La participación ciudadana

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Enrique Diez Piñeyro Vargas.-

En anteriores participaciones hemos desarrollado un análisis referente a lo que representa ser una oposición formal en cualquier democracia, distinguiendo ciertas características en el comportamiento de quienes encabezan o pertenecen a esta figura representativa.

Hemos señalado a la oposición racional; que cuenta con una crítica a lo que en su caso considera erróneo, utiliza el argumento, propone, privilegia la prudencia, es respetuosa de las leyes, empodera a las instituciones del estado y busca el beneficio común por encima de interés de grupo o ideología. Caso contrario, tenemos a la oposición irracional; aquella que únicamente maneja una crítica destructiva, condena y descalifica toda acción del gobernante, violenta las leyes, desconoce a las instituciones y carece de propuestas alternas que verdaderamente aporten una solución en cualquier tema.

Durante esta semana tuvimos la oportunidad de atestiguar un acontecimiento de esos que pocas veces se dan en la vida política de nuestro país, ahora en un caso del ámbito local, como lo es en nuestra Capital tamaulipeca. La fracción de regidores del PRI pertenecientes al Cabildo victorense, encabezados por Horacio Reyna de la Garza, tuvieron a bien elaborar y someter a votación de este cuerpo edil para su debida aprobación, el Reglamento de Participación Ciudadana del Municipio de Victoria.

Este reglamento tuvo que pasar por varios procesos para su debido sustento jurídico, el cual fue sometido a una consulta pública el pasado 30 de junio de 2019. Un proceso sin precedente de consulta, en el cual fueron tomados en cuenta para sus observaciones al IETAM, al Juez del Tribunal Administrativo Municipal, y lo más importante, se ponderó nutrir de planteamientos e ideas de gente representativa de los distintos segmentos de la sociedad civil. Es decir, la ciudadanía fue tomada en cuenta para enriquecer tan importante reglamento.

Es preciso destacar que la elaboración de este reglamento de 81 artículos y cinco transitorios se cumple en una estricta alineación jurídica con el Código Municipal para el Estado de Tamaulipas, la Ley de Participación Ciudadana para el Estado de Tamaulipas, y lo establecido en el Plan Municipal de Desarrollo 2019-2021. Esto representa que tal reglamentación tiene un soporte jurídico y esto obliga a su debida observación y aplicación consecuente por parte de las autoridades.

Destacan mecanismos como: Comités Vecinales, Consulta Vecinal, Audiencia Pública, Presupuesto Participativo, Iniciativa Ciudadana y el Observador Ciudadano. Estos mecanismos facultan al ciudadano a ser partícipe en la elección de las obras en beneficio de la comunidad, a colaborar en la ejecución de acciones de gobierno o en la prestación de un servicio. Así mismo, promover y gestionar proyectos para la comunidad y proponer soluciones a la autoridad municipal.

Bajo este contexto, el ciudadano tendrá ahora más instrumentos para vigilar y pedir cuentas a la administración municipal. Tiene el propósito de verificar en qué se gasta cada peso que vaya presupuestado a obras y acciones, dotando también al ciudadano organizado mediante el Presupuesto Participativo, a decidir cómo gastar una parte del presupuesto destinado para su sector o colonia.

Esto es sin lugar a dudas un verdadero logro de la fracción del PRI en el Cabildo de Ciudad Victoria, al lograr de manera unánime la aprobación de este reglamento único en su tipo en los municipios de Tamaulipas. Recordemos que esta fracción de regidores es oposición, sin embargo, hemos atestiguado en muchas ocasiones cómo la intervención de estos ha sido de manera propositiva, con argumentos sólidos y bien fundamentados, presentando propuestas de mejora para la administración municipal. ¡Enhorabuena, regidores!

Esto es lo que la ciudadanía espera de sus representantes populares; acciones que constituyan un beneficio a la comunidad y dejar por un lado diferencias partidistas que en nada abonan a los ciudadanos. Ni siquiera el diputado federal y los diputados locales que corresponden a Victoria han sabido estar a la altura de las circunstancias. Únicamente han demostrado ser unos auténticos ignorantes que no tienen el más mínimo conocimiento de sus funciones como legisladores. No existe ningún beneficio en Victoria que sea consecuencia de alguna gestión por parte de estos improvisados diputados.

Hace algunos años tuve el privilegio de encabezar la Dirección de Participación Ciudadana en la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno de Tamaulipas. En esta encomienda, constituimos todos los comités sociales de obra a lo largo del estado, trabajando de la mano con los ciudadanos. Eran ellos quienes solicitaban la obra en su comunidad, misma que en su etapa de edificación coadyuvaban con las autoridades en revisar que se hiciera correctamente hasta su conclusión.

Posteriormente, los ciudadanos se comprometían a cuidar de las necesidades en su funcionamiento, ya que era un logro a la gestión de la población y la hacían suya. Esa es una de las mayores satisfacciones que una persona puede tener en el servicio público, el ver cristalizada una obra con la participación de los ciudadanos y poder otorgar un beneficio que perdure por años en una colonia o en alguna población lejana en los municipios.

La participación ciudadana es la columna vertebral para que cualquier instancia de gobierno pretenda desarrollar políticas de resultados. Un gobierno que no tome en cuenta el sentir de la gente estará destinado a fracasar y pasar sin pena ni gloria. Hoy en día podemos ver ejemplos de gobiernos fracasados e insensibles a nivel estatal y obviamente, en la reprobada administración municipal de Victoria.

“Los buenos gobiernos se conocen cuando lo que hacen vale más que lo que sus opositores dicen”.-Antonio Gala