Buitres y zopilotes

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Mauricio Zapata.-

El debate durante la sesión de ayer en el Congreso de Tamaulipas se caldeó y les echaron montón a los diputados de Morena, que ya no sentían lo duro sino lo tupido.

Para ello, se unieron las bancadas del PRI, MC y el PAN para arremeter, no precisamente contra los legisladores morenistas, sino contra el Gobierno federal y las acciones que este ha emprendido.

Desde el martes, cuando se analizaron los puntos a tratar en la plenaria, Gerardo Peña habló con los coordinadores parlamentarios, para preparar lo que él consideró como defensa contra la 4T.

Y así fue. En el punto de Asuntos Generales fue cuando los ánimos se calentaron, aunque la pelea preliminar se dio en la discusión de un dictamen en el cual se exhortaba a la Federación a no desaparecer los fideicomisos.

Ahí, el morenista Ulises Martínez prendió la mecha e hizo lo que no tenía que hacer: provocar a sus adversarios. Y el PAN hizo lo que tampoco debía hacer: caer en la provocación.

Y es que, no obstante que ya iban preparados para eso, Martínez les mandó un mensaje en Tribuna que provocó que la bancada panista se enfureciera: “Les duele la desaparición de los fidecomisos porque ya no van a tener recursos para hacer desvíos”.

Para ello, la priista Yahleel Abdala ya tenía su arenga lista y fue a moverle más la cola al tigre, ya que les dijo que en su lucha contra la supuesta corrupción de esos fideicomisos no han hecho nada en dos años, ni siquiera hay una investigación.

El tema subió de tono, pero hizo una pausa. Vendría entonces la pelea estelar. Se estaban reservando para lo mejor en el último punto del orden del día.

Ahí, Peña mandó a sus dos fajadores: Arturo Soto y Mon Marón. El primero tiró varios hook’s, y les reiteró lo del tema del presupuesto y lo que aporta Tamaulipas. El otro les envió un gancho al hígado con lo de las medicinas del cáncer.

Los de Morena, que son estilistas, no contragolpearon, al contrario, caminaron sobre el cuadrilátero y poco a poco se iban yendo hacia la esquina, porque los golpes del rival continuaban.

La morenista Leticia Sánchez preparó un swing que ni siquiera alcanzó a golpear al adversario.

Pero venía lo mejor. La priista Olga Garza, que es peso pesado y además fajadora de experiencia, lanzó un jab que noqueó al rival. Les dijo que son unos buitres y zopilotes y les advirtió que su partido no es carroña, porque les recordó que, a pesar de que Morena da al tricolor por muerto, a ella la han buscado para hacer una alianza con su partido.

El golpe final, que terminó noqueando a los legisladores guindas que seguían sin meter las manos, lo dio Soto Alemán, cuando finalizó el debate con un: “(Los diputados de Morena) no saben quiénes son ni de dónde vienen. Nosotros sí sabemos quiénes son, y sabemos lo que hicieron el verano pasado”.

Así concluyó el debate. El réferi paró la pelea con un evidente nocáut técnico.

EN CINCO PALABRAS.- Fue más ruido que nueces.

PUNTO FINAL.- “La evidencia es la más decisiva demostración”: Cicerón.

Twitter: @Mauri_Zapata