Joven trans se embaraza al descubrir que tiene órganos reproductores femeninos

Nació con genitales masculinos y fue criada como niño, pero descubrió que también tiene órganos reproductores femeninos

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Una joven mujer trans de nombre Mikey Chanel, que actualmente se identifica como mujer, pero que nació con genitales masculinos y fue criada como niño, se llevó la sorpresa de su vida pues descubrió que también tiene órganos reproductores femeninos funcionales. Tras el hallazgo, decidió embarazarse.

Señaló que cuando estaba por nacer, los médicos le realizaron pruebas a la madre de Mikey, se suponía que esperaba una mujer; sin embargo, se asombraron al recibir a un bebé con genitales masculinos.

Mientras crecía en su natal Boston, Massachusetts, (Estados Unidos) Mikey siempre se sintió diferentes a los otros chicos.

“Era obvio para todos que yo era diferente, desde el principio”, señaló.

Indicó que a los cinco años jugaba con los bolsos de su tía y se ponía labial de su mamá y que siempre tuvo un cuerpo femenino.

Ante esta situación recibía agresiones de sus compañeros en la escuela. Finalmente, a los 13 años, Mikey se declaró homosexual y desde entonces consideró ser transgénero.

En el transcurso de este año Mikey asistió con el médico, ya que sentía molestias al orinar. Así que le realizaron un ultrasonido de vías urinarias. Fue entonces cuando descubrieron que tenía cérvix, útero, ovarios y trompas de Falopio.

Mikey pensó que era una broma, ya que eso era prácticamente imposible.

Los doctores le dijeron que se trataba del síndrome del conducto de Müller, una condición que provoca que se desarrollen los órganos masculinos, pero no inhibe el desarrollo de los femeninos, lo que da a lugar a individuos con dos conjuntos de órganos internos, masculinos y femeninos. Por lo que Mickey es una persona intersexual.

Le recomendaron practicarse una histerectomía total, ya que podía desarrollar padecimientos que podrían poner en peligro su vida, como por ejemplo cáncer.

Sin embargo, Mikey quería primero concebir un hijo antes de realizarse el procedimiento que le quitaría esa posibilidad.

Le dijeron que sus partes masculinas resultaron infértiles pero sus ovarios estaban funcionando y ya que siempre quiso tener hijos decidió intentar embarazarse.

Por lo que se sometió a diversos tratamientos de fertilidad, que incluyó una inyección intracitoplasmática de espermatozoides o ICSI, es decir, la fecundación de los ovocitos por inyección de un espermatozoide.

Como Mickey no tiene una cavidad vaginal, los óvulos fecundados fueron implantados en sus trompas de Falopio a través de una incisión abdominal

Actualmente Mikey cursa el cuarto mes del embarazo y existe una posibilidad del 20% de que lo pueda llevar a término exitosamente. Ella comparte su historia con la esperanza de generar conciencia acerca del síndrome del conducto de Müller, una condición que puede tener cualquiera.

 

Con información de: noticieros.televisa.com

 

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