Harán posible lo imposible

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Rogelio Rodríguez Mendoza.-

Hasta antes del 2018, la simple insinuación de una alianza entre el PAN, PRI y PRD, para competir en una elección, sea local o federal, hubiera desatado un sinfín de burlas en contra del promotor.

Es más, nadie en su sano juicio podría siquiera pensar en esa posibilidad. ¿A quién se le ocurriría juntar a tres partidos que desde su nacimiento fueron antagonistas?

Imposible imaginar una coalición entre tres fuerzas políticas con ideologías bastante distintas y contrarias.

Hoy, sin embargo, esa que hace poco más de dos años hubiera sido una barbaridad, está a punto de ser una realidad, haciendo posible lo imposible.

Hay versiones muy confiables que apuntan a la formación de ese bloque opositor que nacerá con un solo objetivo: arrebatarle el control del Congreso de la Unión a Morena y con ello al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Así, panistas, priistas y perredistas irán a la elección del 2021 como una sola fuerza política para hacerle frente a Morena y sus aliados, el PVEM, PT, PES y otro chiquitiaje que se le sumen.

En lo personal, me parece que, de concretarse esa unión de fuerzas de la oposición, y sobre todo si consigue el control de la siguiente legislatura en la Cámara de Diputados como lo pretende, los ciudadanos saldremos ganando, porque eso permitirá evitar que el presidente López Obrador siga manejando a su antojo el Gobierno y conduciendo los destinos del país a base de ocurrencias.

No se requiere ser pitoniso, ni brujo, para anticipar que el país va directo al caos social si no se le pone un dique al autollamado gobierno de la “4-T”.

En razón de ello, creo que los partidos de oposición tienen frente a sí la gran oportunidad de hacer algo valioso por el país.

Sin que suene a exageración, podríamos decir que tienen en sus manos la salvación de México, porque no creo que este país soporte otros cuatro años de decisiones absurdas por parte de un mandatario que sigue desquiciado por el poder político y cuya forma de gobernar nos está llevando directo al precipicio.

Si Morena deja de ser mayoría en la Cámara de Diputados, el presidente perderá ese poder que ahora tiene, y del cual ha abusado hasta el exceso haciendo que desde la Cámara baja del Congreso de la Unión se le cumpla el más mínimo capricho. Ojalá y así sea.

Por lo demás, si la integración de ese bloque opositor logra consolidarse, Tamaulipas será uno de los estados del país donde veremos por primera vez una sociedad entre panistas y priistas.

Con el añadido, de que, cosa también extraordinaria, a quien más convendría esa alianza sería al PAN y no al PRI.

¿Por qué razón? se preguntarán muchos. Simple: porque al ser el partido en el Gobierno, el PAN entró en una fase de desgaste político. Se trata de algo normal en la agonía de una administración estatal.

El panismo tamaulipeco tiene muchos enemigos embozados que acechan el momento de cobrar facturas por agravios recibidos, o simplemente porque fueron desplazados a pesar de sentirse partícipes de aquel triunfo histórico del 2016 que dio paso a la alternancia política.

Por eso, si el PAN intenta ir solo en la competencia correrá el riesgo de sucumbir ante un partido como Morena, que, si bien es cierto esta pulverizado en el estado, podría recobrar fuerza si desde el centro del país le meten mano, como parece ocurrirá.

Si no me cree, démosle tiempo al tiempo.

 

EL RESTO

PLEITAZO.- El pleito entre el PAN y Morena por los recortes de recursos federales para Tamaulipas en el 2021, vivió ayer un nuevo episodio.

En Tampico, los legisladores federales de Morena, PT y PES, encabezados por Erasmo González Robledo, convocaron a conferencia de prensa para negar afectaciones económicas para la entidad, y por la tarde, los diputados locales del PAN hicieron lo mismo para insistir en que, el recorte para Tamaulipas en el presupuesto federal rondará los cinco mil millones de pesos.

La realidad es que sí habrá un tremendo golpe presupuestal para Tamaulipas el año próximo, lo cual repercutirá en todos los sectores de la sociedad.

Todo eso para que el presidente López Obrador pueda continuar con sus obras faraónicas de la refinería de Dos Bocas, el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México y el Tren Maya.

A los morenistas tamaulipecos les preocupa que los ciudadanos les cobren en las urnas ese agravio, sobre todo porque todos quieren reelegirse.

ASÍ ANDAN LAS COSAS.

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