa once se denomina “Adultez tardía” y comprende de los ochenta años hasta la muerte. La aportación principal de las personas en este periodo es la sabiduría obtenida a través del tiempo, tanto por los años vividos como por las reflexiones realizadas.

La gente de mayor nivel intelectual o quienes han tenido vasta experiencia en el trato con adultos mayores, generalmente opinan que nunca es tiempo perdido el compartir ideas o simples comentarios con personas que están cruzando por esa etapa de su vida. El beneficio recibido de su parte, puede comprender tantos éxitos que le ofreció la vida, como fracasos producto de errores cometidos al tomar determinaciones. Recordemos que no solo se aprende de los aciertos, ya que los hierros igualmente nutren, porque aprendes que si las circunstancias continúan igual, aquello que produjo los malos resultados, no debes repetirlo.

Sin embargo es trascendente precisar que los jóvenes que deseen aprender sobre diversas temáticas, o desarrollar un criterio de mayor madurez intelectual, al tener acercamiento con estas personas deben establecer amplios controles sobre sí mismos, que les ayuden a no desequilibrarse por situaciones que pueden presentarse durante el diálogo, como escuchar de su parte la repetición de algo que recientemente durante la plática ya lo habían tratado; asimismo el que se presenten vacíos en los diálogos, porque su interlocutor no pudo apresar la palabra o idea pretendida para emitir en ese momento, y algunas otras similares.

Finalmente, el autor en la parte doce coloca los momentos que se viven en torno a las personas que están al borde de la muerte o han fallecido, los cuales también nos enseñan grandes cosas, entre las cuales podemos citar la forma en que vivieron, las cuestiones a las que les concedieron importancia, concepciones o ideario que constituyeron a través de su desarrollo, los libros o artículos que publicaron, entre lo más significativo.