Huella en la lucha libre

0
49
Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

Arnulfo Mata Huerta.-

Para hablar de la lucha libre de aquellos lejanos años cuando la Arena México era inaugurada en 1956 y este humilde escribano deportivo laboraba como cajista formador en El Heraldo de Victoria, me documentaba leyendo las revistas especializadas en la lucha libre, así como box y beisbol.

Era un gusto ver y leer las notas deportivas de aquellos guerreros del cuadrilátero como El Bulldog Villegas, conocido también como El Perro del Ring, La Tonina Jackson, El Médico Asesino, Santo El Enmascarado de Plata. Rolando Vera, Rayo de Jalisco y muchos más.

En esta Ciudad la lucha libre es un deporte muy popular, donde el joven conocido como Fuego Latino es una de las figuras de la afición local, mostrando sus habilidades en diferentes escenarios de Victoria como lo es un viejo caserón que se ubica entre el seis y siete Guerrero y el Gimnasio Sulaimán, mostrando Fuego Latino sus dotes de agilidad, fuerza y destreza, poniendo en práctica el salto mortal desde la tercera cuerda, pero como esta es otra historia, le damos a conocer el currículum deportivo de El Murciélago Velázquez, quien dejó su huella en este deporte del pancracio nacional.

Hacemos la debida aclaración que lo anterior lo recopilamos de las redes sociales, que últimamente están dándole difusión a la lucha libre de antaño, le contamos lo siguiente.

Jesús Quintero “El Murciélago” Velázquez, nació el 22 de febrero de 1910 en el pequeño rancho de La Palma, en Dolores Hidalgo, Guanajuato y fue una de las estrellas originales y excéntricas del mundo de la lucha libre, cuando este deporte estaba en sus etapas infantiles, todavía en desarrollo.

Velázquez fue el segundo luchador mexicano detrás de su predecesor, La Maravilla Enmascarada.

Su primera aparición en la Arena México fue el tres de abril de 1938 (como el Murciélago Enmascarado) en un encuentro en contra de Jack O’Brien, quien ganó la lucha cunado el feroz novato fue descalificado, a través de un fallo por castigo excesivo.

Con su máscara negra, Velázquez fue una sensación inmediata, además de hacer una espectacular entrada al ring, pues llevaba murciélagos pequeños en unas bolsas que luego liberaba para que volaran sobre los aficionados, quienes veían con asombro las cosas que hacía el rudo.

En sus inicios Velázquez desarrolló una sangrienta rivalidad en el ring con Merced Gómez, un ex-boxeador que se retiró porque estaba perdiendo la vista en un ojo y trató de ganarse la vida como luchador profesional.

Después de una serie de combates contra Gómez, Velázquez se consolidó como un rudo despiadado.

En agosto de 1939, Velázquez participó en un torneo para coronar al campeón nacional de peso medio, derrotando a Jack O’Brien, Ciclón Veloz y Caballero Lee en las luchas previas, pero perdió la final ante Dientes Hernández.

En 1940, comenzó una rivalidad con Octavio Gaona. Esto condujo a Gaona a un desafío con el Murciélago en una lucha máscara contra cabellera. El 18 de julio de 1940, Gaona ganó y el Murciélago Enmascarado fue desenmascarado, por lo que esa noche nació el “Murciélago” Velázquez.

Antes de perder la máscara, Velázquez había ganado cuatro cabelleras, la de Merced Gómez, Bobby Bonales, Dientes Hernández y Ciclón Veloz.

El perder la máscara no perjudicó la carrera de Velázquez en lo absoluto.

Siguió en plan estelar, y el 12 de mayo de 1941 tanto él como Black Guzmán (el hermano de El Santo) llegaron a la final de un torneo por el título nacional de peso medio, que quedó vacante por Firpo Segura.

Esa noche, el apodado “Indio de Tulancingo” ganó el título, pero Murciélago no se rindió y tuvo mejor suerte cuando ese mismo título quedó vacante una vez más en diciembre de 1941, cuando Black Guzmán ganó el título mundial de la NWA de la misma categoría de peso.

En enero de 1942, su antiguo enemigo Octavio Gaona llegó a la final del torneo, Velázquez lo enfrentó y derrotó para coronarse campeón nacional. Otra de las rivalidades legendarias en la carrera de Velázquez fue la del Santo, quien en enero de 1943 lo rapó.

El 19 de marzo de 1943 Velázquez perdió su cinturón de campeón nacional también ante El Enmascarado de Plata (El Santo años antes había luchado bajo el disfraz de “El Murciélago Enmascarado II) hasta que el original se quejó ante la Comisión, lo que lo obligó a cambiar de nombre.

En 1946 Velázquez tuvo un gran resurgimiento, acumulando un récord de 21 luchas ganadas consecutivas en tan sólo dos caídas, hasta que Gory Guerrero cortó su racha. Velázquez dejó este deporte y se convirtió en un actor y guionista de cine. Hizo su debut como actor en 1957 en “La Momia Azteca” y escribió varios guiones originales para películas como Tlayucan (1961).

En los años 60’s se convirtió en comisionado de Lucha Libre en el Distrito Federal por un corto tiempo. En la medianoche del 26 de mayo de 1972 Velázquez murió a causa de una cirrosis en el hígado.

La personalidad de Velázquez en el ring era todo lo contrario de su personalidad real, ya que sus compañeros lo consideraban un hombre muy agradable y tranquilo, al que le encantaba leer libros de filosofía y poesía, y tenía un nivel cultural superior a la mayoría de los luchadores, pero fue muy humilde al respecto.