Los gobernadores y la insurrección del norte

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Fernando Acuña Piñeiro.-

El federalismo es una especie de arreglo o acuerdo institucional para el ejercicio y la distribución del poder y sus políticas públicas. Me parece que esta es la parte medular, donde se explican los conflictos que estamos viviendo actualmente, con diez gobernadores integrados en una Alianza federalista que amenazan rebelarse, romper el pacto federal y, con esto, desintegrar la República, que actualmente nos identifica ante el mundo.

En México, uno de los antecedentes históricos de una sublevación federalista se remonta a los tiempos de Antonio López de Santa Ana, que modificó la Constitución política de 1824 para instaurar una república centralista, limitando el poder de las entidades federativas.

Como respuesta, en Zacatecas, su gobernador Francisco García… Salinas, (es brutal y certera la coincidencia histórica, y su símil con Tamaulipas), encabezó un ejército de cuatro mil hombres para lanzarse contra el Gobierno federal.

Santa Anna personalmente lideró las tropas, para combatir al gobernador rebelde, cuya derrota trajo consecuencias aún vigentes en la geografía política del país, pues el estado de Zacatecas, que antaño era muy extenso, perdió parte de su territorio, para constituir lo que actualmente es el estado de Aguascalientes.

Pero para no ir muy lejos, nuestro estado de Tamaulipas, junto con Nuevo León y Coahuila, emprendieron, justo en octubre de 1838, una especie de convención en contra del sistema centralista. El conflicto se resolvió por la vía de las armas, y el ganador fue el régimen centralista.

Para efectos documentales, los jefes triunfadores del ejército centralista fueron Anastasio Bustamante y Mariano Arista, mientras que por la región norestense resultaron derrotados los comandantes secesionistas Antonio Canales Rosillo y Antonio Zapata Rocha.

Habría que preguntarle a alguno de los actuales historiadores tamaulipecos, cuál fue el origen o la razón para que los estados rebeldes de esa época, y que por cierto hoy también forman parte de la llamada Alianza federalista, en contra del gobierno de la 4T obradorista, enarbolaran una bandera de una franja vertical roja con tres estrellas blancas, de la cual se desprendían dos barras, una blanca y la otra negra.

Esa fue la bandera de la guerra por la autonomía del noreste de México, aunque en su tiempo la calificaron como un movimiento político-militar de secesión, al estilo de la independencia texana, que acababa de ocurrir.

En la actualidad, la guerra política-económica de diez gobernadores, integrados en la llamada Alianza Federalista, revive el polémico tema del separatismo mexicano. Sobre este asunto, vemos que en las redes sociales existen páginas como la denominada Confederación de los Estados del Norte.

La fotografía que ilustra la portada de dicha página, en los espacios virtuales, es impresionante, pues muestra la República Mexicana prácticamente cercenada, cortada a la mitad. Hablamos de toda la región norte de México, donde se localizan las entidades federativas más grandes, territorialmente hablando. En esta fotografía secesionista se incluye, como lo que vendría siendo la parte sureña de dicha porción, a nuestro estado Tamaulipas.

Cabe mencionar que en dicha página se celebra la muerte de la CONAGO, y se celebra el nacimiento del llamado Frente Federalista. No es ocioso decir que en el mencionado espacio de Internet, los integrantes de la llamada Alianza Federalista promueven y alientan sus respectivas acciones en contra de lo que consideran como injusticias y excesos por parte del Gobierno de la República.

Como colofón de esta colaboración editorial, les comparto una redacción de alguien que se identifica como Adex Rodríguez, y que lleva como título: “La Otra República”.

He aquí, algunos párrafos:

“Lo peor que podría pasarle al Presidente López Obrador, es que, un día amaneciera lamentándose de que no vio venir a esa Otra República.

“Qué pasaría si cansados del mal trato, los gobernadores decidieran romper el Pacto Federal”.

“Qué significa, que al más puro estilo de Cataluña en España, se gestara en México un movimiento separatista de aquellas entidades que se sienten explotadas, sojuzgadas y olvidadas por el Gobierno federal”.

¿Se está dando una guerra geopolítica, del norte contra el sur en México?

¿Qué sucederá si al final, el movimiento separatista de la Alianza Federalista de Gobernadores, es sometido por el centro obradorista?

Históricamente, así ha sucedió siempre.

¿Y cuáles serían las consecuencias políticas y sociales?

Todo esto aviva el fuego, rumbo a la madre de todas las batallas en el 2021.