Imputan cinco cargos relativos a narcotráfico a Cienfuegos

Al parecer Salvador Cienfuegos, ex secretario de la Defensa Nacional, fue detenido en el Aeropuerto de Los Ángeles, California, por órdenes de la DEA

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Son cinco los cargos relativos a narcotráfico los que se le imputan a Salvador Cienfuegos, ex secretario de la Defensa Nacional, así lo informó el canciller Marcelo Ebrard.

Cienfuegos será trasladado a Nueva York después de su captura en Los Ángeles.

El canciller también dio a conocer que la primera audiencia contra Cienfuegos se llevará a cabo a partir de las 16:30 horas, tiempo de la Ciudad de México.

El abogado del ex secretario de la Defensa llegará en unas horas a Estados Unidos desde México, señaló la cónsul Marcela Celorio.

Al parecer Salvador Cienfuegos, ex secretario de la Defensa Nacional, fue detenido en el Aeropuerto de Los Ángeles, California, por órdenes de la DEA, acusado de tráfico de drogas y lavado de dinero.

La acusación de Cienfuegos estaría radicada en Nueva York, la misma donde se lleva el caso contra Genaro García Luna y donde se llevó el juicio de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.

Salvador Cienfuegos, es un general retirado, ex secretario de Defensa en el Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), era considerado uno de los militares con más reputación del Ejército y muy estimado entre las tropas, una carrera empañada por la tragedia de Ayotzinapa y, ahora, la detención el pasado jueves en Estados Unidos a petición de la DEA.

Nació el 14 de junio de 1948 en Ciudad de México, Cienfuegos ingresó en el Ejército a comienzos de 1964, con apenas 15 años, y estuvo más de cinco décadas en activo. Se licenció en Administración Militar y obtuvo una maestría en Administración Militar para la Seguridad y Defensa Nacionales.

Fue comandante de varios batallones y regiones militares a lo largo de su carrera, además de director del Heroico Colegio Militar.

Con la llegada de Enrique Peña Nieto al poder en el 2012, Cienfuegos fue nombrado titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, que ocupó hasta el fin del mandato con un historial aparentemente perfecto, pese a algunas polémicas.

El 12 de noviembre del 2018, en su último evento público señaló: “Ustedes deben estar convencidos y orgullosos de que han realizado una labor fundamental, única amplia y de gran importancia, y gracias a ello somos la institución que más resultados aporta al esfuerzo nacional en materia de seguridad. Y gracias a ustedes, hemos disminuido considerablemente las quejas de derechos humanos”.

Con semblante duro y aparentemente imperturbable, Cienfuegos era considerado uno de los militares más influyentes del Ejército, aunque sus seis años a la cabeza de la institución lo pusieron en el centro de varias polémicas.

Una de ellas la tragedia de Ayotzinapa y la matanza de Tlatlaya.

Según la primera versión oficial de los hechos el Ejército nunca tuvo participación en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la sombra del delito siempre persiguió a esta institución.

Cienfuegos mostró su disposición a que los militares del 27 Batallón de Infantería, con sede en Iguala, prestaran declaración. Pero en sus años en el cargo ni un militar fue imputado pese a reiteradas peticiones de familiares y los expertos independientes de la CIDH.

Cienfuegos dijo en octubre del 2010 que los soldados que estuvieron en la zona no tenía “por qué declarar” ante el grupo de expertos de la CIDH que investigaba los hechos, porque solo responden ante “las autoridades mexicanas”.

Fue hasta septiembre cuando se cumplieron seis años de la tragedia y bajo la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, que se anunciaron órdenes de captura contra militares por el caso.

Fue en la madrugada del 30 de junio de 2014, 22 personas fueron asesinadas por soldados en una bodega ubicada en el municipio de Tlatlaya, en el Estado de México, colindante con la capital mexicana.

Los fallecidos según versión oficial, eran presuntos delincuentes muertos en un choque con militares. Pero un posterior informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) determinó que los militares ejecutaron a 15 de los 22 muertos.

No obstante, su popularidad dentro y fuera del cuerpo permanecía, y su reputación se mantuvo para muchos prácticamente intachable, aguantando en el cargo los seis años de la vilipendiada era Peña Nieto al frente de la Secretaría de Defensa.

Una de sus pocas salidas de tono se dio cuando se posicionó a favor de que los militares dejaran de realizar tareas de seguridad pública y regresaran a los cuarteles, aunque después de retractó.

El ex militar, hoy de 72 años, tocó fin con su captura en el aeropuerto de Los Ángeles, donde iba a pasar unos días con la familia, a petición de la DEA.

Su detención es la de mayor perfil de un funcionario mexicano en Estados Unidos desde la del ex ministro de Seguridad Pública de Felipe Calderón (2006-2012), Genaro García Luna, juzgado hoy por nexos con el Cártel de Sinaloa.

Su arresto supone un nuevo golpe al legado del expresidente Peña Nieto, tras la extradición desde España del ex director de Pemex, Emilio Lozoya, acusado de recibir sobornos de odebrecht, y la encarcelación el año pasado por corrupción de la ex secretaria de Desarrollo, Rosario Robles.

Además, su captura es un golpe duro a la institución, símbolo de estabilidad en México.

López Obrador señaló que es un hecho lamentable que un ex secretario de la Defensa sea detenido acusado por vínculos con el narcotráfico, además de agregar que será este viernes cuando Estados Unidos dé a conocer “los motivos” de su detención.

Con información de: lopezdoriga.com

 

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