¡La mano de Dios!

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Enrique Diez Piñeyro Vargas 

El 25 de noviembre de 2020 será recordado como uno de los días más tristes en la historia del deporte mundial. Muere uno de los íconos del futbol de todos los tiempos, amado por millones, odiado y señalado por otros, un líder dentro de la cancha, un genio de época, un adelantado a su tiempo. Eso fue Diego Armando Maradona; ¡un fuera serie! Diego Armando, el ser humano con un don que aparece cada 50 años, como todo buen ídolo y tal como él se describía; ¡Soy blanco o negro, gris no voy a ser en mi vida!

Sobra hablar de su grandeza como futbolista. Compararlo con otros es caer en un debate sin sentido, por mucho fue el mejor jugador de su época y el futbol es un deporte que evoluciona constantemente. Tampoco nos corresponde juzgar su vida privada, sus malas decisiones fueron asumidas y pagó por las mismas. Nadie tiene por qué criticar a una persona que difícilmente puede ser comprendida. La fama que tuvo que cargar en sus hombros es algo con lo que muy pocos seres humanos han vivido.

Hablemos de Diego Armando Maradona, el fenómeno social y lo que representó para un país en sus peores momentos. En aquellos años, Argentina vivía bajo múltiples tensiones políticas y sociales. Su sociedad era sometida durante largos periodos a gobiernos bajo el régimen de dictaduras militares, el último de estos encabezado el general Jorge Rafael Videla, quien derroca a la presidenta María Estela (Eva) Martínez de Perón. Fue hasta el año 1983, con el restablecimiento del orden constitucional, que da fin a la dictadura cívico-militar con la caída del general Reynaldo Bignone, asumiendo el poder Raúl Alfonsín.

No olvidemos también que durante esa época, Argentina tuvo que lidiar con un conflicto militar en contra de una potencia mundial como el Reino Unido de la Gran Bretaña. En aquel entonces, tropas argentinas ocuparon las islas Malvinas a decisión de la Junta Militar que gobernaba el país. Este archipiélago estaba bajo el control de los británicos desde 1833, lo que representó una guerra que concluye con el desalojo de las tropas argentinas, representando esto un triunfo para el Reino Unido, poniendo fin a un conflicto que significó cientos de muertes y una humillación al orgullo nacionalista de los argentinos.

Todos estos acontecimientos, aunado con una profunda crisis económica y los miles de jóvenes desaparecidos por no comulgar con la política del régimen militar, tenían sumida en una terrible situación a todo un país. Fue entonces cuando a pesar de que Argentina fuera sede de la Copa Mundial de Futbol en 1978 y resultara campeona en tal competencia, surgía de los barrios de una provincia de Buenos Aires, llamada Lanús, un joven de familia humilde que se formaba en la inferiores del Club Cebollitas con un sueño: jugar un mundial y ser campeón.

Construyendo una carrera sólida en el futbol profesional argentino, debutando en el Club Argentinos Juniors y su paso triunfal por el Boca Juniors, Diego conquista el Mundial Juvenil en 1979 de la mano de Cesar Luis Menotti. Este mismo personaje lo ficha al Club Barcelona en España, y posteriormente, con sus actuaciones, se inmortalizaría en Italia con el Club Nápoles.

Este recorrer origina el ser tomado en cuenta para jugar con su selección nacional en el Mundial de 1982 en España, donde no tuvo una buena actuación. Pero fue en 1986 cuando el mundo entero se paralizaría viendo jugar al astro argentino. México fue testigo de la mejor versión de Maradona, realizando antes los ingleses la tan recordada y polémica “Mano de Dios” y una de las máximas hazañas con el considerado “Gol del Siglo”, dejando en el camino a cuanto jugador inglés se cruzaba. Esas grandes actuaciones las cristalizaría dando a su pueblo una de las más grandes alegrías: ¡Argentina Campeona del Mundo!

Maradona es una religión en su país, un símbolo nacional. El pueblo argentino reconoce solamente a uno como su embajador ante el mundo, ese es Diego Armando Maradona. El futbol es un deporte que mueve a las masas, que genera pasión y fanatismo. Esas alegrías que Maradona dio a su patria quedarán en la memoria de los argentinos eternamente. Seguirán pasando generaciones y el ícono de Diego estará vigente y difícilmente podrá ser superado. La ciudad de Nápoles se rindió a sus pies y es fecha que siguen venerando a quien por casi una década puso en el mapa mundial a esta metrópoli de la región de Campania al sur de Italia.

Recordaremos a Maradona el rebelde, el polémico. Aquel que presumía su amistad con líderes controvertidos como Fidel Castro, Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Evo Morales, entre otros. Sus frontales señalamientos hacia la FIFA, su eterna confrontación con Joan Havelange, Joseph Blatter y Julio Grondona. Una declaración de Diego Armando representaba una amenaza a quienes han controlado por décadas el gran negocio del futbol mundial, nunca lo pudieron callar.

Emotivos mensajes de despedida a Diego por parte del Rey Pelé, Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Jorge Valdano, Hugo Sánchez, entre otros, en los cuales dejan plasmado quién fue Maradona. Impresionante las muestras de cariño del pueblo argentino, cientos de miles de personas salieron a las calles para hacer largas filas en plena pandemia y poder despedir a su ídolo en la Casa Rosada, la sede del Poder Ejecutivo, que sirvió de escenario para rendir homenaje al gran Diego. ¡Descansa en paz, Pelusa!

“El futbol es el deporte más lindo y sano del mundo, eso no le quepa la menor duda a nadie, no porque se equivoque uno tiene que pagar el fútbol. Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha.”.- Diego Armando Maradona