¿Quiénes se le fueron al cuello al Jr?

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Fernando Acuña Piñeiro.-

Mantas impecables y letras hechas por profesionales, destacando conceptos en color rojo. No cualquier organización popular anda gastando un dinero que les podría servir para comprarse alimentos o algún otro artículo de consumo básico.

Sin embargo, en el caso específico de los ataques contra el superdelegado de la 4T en Tamaulipas, quienes orquestaron las protestas no se anduvieron con miserias, y sí, en cambio, exhibieron su generosidad, y hasta cierto despilfarro, a la hora de írsele al cuello a José Ramón Gómez Leal.

La embestida contra el reynosense estuvo bien planeada en tiempo y forma. Justo durante la visita del Presidente de la República. Ese era el objetivo. Desgastarlo. Quemarlo. Sacarlo del juego político en Tamaulipas. Se dice que algunos morenistas de Nuevo Laredo le cobraron ciertas afrentas al superdelegado. ¿Pero habrá algo más de fondo? ¿Acaso otras tribus tamaulipecas del morenismo anti JR también aprovecharon el viaje, para darle duro a su adversario? ¿Será esto parte de los tiempos de Mario Delgado en MORENA? ¿Hacia dónde apuntan este tipo de señales?

Es un horror, tener a José Ramón.

Eso decía uno de los letreros, que, sin exagerar, estaban muy bonitos, en su pulcritud y en su simetría. Casi casi para concurso. Otra manta igual de llamativa en su estética, divulgaba un secreto a voces, o más bien un rumor que es propagado de manera insistente por los mismos grupos morenistas, que actualmente apoyan a los competidores internos del JR por la candidatura a Gobernador.

JR y CDV, un mismo corazón.

Pero…¿y de dónde vino el misilazo? ¿Acaso provino del Gobierno estatal panista? Lo dudamos. La única razón sería que estarían buscando con ello despistar al Presidente, para convencerlo de que la marca Tam y el hombre clave de los programas federales asistencialistas de verdad están distanciados. Y es que durante la primera gira del Presidente AMLO por Matamoros y Reynosa, el gobernador Cabeza de Vaca le envió un saludo amigable al JR. Eso fue en el primer round de CV contra AMLO, allá por el mes de agosto.

Posterior a esa primera gira presidencial, algunos grupos de morenistas, adversarios del JR, divulgaron la versión de que José Ramón había recibido el beso del PAN cabecista en Tamaulipas. Para algunos de esos críticos internos, el JR ya no era confiable para la 4T, y todavía más grave el asunto: lo señalaban de jugar un papel de doble agente, o de Caballo de Troya del cabecismo, en las filas obradoristas tamaulipecas.

Junto a esta campaña de desprestigio, surgió la versión de que José Ramón Gómez Leal había perdido el respaldo de su jefe inmediato, el poderoso coordinador de los programas sociales obradoristas, Gabriel García Hernández, a tal grado que dicho personaje, clave en la operación de la estrategia asistencialista, había decidido cancelar de última hora su gira por Tamaulipas.

Sin embargo, el JR sobrevivió a esa andanada.

Ahora, en esta segunda visita del Presidente a nuestro estado, los ataques contra José Ramón ya fueron más directos. Porque aparte de las pancartas y manifestaciones públicas en su contra, alguien se encargó de manejar notas informativas, donde se acusaba al JR de ejercer la corrupción por la vía de agentes aduanales de Nuevo Laredo y Reynosa.

O sea, en esta segunda gira presidencial por Tamaulipas, ya de plano se le fueron a la yugular al Superdelegado, en el intento por ponerlo por los suelos ante el Presidente.

Imagínese, en la primera gira, lo ningunearon como el funcionario clave de los programas asistenciales de la 4T en nuestro estado. En la primera gira de agosto, el JR no pudo pisar el presídium. No lo pelaron. Todo esto, mientras que en su gira por Chihuahua AMLO se encargó de pedir que le subieran a Juan Carlos Loera de la Rosa. O sea que allá fue todo lo contrario y el homólogo del JR sí recibió su buen espaldarazo.

En los próximos días se sabrá si el JR aguantó un segundo golpeteo, o si de plano sucumbió y es relevado en su poderoso cargo.

Quitarlo del envidiable puesto que ahora ocupa enviaría una señal inequívoca de que están dejando a José Ramón fuera de la jugada, al menos en lo que se refiere al primer cargo político del estado, para la sucesión del 2022.

En cambio, sí lo dejan ahí, se entendería que el Presidente le está dando un voto de confianza. Aunque esto no significaría en automático que ya está amarrado por la candidatura a gobernador, sí lo mantendría dentro de la carrera.

Otra lectura que se estaría enviando, de salir airoso el JR a esta segunda emboscada grillosa, sería, desde luego, el enorme poder de quienes son sus padrinos políticos. En este caso, empezaríamos a creer que efectivamente lo respalda un hijo del Presidente AMLO.

Los actuales cambios en la dirigencia nacional del convulsionado MORENA seguramente que desencadenarán futuros acontecimientos políticos en Tamaulipas, especialmente signos de reacomodos en cargos claves, como los que actualmente tiene José Ramón.

Posdata: si José Ramón no renuncia hasta las 12 de la noche del próximo sábado 31 de octubre, querrá decir que no está incluido para la lucha electoral del 2021.

Lo cierto es que el JR es uno de los superdelegados más aporreados del país. Y si no lo sacan del cargo, con tanto escándalo lo están inhabilitando políticamente para el 2022.

Ese es el meollo.