El errático peregrinar del Guasón

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Fernando Acuña Piñeiro.-

Ha pasado por dos oficinas federales de alto rango y en ninguna de ellas ha convencido de su capacidad, sino todo lo contrario. Confundió a dos santuarios de la política de Estado, como son Educación y Gobernación, con dos mercados de abastos. Sus superiores no lo aguantaron. Ahora lo vuelven a colocar en la lista de los desempleados.

La interrogante sobre su nueva aventura es:

¿Lo quieren para operar políticamente en Morena? ¿Es el relevo del JR, si al cuñado lo postulan como abanderado a alcalde? ¿Lo envían a que se haga el harakiri como candidato a la alcaldía de Reynosa?

Si como se rumora la idea es hacerlo Delegado del proceso interno morenista en Tamaulipas, le estarían adelantando un regalo navideño al gobernador Cabeza de Vaca, mismo que fue patrón político del Guasón, en la alcaldía de Reynosa.

De lo que si no hay ninguna duda, es de su atravesado carácter:

Persona difícil de tratar; indisciplinado e irascible, ha marcado todo un récord en la trashumancia de la alta burocracia obradorista. La lectura es que AMLO ya no sabe qué hacer con Garza González, pues hasta ahora, en todos los cargos donde lo ha recomendado, le ha quedado mal.

Su principal defecto reside en que siempre trata de utilizar los cargos públicos para hacer grilla relacionada con Tamaulipas, considerada como su enfermiza obsesión por ser candidato a gobernador en el 2022.

Los mensajes que el presidente López Obrador le ha enviado al Guasón, han sido contundentes: no lo hizo candidato a senador, tampoco le dio la coordinación de los programas asistenciales. Le ha asignado chambas en espacios burocráticos donde nada tiene que ver la política.

Primero en la oficina encargada de los recursos materiales y humanos de la SEP, después en otro puesto similar en Gobernación. De ambos claustros del deber administrativo, el Guasón se ha dado a la fuga, para regresar una y otra vez a Tamaulipas, para organizar reuniones que por cierto son cada vez más desairadas. La más reciente que organizó en Ciudad Mante, convocó a cien personas, y solo asistieron 25. Como bien se puede observar lo del liderazgo social no se le da. Y el Presidente lo sabe.

 

SE AGUDIZA LA GUERRA ENTRE LA 4T Y LA MARCA TAM

Aun no concluye el 2020, y la guerra política entre el gobierno obradorista y la administración estatal panista, está alcanzando visos de recrudecimiento y de choque, de consecuencias impredecibles.

De los temas sobre el manejo de la pandemia y los reclamos por el presupuesto, los enconos y hostilidades han pasado ya a la agresión política contra ayuntamientos morenistas en Tamaulipas. Esta semana, desde el centro del país, el sexenio de AMLO respondió con un duro reportaje en la revista Proceso.

De lo que se dice en dicho material informativo, no hay nada nuevo que no se haya publicado ya, sin embargo, no es esto lo que debiese preocupar al sexenio azul, sino el amago político, contra personajes claves.

Otra señal que pareciera estar presente, en lo que se refiere al lenguaje cifrado que están enviando los obradoristas desde el centro del país, es que con la llegada de la nueva dirigencia nacional de Morena, pareciera que existen indicaciones precisas desde Palacio Nacional para no ceder ni un milímetro de terreno político.

No es ocioso recordar que de todos los estados gobernados por el PAN, donde se han dado mayores señales de hostilidad política y de abierto desafío contra la figura del Presidente, ha sido en Tamaulipas.

Se trata de una estrategia de confrontación, en la cual se buscan los siguientes objetivos centrales: 1).- Provocar el debilitamiento de la imagen presidencial ante los ciudadanos tamaulipecos, y con ello asestarle un severo golpe a Morena y sus expectativas de triunfo electoral.

2.- Mantener un sistema de presiones contra los principales enclaves del obradorismo en el estado. En este caso, los ayuntamientos morenistas, por su calidad de operadores políticos y dueños de una estructura son considerados como objetivos prioritarios. Haciendo a un lado las particularidades, lo cierto es que la Marca Tam busca torpedear políticamente tanto a Matamoros como a Madero.

3.- El gobierno panista en Tamaulipas tiene dos escenarios en puerta: el 2021 y el 2022, pero lo que más le preocupa a estas alturas no es ganarle a AMLO la mayoría de las diputaciones, sino más bien, lo que están haciendo es aplicarse en lo local para no perder el poder en el 2022.