Encerrado en su palacio

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Mauricio Zapata.-

Estamos a unos cuántos días de que Andrés Manuel López Obrador cumpla dos años de haber asumido la presidencia de este país.

Sería inútil recordar todo lo que pasó para que el tabasqueño llegara al objetivo, sin embargo, a 24 meses no se ha logrado ese cambio que tanto prometió. No hemos visto esa transformación que tanto pregona. No ha habido resultados tangibles, pues, en su administración.

Cierto, se maneja diferente, tiene otra forma o estilo de trabajar, pero eso es lo de menos, lo que se quieren son resultados y éstos, lamentablemente para el país no han llegado.

Habrá quien lea este texto y me acusen de “derechairo”, de “chayotero”, de ser “prianista”, “fifi”, “conservador” o de que perdí mis “privilegios” y por eso lo criticamos.

Habría que dejar en claro que por el hecho de cuestionar al Presidente, no significa que se apoye a otro partido o a otros políticos. No. Simplemente se critica lo que no se ha hecho y aseguró que sí se iba hacer, o bien, lo que ha hecho pero aseguró que nunca lo haría.

Por eso vamos a repasar algunas de sus promesas que enarboló durante su campaña. Compromisos que él mismo se encargó de hacerlos mediáticos y que hasta ahora no se ve por ningún lado.

-Venta del avión presidencial: No solo no le vendió, sino que simuló una rifa, misma que apenas si pudieron adquirir los billetes de lotería y que hasta ahora no se sabe si ya entregaron los premios. Aunado a ello, el avión sigue perteneciendo al gobierno y se sigue pagando su mantenimiento.

-Con la venta del avión se comprarán medicinas: Si usted va a cualquier hospital público se dará cuenta que sigue el desabasto.

-Encarcelar a los corruptos: Lozoya está libre; Cienfuegos está libre; Rosario Robles ahora se unirá a ellos y quedará en libertad. Los expresidentes siguen libres.

-Crecimiento económico al cuatro por ciento: Durante el primer año no llegó ni a un punto. En este segundo lo “salvó” la pandemia porque de ahí se agarra para justificar sus nulos resultados.

-Acabar en año y medio con la inseguridad: No hay tal, al contrario, los índices se han incrementado.

-Regresar al Ejército a los cuarteles: No solo no los regresó, sino ahora los puso a hacer trabajos hasta de albañilería.

-Presupuestos justos derivado de ajustes entre la alta burocracia: Ahora hay menos dinero, o bien, mal distribuida.

-Gobernar para todos: Solo lo hace para quienes le aplauden.

-Sistema de salud como en los países nórdicos: Es lamentable que antes estábamos mejor.

-Bajar el precio de las gasolinas: Se han mantenido.

-Recobrar el buen nombre de México en el extranjero: Ahora somos la burla de todos ellos.

-Austeridad republicana: Solo es mediático, porque las cosas siguen igual, aunque la austeridad la ha propiciado nomás para sus adversarios.

En fin, podríamos seguir enumerando muchas otras promesas o compromisos y veremos que no estamos mejor que antes, y peor aún, el futuro es incierto.

EN CINCO PALABRAS.- Y todavía faltan cuatro años.

PUNTO FINAL.- «Nuestras vidas se definen por las oportunidades, incluso las que perdemos»: Francis Scott Fitzgerald.

Twitter: @Mauri_Zapata