Mismas caras, diferente pensamiento

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Mauricio Zapata.-

Los partidos políticos están en un proceso de renovación, tardío por cierto; pero en busca de “caerle bien” a la gente intentan poner a lo mejor que tienen para ganar las elecciones.

Es un hecho que es necesaria la pluralidad, sobre todo en la Cámara de Diputados federal, a fin de poder establecer un equilibrio que no permita caer en el autoritarismo al país.

Es necesario que no se permita regresar al viejo esquema del presidencialismo que todo controla, sino que haya un contrapeso que establezca una verdadera democracia en México.

Necesitamos de una oposición responsable, que no solo cuestione al mandatario federal, sino que proponga.

Necesitamos de un poder que no solo critique el pasado, sino que componga las cosas con base en un entendimiento y un consenso generalizado.

Pero también necesitamos de ciudadanos conscientes que no por simpatizar con una causa u otra defiendan lo indefendible, polarizando aún más a este país en medio de la peor crisis social y económica de los últimos 25 años.

Pero, ¿qué propuestas hay?.

En realidad, pocas.

Vemos a un PAN convertido en el PRD de antes: peleonero, porril y sin argumentos.

Vemos a un Morena convertido en el PRI de antes: autoritario, presuntuoso, populista, soberbio y arrogante.

Vemos a un PRI convertido en el PAN de antes: sumiso y sin argumentos para convencer.

Y vemos a la chiquillada como siempre: convenenciera, ambiciosa y sin cuadros que nos permitan tener una opción mejor.

Los panistas, como los perredistas de antes: como ambulancia, recogiendo a los heridos de otros partidos.

A los morenistas como los priistas de antes: atados a los caprichos del jefe político.

A los priistas como los panistas de antes: buscando alianzas para seguir siendo quien le dé equilibrio a las contiendas.

Lo cierto es que aquellos que una vez fueron corridos del poder con el voto ciudadano, ahora se convertirán en los salvadores del partido que les dio una patada.

Las próximas elecciones requieren más que nunca de la participación ciudadana, pero una participación consciente y analítica. De una participación cívica; de una participación que dé ese equilibrio que requiere el país, para no caer en un retroceso que solo dañaría la democracia que tanto esfuerzo y dinero ha costado.

Es momento de analizar bien las cosas y no regalar el voto.

Hay tiempo para hacerlo, nos quedan más de cuatro meses… más de 120 días para pensar bien lo queremos y cómo lo queremos.

La decisión, literal, está en nuestras manos.

EN CINCO PALABRAS.- Evitemos las campañas de desaliento.

PUNTO FINAL.- “Los políticos son como los novios: nomás les dan el sí y se olvidan de la galantería”: Cirilo.

Twitter: @Mauri_Zapata