Lo barato sale caro

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Mauricio Zapata.-

Cuando a finales del 2016 se acercaron a Xico para proponerle dirigir el Hospital Civil se dieron cuenta de que era un tipo bonachón.

En el tercer piso del Palacio de Gobierno estaban sorprendidos por el número de votos que había sacado en la elección de ese año, sacándole un buen susto a propios y extraños.

Pero además, se dieron cuenta de que había hecho una campaña por demás austera.

Con su caballo y vestido de charro le había caído bien a la gente y eso generaría una campaña barata. Lo quisieron aprovechar para ganar en la siguiente elección.

A pesar de que Arturo Soto había tenido un muy buen porcentaje de votos y que había creado una estructura envidiable, optaron por lo barato: con el carisma del charro y la estructura de Arturo la llevarían de calle.

Enfrente tenían a un Oscar Almaraz que había ejercido un buen gobierno y su imagen era la de un hombre trabajador y querido por la población, había que luchar contra eso.

Así que decidieron hacer a un lado a Soto como candidato, pero lo usarían como operador político para no dejar ningún cabo suelto.

La campaña de Xico había sido buena, seguía con su temática del caballo, de ser raza con la raza y de promover un supuesto cambio, el cual nunca llegó.

Finalmente, bajo las siglas del PAN se logró el objetivo, amén de que al final las circunstancias extra campaña también pesaron.

Cuando llegó prometió bajar el cielo y las estrellas y todavía había gente que creía en su proyecto. Sin embargo, comenzó con el pie izquierdo.

Inició con politiquerías, con la promesa de solucionar de manera fácil problemas complejos y ahí se desató el desencanto.

Pensó que nada sería complicado y se empezó a pelear con todos los sectores: comercio, empresarios, medios, colonos, dirigentes sindicales y, aunado a ello, a darle poder a quien no debía.

Pensó que estaba todavía en campaña haciendo payasadas como bailar zumba y andar a caballo, dejando estiércol por todos lados, tanto literal como en metáfora.

A dos años de su gestión ya conocemos los resultados: nulos. Siempre basado en las mentiras y las falsas promesas. No ha podido concretar un solo proyecto, y por el contrario, agudizando los problemas de la Ciudad.

Es casi un hecho de que no terminará su gestión.

¿Desde cuándo que no veíamos esos?

Desde el periodo de Eugenio Hernández, pero en su caso porque fue postulado a la gubernatura.

¿Pero usted recuerda a algún alcalde que haya tenido que renunciar por ineficiente, por corrupto o por mal alcalde? Yo no recuerdo ningún caso reciente.

Pasará a la historia como el peor de los alcaldes de la Capital, y mire que tenía competencia, pero ningún anterior, a pesar de que el propio Xico se la pasa diciendo que todo es culpa del pasado, tuvieron que darle las gracias.

Pobre PAN, se fue con “Simi” pensando que comprando barato iba a solucionar sus problemas, y ahora tendrá que optar por un especialista, que no sólo le saldrá caro, sino que no le garantizará la cura.

EN CINCO PALABRAS.- Y tienen el tiempo contado.

PUNTO FINAL.- “El código moral no condena la injusticia, sino el fracaso”: Eduardo Galeano.

Twitter: @Mauri_Zapata