Sonidos intensos y repentinos, molestan a los perros

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El oído de los caninos les permite percibir sonidos a grandes distancias e incluso aquellos de alta frecuencia como el motor de un vehículo o las sirenas de una ambulancia.

Hay algunos sonidos en concreto que pueden ocasionarle malestar o incluso ser perjudiciales para ellos. De acuerdo con el estudio Firework fears and phobias in the domestic dog de la Universidad de Bristol, los estímulos auditivos que se producen de manera impredecible, intermitente y de alta intensidad (como en el caso de los fuegos artificiales) son particularmente estresantes para ellos y llegan a tener un impacto a largo plazo en su salud.

Existen tres tipos de ruidos a los que los perros son sensibles:

  • Sonidos cortos y repentinos.- El claxon, las sirenas y hasta las campanas de los servicios de limpieza pueden provocarle ansiedad a los caninos, quienes reaccionarán con fuertes ladridos o correteando en el lugar donde se encuentren.
  • Sonidos intensos.- Los sonidos de tormentas, disparos y pirotecnia, suelen ser secos y de intensidad elevada. Estos son los más temidos por los perros y a raíz de éstos pueden desarrollar sensibilidad por los ruidos intensos o explosivos.
  • Sonidos prolongados.- Es el caso de las aspiradoras, secadoras, taladros y en ocasiones la televisión. Su alta frecuencia, su repetitividad y la cercanía a la que se encuentran pueden convertirse en sonidos desagradables.

Cada perro es diferente, algunos tendrán mayor o menor sensibilidad y reaccionarán acorde a la misma.

Se recomienda acostumbrar a los perritos a los sonidos agradables como la música y se puede emplear la música clásica como un medio para reducir el estrés y distraerse de los ruidos del exterior.

Evita encerrarlo en un espacio reducido o amarrarlo, ya que en el caso de un ruido intenso es probable que busque la forma de huir del lugar y en el proceso se lastime.

 

Con información de: milenio.com