‘El Club de Los Idealistas’

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Puede haber comedias de todo tipo, pero faltaba una comedia de autor; esta cinta junta todo los elementos y hace algo que nos gustaría ver con la nostalgia, la música, las reuniones de amigos con una generación que está en los 40 y que cuando no nos ven, nos comportamos como si tuviéramos 16.

Como argumento en la sinopsis de la trama, siete amigos de la universidad se reunirán, después de muchos años, en el lugar en el que prometieron que pasarían juntos el resto de sus días, una casa en el campo donde poder tener una vejez tranquila. Solo uno de ellos ha continuado el plan y en la reunión hará que se den cuenta de lo mucho que han cambiado.

Este grupo de amigos, durante su juventud diseñó un plan para vivir juntos en un lugar idílico en medio de un bosque y alejados de toda urbanidad, dicho plan ocurriría una vez que fueran adultos, pero llegados este punto solo Aranas (Juan Pablo Medina) se ha apegado al pacto. Por este motivo invita al resto para un reencuentro que despertará en cada uno ese espíritu juvenil perdido.

Mi ocho de calificación personal a esta producción cinematográfica nacional, que entretiene y conmueve porque su guión se sostiene de situaciones entre la comedia risible con diálogos trillados y con resoluciones fáciles que le restan contundencia a las buenas intenciones de la obra. Porque el objetivo de “El Club de Los Idealistas” busca en el género fílmico el de renovar el espíritu de la amistad y de los lazos fraternales, por muy cursi que esto pueda sonar.

Esta producción nacional que es como una sencilla carta a la amistad y a los ideales de la juventud que se beneficiaría de una mayor solidez en su guión porque habla sutilmente del interior de sus personajes en el fondo, como en la forma del de innovar muy poco detrás de la cámara, como un relato que versa sobre la crisis de la mediana edad y el no soltar aquellos ideales que nos devuelven al pensamiento de la juventud, en la que todo es posible.

A pesar de sus flaquezas, el filme se las ingenia para resultar entretenido y esbozar con buenas intenciones una reflexión sobre la unión fraternal y ese otro tipo de amor, que, aunque no sea romántico, también es poderoso y duradero. Resulta irónico que una película mexicana sobre los reencuentros y las reuniones de amigos llegue a las pantallas de cine en un momento de la historia en el que el mundo no puede hacer precisamente eso.