Buscan echarle montón a Morena

0
104
Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

Fernando Acuña Piñeiro.-

En Tamaulipas, el PAN ya se dio cuenta que va a ser muy difícil, si no es que imposible, ganarle a MORENA únicamente con su voto duro. Bajo dicho escenario cobran factibilidad las alianzas que ya están preparando desde los máximos niveles del panismo en nuestro estado. Una de estas jugadas del ajedrez electoral se dio recientemente a nivel de gobernadores. Le explico: El dueño del partido Movimiento Ciudadano en el país es el gobernador de Jalisco Enrique Alfaro. Como ya todos sabemos, dicho mandatario es uno de los que integran la llamada Alianza Federalista.

En este contexto, todo parece indicar que el gobernador tamaulipeco Cabeza de Vaca ya amarró con su amigo tapatío un acuerdo político para ir juntos en Tamaulipas, incluyendo todos los cargos de elección popular en disputa: diputaciones federales, escaños locales y alcaldías.

Si como se ha anunciado ya previamente, el PRI de Alito y de Melhem también asistirá a la fiesta electoral de la mano con el cabecismo, entonces la marca Tam va a verse obligada a repartir el pastel de las alcaldías y del Congreso local. Todo esto ya se está perfilando como parte de una estrategia panista de corte tumultuario, o para decirlo con mayor claridad: le van a echar montón al obradorismo, pues sienten que solo así tendrán posibilidad de vencerlo.

Si usted me pregunta, cuál es el grado de viabilidad de este bloque de partidos contra la 4T en Tamaulipas, le diré que desde el momento en que PAN, PRI y MC se junten en una sola fuerza anti AMLO, su circunstancia se convertirá en una navaja de dos filos. Igual puede ayudarlos a conseguir sus objetivos, pero también puede limitarlos electoralmente, despojándolos de su personalidad política.

EL PRI y el PAN han sufrido un serio desgaste en el sexenio obradorista. Ahí están las acusaciones contra políticos y funcionarios de ambos partidos, lo cual inevitablemente los debilitará en los comicios del año próximo. Si hablamos del Movimiento Ciudadano, se trata de un partido en franco crecimiento, por lo cual, lo más conveniente para esta organización es ir sola. Aquí en Tamaulipas, una alianza con el PRIAN podría afectarlos en la intención de voto.

Sin embargo, las cosas así están: los gobernadores que temen perder el poder ante MORENA están recurriendo a las alianzas como una medida de fondo para enfrentar a una organización política como lo es el Movimiento de Regeneración Nacional, que pese a la guerra interna por su dirigencia nacional, sigue siendo un gigante electoral, capaz de preocupar a cualquiera.

A unos meses de que concluya el 2020 y con la pandemia gravitando como factor que sin duda incidirá en la votación a favor o en contra de determinados partidos, la suerte política parece estar echada en Tamaulipas.

EL PAN y sus aliados, el PRI y el MC, emplazan sus misiles contra el morenismo. Aquí, una de las dudas medulares es la siguiente: ¿repetirá el PAN cabecista la proeza del 2019, cuando barrió con el color magenta en la elección por el Congreso local?

¿O acaso en el 2021 las cosas serán totalmente diferentes? Habrá que estar muy pendientes.

 

PORFIRIO BARRE Y TRAPEA CON MARIO DELGADO

En un movimiento magistral, Porfirio Muñoz Ledo finteó con tomar la sede nacional de MORENA, y ello provocó que su adversario Mario Delgado enviara a un grupo de personas a tomar el edificio. Hoy, PML está acusando a los delgadistas de violentar y asaltar el partido, lo cual, desde luego, vuelve a ser un round para el veterano de mil batallas.

Actualmente Mario Delgado se encuentra contra la pared política. Se le ve angustiado y ello se refleja en los apremios que le está haciendo al INE, para que ya realice cuanto antes la tercera encuesta. Delgado siente que mientras más transcurre el tiempo, el poder que ya sentía como suyo se le va de las manos.

Y es que, ante el nudo gordiano que representa una lucha tan cerrada entre ambos contendientes, el escenario morenista parece estar puesto para un tercero en discordia.

Esto es, si realmente se pretende la unidad del partido, porque a estas alturas si el INE le levanta la mano a uno de los dos colosos del ring morenista, esto va a significar una profunda división y encono, de cara a la elección del 2021.