¿Centralismo o federalismo? (Crónica de amores perros)

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Diego López Bernal.-

El argumento más socorrido en estos momentos en el Gran Foro Político es el Presupuesto de Egresos de la Federación, el mentado PEF, que no es otra cosa que el gran pastel de recursos del pueblo para repartir entre los gobiernos, los partidos y muchos (muchísimos) sectores más.

Como en todos los pleitos, hay dos bandos básicamente. El primero (centralista) está dirigido gracias al voto mayoritario del 2018 por ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR. Es el Presidente de todos los mexicanos y le corresponde este papel.

El otro bando (federalista) tiene como cabeza a los gobernadores del PAN. También están en esta posición gracias al voto de las mayorías en sus estados, en nuestro caso, se lo dimos en el 2012 a FRANCISCO GARCÍA (es de mala redacción repetir palabras y ya escribimos cabeza).

En este segundo bando se alinean los partidos de oposición, como el PRI, que tuvo todo en su momento y no tenía necesidad de estas discusiones tan de moda, insisto, en el Gran Foro Político, este escenario que es la delicia de los espectadores que consumen esta información en los espacios de opinión de El Diario de los Bien Informados.

Ahora bien, repasemos los argumentos, pero como buenos tamaulipecos enfoquémonos en CABEZA DE VACA y sus aliados en la entidad (por el bando federalista), mientras que al ser tan pobre la actuación de los centralistas de esta tierra, mejor apuntaremos el reflector directamente a LÓPEZ OBRADOR.

El Gobernador de Tamaulipas centra su mensaje en estos puntos básicos, para desacreditar el PEF 2021: 1) Viene una reducción de recursos por varios miles de millones de pesos; 2) La recaudación de impuestos federales en la entidad es la segunda mayor del país, solo por debajo de la CDMX, y, 3) La desaparición de ciento y pico de fondos y fideicomisos, que representan otros miles de millones de pesos a repartir.

De esta manera, CABEZA DE VACA y sus homólogos aglutinados en la Alianza Federalista han declarado una guerra legal a la Federación para recibir más recursos de lo contemplado en el Presupuesto para el año próximo. Son más de cien mil millones lo que está en juego para Tamaulipas.

Ahora bien, para la desaparición de los mentados fideicomisos y fondos se ha dado la tarea a legisladores y funcionarios estatales de ser quienes machaquen en el argumento de moda. Y así andan todos, desde secretarios hasta diputados locales, pasando por alcaldes y una que otra “cabra loca” que no le sabe al tema, pero por afanosito aprovecha los relectores.

Hace unos días, uno de los argumentos más sólidos de CABEZA DE VACA lo replicó la diputada federal del PRI, MARIANA RODRÍGUEZ, a quien tenemos por legisladora muy bien informada e intencionada: El asunto de los fondos y fideicomisos es que el Gobierno federal podrá hacer uso de los recursos sin dar cuenta a nadie. ¡Ande canijo! Punto para el bando federalista.

Pero la respuesta de LÓPEZ OBRADOR suele ser como es y la centra en el combate a la corrupción, ese utópico sueño en el que la mayoría de los mexicanos aún ponemos nuestros sanos anhelos de superación y grandeza azteca.

El Presidente reviró de la siguiente manera, a favor del bando centralista: Simplemente dijo que aquellos que se oponen a la desaparición de fondos y fideicomisos son los que defienden la corrupción. ¡Ámonos! Eso sí fue tan contundente para que los seguidores del obradorismo no se dejen llevar por los argumentos de los federalistas.

Pero no hay que perder de vista un elemento básico: Estamos viendo el Gran Foro Político Mexicano, por tanto, todos los argumentos son usados con evidentes fines políticos (electorales). De lo que se trata siempre es de seguir a tope en las simpatías de los electores, digo, para lo que se ofrezca más adelante.

Y como viene una crucial elección el próximo año, esta premisa se refuerza. Todo porque tanto Morena como el PAN, incluso el PRI, buscarán ganar la mayor cantidad de las 300 diputaciones federales, de las 22 curules estatales y de las 43 alcaldías de Tamaulipas. No se olviden. Como espectadores (electores) estamos más expuestos que nunca en esta batalla.

Por eso la cuestión: ¿A quién creer, a CABEZA DE VACA o a LÓPEZ OBRADOR? ¿Nos vamos en la tendencia de dominio panista en Tamaulipas o abrimos más espacios para los de Morena? ¿Valdrá la pena dar un voto de confianza al PRI? A propósito, según las más recientes encuestas…

La confianza ciudadana en los partidos sigue por los suelos, por eso los líderes le apuestan a la imagen personal de los actores políticos, así que ahí mediremos cómo andan las preferencias de los tamaulipecos y, en consecuencia, a quién cree más el pueblo.

Ahí está el detalle, decía el Gran Mimo.

 

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