Gobierno obradorista tumba a Xico

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Fernando Acuña Piñeiro.-

Fuentes bien informadas señalan que lo de la renuncia fulminante del alcalde Xico González Uresti, al primer cargo político de la Capital tamaulipeca, no obedece en realidad a que desde el Palacio de Gobierno estatal lo estén sacando.

Más bien, se trata de que su estadía al frente de la administración municipal era ya prácticamente insostenible, ante las avanzadas investigaciones de la Auditoría General de la Federación, y de la Unidad de Investigación Financiera, por las corruptelas cometidas en el ejercicio de sus funciones.

Se sabe que entre los rubros que mayormente son indagados, de acuerdo a las carpetas del Gobierno federal, el ayuntamiento panista de Xico González  cometió graves irregularidades en el manejo del presupuesto, correspondiente al tema de salud, y también se le cuestionan abusos en lo que concierne al renglón del FORTAMUN.

De acuerdo a las versiones surgidas desde la Capital del país, el hecho de que Xico deje la alcaldía no lo va a exonerar de ser investigado.

Por lo pronto, según se sabe, quien fuese conocido como el peor alcalde del país, y el más deplorable en toda la historia de la Capital victorense, ha estado enviando mensajes a los funcionarios de la administración obradorista, señalando que si hubo irregularidades, él solo recibía órdenes.

Mientras son peras o manzanas, la fuerza punitiva de la 4T va contra Xico.

Cabe mencionar que la caída de Xico González Uresti representa un fuerte golpe político para un panismo que, de esta manera, empieza a desgastarse severamente en la ruta hacia la elección del 2021.

Y es que, recientemente, el dirigente estatal del PAN Luis “El Cachorro” Cantú se puso a defender al alcalde Xico, sin reflexionar en que estaba haciendo el ridículo. Después de que un legislador local del PAN criticó al representante del Ayuntamiento victorense, el Cachorro escribió lo siguiente: “Nuestras alcaldesas y alcaldes han dado los mejores resultados, en la pandemia, para sus municipios. Con responsabilidad y buenas estrategias saldremos unidos y fuertes, hacia adelante”.

Hoy, “El Cachorro” declara que no mete las manos por Xico. Obviamente, desde Palacio de Gobierno le dijeron que se dejara de regazones.

Ahora, la pregunta es: ¿a la renuncia de Xico, seguirá la de “El Cachorro”, en la dirigencia estatal del PAN?

 

¿VIENE MARIO DELGADO A NEGOCIAR EL 2021?

La reunión entre el ya perfilado como próximo dirigente nacional de MORENA, Mario Delgado, y el poderoso líder del Congreso cabecista, Gerardo Peña Flores, se va a dar, eso es un hecho. Lo que ignoramos es si se efectuará a la luz del día o en lo oscurito. Obviamente, el gran ganador de este episodio inédito será el Gobierno estatal panista.

El delfín obradorista (¿o Ebradorista?) para la dirigencia nacional de MORENA, Mario Delgado Carrillo, está generando muchas especulaciones, en la víspera de su visita a la frontera tamaulipeca, este tres de octubre.

No solo porque, como todos sabemos, Tamaulipas es un bastión político del grupo al que pertenecen personalidades como Bertha Luján, Gabriel García y el mismo Alfonso Ramírez Cuellar, actual dirigente de MORENA en el país, una poderosa facción que le es antagónica, sino también porque se presume que Delgado podría ser el interlocutor que el cabecismo está buscando para llegar a acuerdos estratégicos, relacionados con la elección 2021.

Lo anterior no es una hipótesis tan descabellada, si tomamos en cuenta que el primero que levantó la mano para reunirse con Mario Delgado, durante su visita, no fueron los morenistas tamaulipecos, sino nada más y nada menos que el brazo derecho del gobernador Cabeza de Vaca, el actual líder del Congreso local, Gerardo Peña Flores.

Peña Flores no se manda solo, y si está planteando una solicitud de reunirse con el próximo dirigente nacional de MORENA, quien de paso es el que maneja el tema presupuestal de la 4T, no es porque quiera abordar con MD asuntos meramente de carácter financiero, sino que, por instrucciones precisas del gobernador CV, estarían operando, ya desde ahora, una alianza políticamente rentable para ambos.

Lo anterior obviamente ya se venía trabajando desde mucho antes, durante aquella visita que realizara el diputado federal Erasmo González Robledo a la LXIV legislatura del Congreso local, un acto aparentemente de cortesía y de naturaleza protocolaria, pero que ya desde entonces trazaba una ruta sobre posibles acuerdos políticos, entre Mario Delgado (grupo Ebrard) y el gobierno panista de Tamaulipas.

En este contexto, la posibilidad de que Mario Delgado se reúna con Gerardo Peña Flores, durante su próxima visita a la ciudad de Reynosa, no es tan absurda, pues por lo que se observa, ambas expresiones de poder se necesitan, ahora y en el futuro. Las circunstancias parecen unirlos, pues Marcelo Ebrard quiere ser presidente de la República en el 2024, y el Gobierno cabecista busca repetir un segundo sexenio en el 2022.

La clave parece ser la elección del año próximo. ¿Con Mario Delgado en la dirigencia nacional de MORENA, se repetirá la historia de Polevnsky, cuando le ataron las manos a los candidatos morenistas, para permitirle al PAN que arrasará en la lucha por el Congreso local, en el 2019…?