¿AMLO vacuna gobernadores?

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Fernando Acuña Piñeiro.-

Por estos días, de intenso ajetreo sanitario, cuando los antídotos contra el covid empiezan a ser distribuidos en el país, un paquete de extraños antivirales, parece estar siendo preparado de manera paralela por la 4T desde los laboratorios punitivos de la Fiscalía General de la República.

Más que piquetes en el antebrazo, lo que está anunciando un desganado y parsimonioso doctor (en Derecho), Alejandro Gertz Manero, son citatorios para un grupo de prominentes panistas. Pero algunos creen que se trata de un paquete de vacunas políticas, que terminarán por blindar a los liderazgos azules en el país. Entre ellos destacan dos gobernadores; dos tocayos del culto franciscano: Domínguez Servién de Querétaro y García Cabeza de Vaca de Tamaulipas.

Aquí en la entidad, entre los síntomas, no se percibe ningún dolor de Cabeza. No hay signos de abatimiento, sino todo lo contrario: el Ejecutivo de extracción panista, ha intensificado su operación política, en las principales ciudades de la entidad.  Al mismo tiempo, en lo que se refiere a las estrategias partidistas, CV parece haber conjurado los fantasmas del aislamiento y la carencia de cuadros competitivos, de la siguiente manera:

Está recurriendo a una poderosa alianza de facto con cuadros tricolores, como bien se observa en Nuevo Laredo, y aquí en la capital, con la inminente candidatura de Oscar Almaraz Smer, a una diputación federal. En Reynosa, hasta lo que ahora se observa, sacrificó a su guerrero más leal, Gerardo Peña Flores, para ceder a las negociaciones con la alcaldesa  Maki Ortíz Domínguez, en lo que se refiere a la candidatura a la alcaldía.

Pareciera que alguien asesoró debidamente a CV, o bien que él mismo se dio cuenta de lo delicado que pinta el escenario. Lo cierto es que, de su recalcitrante panismo y su aparente alergia a todo lo que sonará a PRI, en su llegada al poder del 2016, poco a poco ha ido transfigurándose, y ahora ha construido un PRIAN tamaulipeco, que no solo dará la batalla en este 2021 contra Morena, sino que se perfila como una bien armada maquinaria político-electoral para pelear la gubernatura.

Una interrogante empieza a cobrar forma entre los analistas tamaulipecos, y que se encuentra directamente relacionada con la serie de eventos que ya están cantados y súper anunciados, hasta decir basta: la cita del gobernador Cabeza de Vaca ante la fiscalía federal.

Desde luego que, este estilo de AMLO, en el sentido de festinar y de  regodearse previamente, de mostrar las cartas y de prevenir al adversario, con meses de anticipación, es lo que mueve a pensar que, difícilmente van a afectar judicialmente hablando al mandatario tamaulipeco. Anularon el factor sorpresa.

En su tiempo, el presidente Carlos Salinas, asestó golpes políticos devastadores contra sus adversarios. El quinazo en el sur del estado, fue uno de  ellos. CV tiene un estilo parecido a Salinas, pues asestó el Geñazo. En cambio AMLO manda previamente miles de recados.

En consecuencia, Cabeza ya tiene preparadas una y mil defensas. A estas alturas, ya ensayó diversas salidas a su tema. Y creemos que, en lo que se refiere al asunto de Lozoya, hasta va a buscar utilizar dicho conflicto, para tratar de lucirse. Al menos hipotéticamente así se vislumbra este capítulo.

Pero entonces, si Palacio Nacional va a torear al Gobernador de Tamaulipas con un capote y un estoque de papel, ¿cuál es el propósito, o qué resultados se piensan obtener? He aquí algunas respuestas.

El asedio contra Cabeza, más que técnico-jurídico, sería de naturaleza mediática, buscarían prolongar su caso todos estos meses, hasta la llegada de la elección en los primeros días de junio de este año. El objetivo final, sería el de desgastar a Cabeza, o bien de obligarlo a negociar bajo presión. ¿Cuál sería la o las posiciones a catafixiar? ¿El Congreso local en este año, o la gubernatura en el próximo?

Jurídicamente, el caso Odebrecht y los señalamientos de Lozoya no sabemos si les vayan a alcanzar como para enjuiciarlo políticamente.  Este tipo de procesos suelen ser demasiado largos.

Pero, también podría dase el caso que, el Gobierno federal hubiese decidido ya ir a fondo contra CV, con el propósito de escarmentar  con él y enviarle un mensaje al resto de los gobernadores  opositores.

Habrá que ver, de que tamaño es el arma legal que traen los de la 4T, contra el mandatario tamaulipeco. Porque, si solamente lo buscan exhibir mediáticamente, solo van a lograr que se crezca aun más, y ello les podría resultar contraproducente a la vuelta de la elección.

Tanto el queretano como el tamaulipeco, son dos gobernadores claves en el futuro político del panismo.

La duda es si van a ir a fondo contra ellos, o solamente les van a aplicar una vacuna política, que les va a dar fuerza y poder, de cara a las elecciones que se avecinan.