La República del Bravo

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José Inés Figueroa Vitela.-

Aquel año, el Gobernador convocó a una encuesta popular.

Se preguntó a los ciudadanos en el territorio, si estaban de acuerdo con que el gobierno central se quedara con la mayor parte de los impuestos que acá se generaban, o mejor se quedaban con esos recursos para invertirlos en la localidad.

Hubo una guerra de declaraciones entre los representantes de ambos gobiernos, se puso a algunos líderes afines a hablar a favor de cada causa y advertir los males que acarrearían, y acarreaban, una y otra posición.

Los localistas decían que con la retención de los impuestos para su manejo directo, vendría la bonanza a todos los vecinos de la entidad, pues tendrían hasta seis tantos y más de lo que se estaba operando.

Los otros aclamaban el orgullo de ser mexicanos -a lo que se estaba renunciando-, la seguridad que retener recursos alimentaría solo los apetitos desmedidos en la clase gobernante propensa a la corrupción y los riesgos del retiro de la protección del gobierno central.

Al final se desconoció la potestad federal, se hizo y anunciaron resultados del sondeo, concediendo razón al argumento gubernamental doméstico, haiga sido como haiga sido.

El Ejército y la Marina se replegaron a acordonar las instalaciones federales, puertos marítimos y terrestres, aeropuertos, estaciones de generación y distribución de energía eléctrica, refinerías y campos petroleros.

El Estado ofreció mayores remuneraciones y prestaciones para conformar sus propias fuerzas armadas, pero fuera de delincuentes, no hubo mayor respuesta a la convocatoria, en ausencia del respaldo de las fuerzas nacionales.

La delincuencia se desbordó y cuando el gobierno local quiso asumir los cobros y la propiedad de las áreas del estado federado, el gobierno central desplegó soldados y marinos, ahora sí para someter por la fuerza la intención separatista.

Para entonces, previendo tales escenarios, ya se habían tendido los puentes con el gobierno del vecino país del norte y entonces fueron los marines quienes ocuparon las calles y se pertrecharon en las inmediaciones del territorio.

Del otro lado, aunque hubo los ofrecimientos y de hecho se dio el desdoblamiento internacional, desde Rusia y China, el Gobierno mexicano se negó a globalizar el conflicto y convocó a los ciudadanos todos a defenderá la patria.

El gobierno imperial negoció concesiones con el Gobierno mexicano y desconoció al gobierno local en rebeldía, que en retirada, buscó inmunidades.

No, no, no. A ver, regresemos la película: los discursos subieron de tono, los amagos campearon, y antes de chocar espadas se consumaron las elecciones del seis de junio del 2021.

Cada quien le creyó a quien quiso, y se manifestó en las urnas.

Ya después, por los siguientes tres meses, todo fue miel sobre hojuelas… en las cúpulas.

¿Y abajo?… abajo está la ciudad y se pierde en su maraña: hoy es lo mismo que ayer, es su vida, sin mañana, canta la celebérrima canción “Techos de Cartón”.

Esto es todos los trienios, sexenios y periodos fraccionados por las unificaciones de fechas electorales.

Conservar la elección de gobernador en fecha distinta a la federal y a la de alcaldes y diputados locales, en Tamaulipas, prolongará la práctica de tener dos elecciones consecutivas.

Así que disfrute el impasse de junio a agosto del año entrante, porque para septiembre iniciará el siguiente proceso para renovar la gubernatura, volviendo a arreciar los gritos, brincos y sombrerazos.

En el aquí y ahora, la preocupación y el susto asalta a trabajadores de distintas instituciones públicas, como el Tribunal Superior de Justicia, donde se repitió la historia del diputado federal ERNESTO ALONSO VARGAS CONTRERAS, conocido en el mundo de la farándula como ERNESTO D’ALESIO.

Acá fue un Magistrado el que se fue de vacaciones a Cancún por dos semanas, y cuando regresó venía ya contagiado del COVID-19, así que se confinó en su domicilio y desde ahí está trabajando.

El hecho es que le mandan a revisar y firmar documentos de su adscripción, en cuya operación y destino temen siga propagándose el virus dentro de las instancias jurisdiccionales, donde ya una juez y un intendente murieron a causa del mal.

En los corrillos judiciales se repite a soto voce, que ya iban como diez contagios y luego del regreso del Magistrado enfermo, se han dado más contagios, temiendo la difusión del virus a través de los documentos que manipula y se envían al Supremo.

Por añadidura, ahí, como entre los trabajadores de salud, especialmente, por su alto nivel de exposición, los trabajadores están preocupados porque las aseguradoras se están negando a brindarles las coberturas contratadas, para afrontar la pandemia.

Entre los personajes conocidos y apreciados en la sociedad tamaulipeca que siguen sucumbiendo al embate del COVID-19, esta semana se lamentó el deceso del prestigiado psicólogo y director de la Facultad de Trabajo Social de la UAT-Victoria, CÉSAR CARRANZA.

El gobernador FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA anunció que por la crisis económica asociada a la pandemia, en apoyo a las familias, instruyó a la Secretaría de Finanzas para que los descuentos –a la mitad- del costo de las licencias se mantengan hasta diciembre.

En Nuevo Laredo, el alcalde ENRIQUE RIVAS CUELLAR también instruyó al personal de Protección Civil y Bomberos a recorrer la ciudad y plazas públicas, en un Operativo Carrusel, en busca de personas que pudieran estar expuestas a las bajas temperaturas acarreadas por los frentes fríos nueve y diez, que arribaron el martes a la región.

La administración municipal dispuso de un albergue con todo lo necesario para atender a las personas en situación de riesgo.

En El Mante, el PRI estatal, liderado por EDGARDO MELHEM SALINAS, dio inicio a la primera jornada de sanitización gratuita de vehículos, organizada por el Movimiento Territorial que lidera ARTURO NÚÑEZ.

Aparte, le tomó protesta a la nueva dirigencia de la Juventud Popular estatal, encabezada por RODOLFO CARRILLO.

El dirigente estatal del comercio organizado, JULIO ALMANZA, de acuerdo al boletín, propuso que el IETAM (sin) consulte a los tamaulipecos si se rompen relaciones con el Gobierno federal.

Aunque se corrigió y ya no es romper con el pacto federal, sino con el fiscal, para el caso es lo mismo; si el Estado de Tamaulipas ya no tributa a la Federación, pues la Federación ya no tendría presencia alguna en el Estado.

Claro, es muy hipotético, de un bando y el otro.