Impera desorden en las Comapas

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Alfredo Guevara.-

Cd. Victoria, Tam.-

El desorden financiero y administrativo que presentan los organismos operadores de agua y drenaje es producto del círculo vicioso que impera entre Comapas y usuarios en general.

De todo lo que facturan, solamente un 60 por ciento se recupera, que sumado a la problemática que arrastran, es difícil mantener las redes en buen estado y, por tanto, se genera un caos con el usuario, admitió el titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), Gilberto Estrella Hernández.

Reconoció que los organismos operadores de agua y drenaje, además de enfrentar adeudos de luz e impuestos, como el ISR, sufren un desorden financiero y administrativo.

“Esto es como cualquier negocio, si vendes a crédito y la gente no paga al cien por ciento no hay ingresos para volver a dar crédito ni te permite la compra de materia prima o infraestructura, es lo mismo que pasa en las Comapas”, explicó.

Es algo en lo que se ha venido trabajando con las Comapas, donde el consumidor no paga o, de todos los usuarios, solo lo hace un 60 por ciento, sostuvo.

Estrella Hernández apuntó que desde hace tres años se les ha hecho un llamado a las Comapas a cooperar, a darle un voto de confianza al usuario para que pague su recibo por consumo, para que de esa forma los organismos tengan recursos con los que puedan solventar la problemática.

Al igual que dependencias como la Oficina Fiscal, en las Comapas se han ofrecido descuentos para aquellos usuarios del servicio que tienen meses de adeudos, en aras de que se pongan al corriente, “aunque el cumplido se inconforma, porque él sí va al corriente con sus pagos”, citó.

Desafortunadamente, convino en que con el paso del tiempo se ha generado un círculo vicioso, en el que la Comapa factura el consumo en cada toma domiciliaria, pero el usuario no paga porque no se le ofrece un buen servicio.

Pese a ello, a los organismos operadores de agua y drenaje no les queda otra que seguir por ese camino, en espera de incrementar la cultura de pago.